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La memoria de la Otra Europa

Julius Evola: el último gibelino

Julius Evola: el último gibelino

En los medios nacional-revolucionarios, el pensamiento tradicional se asocia inmediatamente con el barón Julius Evola. Y esto no es extraño: Evola ha sido precisamente el único que ha intentado dar una formulación política al pensamiento tradicional. Preocupado con encontrarle un carácter operativo, no tanto para que el poder estuviera imbuido del mismo, sino por que la lucha para la defensa y el mantenimiento de los principios tradicionales pudiera crear una élite nueva, Evola ha encontrado, a partir de los años 1968-69, una audiencia masiva. Es claro que no todos han comprendido a Evola, es claro que en los últimos años se ha gestado un fenómeno extraño y extravagante que podríamos llamar "la evolomanía", es decir, "los sacerdotes de Evola" para los que todo empieza y termina en el maestro, que olvidan cualquier otra realidad porque para ellos la única realidad es Evola. Una exageración, evidentemente. El pensamiento tradicional es esencialmente impersonal, nada se crea porque ya está todo creado, nada se inventa porque todo está inventado y nada se dice de nuevo porque lo que había que decir ya se ha dicho, y a lo más se recopila, se difunde y se predica. No puede existir un culto al "evolianismo", ni es conveniente utilizar citas de Evola como "argumentos definitivos". Evola jamás pretendió esto y quien esto hace no ha detenido el mensaje que quiso damos.

Nacido en Roma el 15 de mayo de 1898, sus primeras andanzas intelectuales se orientaron hacia los movimientos vanguardistas. Adherido durante un tiempo al dadaismo y el futurismo, escribió una serie de poemas dadaistas y un ensayo sobre la pintura abstracta. La guerra europea paralizó momentáneamente su producción. Sus primeras influencias las recibió de Papini, a través de la revista "Leopardo", y más tarde, después de haber participado en el conflicto europeo como teniente de artillería, conoció la obra de Guenon, leyó a Nietzsche y a Otto Weininger y en su primer libro de importancia, "La teoría del individuo absoluto" (1925), combatió las posiciones idealistas en aras de un "realismo tradicional".

Apenas interesado por la política, vio en el advenimiento del fascismo aquel vehículo del que hablara Guenon para restaurar la tradición en Occidente. Por aquellas fechas, el Partido Nacional Fascista era un conjunto variopinto de intelectuales neo-hegelianos, escuadristas poco interesados en la reflexión política, ex-anarquistas, antiguos socialistas y comunistas, gentes venidas de la derecha más reaccionaria y, naturalmente, arribistas. El conjunto difícilmente podía ser homogéneo -como de hecho no lo fue hasta la República Social Italiana, veinte años después- y Evola prefirió mantenerse al margen, dedicándole si bien algunas obras de tono menor, "Imperialismo Pagano", por ejemplo, tenía como función recuperar y dar forma coherente a todo el verbalismo mussoliniano sobre la Roma Imperial y clásica. Si Mussolini y el fascismo habían explícita referencia a Roma y al ideal humano e imperial encarnado en él, era posible (tal era el razonamiento de Evola) pasar del mero verbalismo a la realidad concreta y revestir al fascismo de los ideales romanos, con lo cual el proceso de restauración tradicional habría avanzado un paso. Esta idea, plasmada en el libro anteriormente citado y más tarde en la revista "La Torre", no tuvo sino un éxito muy discreto. Mussolini conocía la obra de Evola y la apreciaba. Por otra parte, Evola escribió varios ensayos en la revista "Crítica Fascista", órgano oficioso del régimen.

Quizás el ensayo más celebrado de Evola en este tiempo fuera el titulado "El fascismo como voluntad de imperio y el cristianismo", en el que sin ningún tipo de diplomacia denunciaba al cristianismo pauliano como un precursor y sucedáneo del bolchevismo pues idéntica es su matriz humanitaria, pacifista e igualitaria. Este ensayo aparecido en "Crítica Fascista" suscitó una viva polémica, ya que vino a aparecer en el momento en que Mussolini firmaba los acuerdos de Letrán y evidentemente estaba muy poco interesado en avivar una polémica políticamente perjudicial. "La Torre" dejó de publicarse el décimo número por todo tipo de problemas legales. Evola empezará a mirar las nuevas corrientes que surgían en Alemania con fuerza inusitada a partir de 1927-29.

Sus primeros contactos en Alemania tuvieron lugar con los exponentes del "Herren-Klub" y los 'jóvenes conservadores revolucionarios". En "Diorama Filosófico", expondrá y divulgará los principios y las tesis de esta corriente alemana de la que ya hemos hablado en otra parte. Alemania tenía la ventaja sobre Italia de una tradición guerrera y activista arribada hasta entonces casi en estado puro: el prusianismo. Por esas fechas Evola estaba ya convencido de que la guerra era inevitable y que el destino de Europa era su unificación o su muerte.

Las colaboraciones de Evola en revistas fascistas o más o menos ligadas al régimen no supusieron su absorción por el aparato fascista. Siempre distinguió entre Estado Orgánico y Estado totalitario. El fascismo era totalitario, anteponía el poder y la razón del Estado a las personas, y en el origen de todo el pensamiento evoliano vamos a encontrar la persona en contraposición al individuo, es decir el ser humano diferenciado y con unos caracteres propios que lo hacen fundamentalmente desigual. El individuo (y por consecuencia el individualismo) es la reducción del ser humano a la dimensión de mero ente atómico y como tal exactamente igual a otros átomos con los que choca, se enfrenta y está obligado a convivir.

El totalitarismo, en su consideración evoliana, es fundamentalmente centralizador, el organicismo es su antítesis: centralizado en su principio y en su referencia tradicional superior, sus órganos y partes son autónomas; lo que en el fascismo es la figura del Duce y en el nacional-socialismo el Führer, está sustituido en el organicismo por la noción de influencia paretiana de "clase política dirigente" y, en ocasiones, de "élite". Evola consideró siempre al fascismo "demasiado plebeyo" y demagógico, masificador en algunas de sus manifestaciones, y hablaba de él como de la "última consecuencia del liberalismo". Pensaba, y no sin razón, que tal y como estaba planteado el fascismo italiano, debía de acabar necesariamente en la burocratización total y absoluta, paralela a un sucedáneo del escultismo.

Todas estas tesis y algunas otras fueron expuestas ampliamente después de la guerra en "El fascismo visto desde la derecha", seguido del apéndice "Consideración sobre el IlIer Reich". En efecto, los juicios de Evola sobre el fascismo se extendían también a parte del N.S.D.A.P., pero no a su totalidad. Próximo a algunos ambientes de las S.S., estuvo trabajando con la "orden negra" en la revisión de los archivos de la masonería requisados en Europa y depositados en Viena, hasta que una bomba americana le lesionó irreparablemente la columna vertebral. Más próximo al nacionalsocialismo alemán, especialmente por sus referencias a la "doctrina de la raza", Evola dió varias conferencias en la Alemania Nacional-Socialista y sus más importantes libros hasta entonces publicados fueron traducidos y editados allí.

Pero fue Codreanu y su Guardia de Hierro la que más vivamente impresionó a Evola. En Codreanu encontró al líder místico que establecía una comunicación supranormal entre él y la base; la reorganización del partido era más la de una orden guerrera que la de un movimiento político; la fidelidad de Codreanu hacia las ancestrales tradiciones rumanas y su concepción racial-espiritual le hacían la imagen ideal del "conductor" de una "élite" a través de las ruinas del mundo moderno. Conoció personalmente a Codreanu y lo entrevistó, publicando sus conclusiones en un pequeño ensayo sobre la Guardia de Hierro.

Tras la guerra colaboró con los "F.A.R." (Fascios de acción revolucionaria), por lo que sufrió cárcel y procesamiento. Comprobó como existía entre la juventud italiana un sentimiento de rechazo hacia la democracia traida por los angloamericanos y decidió "orientar" a aquella juventud con una serie de consejos y consideraciones publicadas en una revista de carácter nacional-revolucionario de la época. "Orientaciones" fue el germen de lo que más tarde sería la obra capital sobre el terreno político-crítico, "Los hombres y las ruinas", de la misma forma que "Revuelta contra el mundo moderno" lo fue sobre el plano existencial y filosófico.

Hacia finales de la década de los 60, la obra de Evola experimentó una revaluación. En primer lugar, porque muchas de sus tesis -especialmente las que se referían al consumismo, a la masificación, a la identidad entre el mundo soviético y el mundo americano, etc. - se habían cumplido y porque otras, aun siendo enunciadas en forma distinta por la "nueva izquierda" y el marcusianismo, representaban en última instancia adaptaciones y recuperaciones izquierdistas de los criterios evolianos. En Italia, el nombre de Evola se convirtió en estandarte de batalla de la "nueva contestación" y de la "lucha contra el sistema". Adriano Romualdi -prematuramente muerto en accidente automovilista- y Claudio Mutti, entre otros, supieron completar y ampliar algunos de los trabajos de Evola. Romualdi, en especial, publicó un ensayo de síntesis de la obra de Evola titulado "El hombre y la obra" y por otra parte siguió dando formulaciones políticas al pensamiento tradicional tal y como fue expuesto y resumido por Evola. Así, por ejemplo, vale la pena citar el ensayo titulado "Sobre el problema de una Tradición Europea", una breve historia filosófica de Europa, así como dos pequeños opúsculos, "Ideas para una cultura de derecha" y "La derecha y la crisis del nacionalismo".

¿Derecha? ¿la derecha? ¿Qué quiere decir todo esto? ¿Acaso la derecha no representa un vector del sistema, acaso no es el equivalente político de la izquierda? Creemos necesario aclarar este punto. Evola, Romualdi y tan tos otros tradicionalistas, hablan de derecha pero ¿sobre qué plano? No precisamente sobre el plano político en el que la derecha representa hoy: mero conservadurismo demo-liberal desprovisto de sentido en un mundo en el que muy poco merece ser conservado. En el lenguaje tradicional, algunos símbolos son representados por palabras y algunas palabras por símbolos. Estamos ahora sobre el plano ideológico y metafísico, y sobre este plano es sobre el que Evola se autocalifica con un hombre de "derecha", frente a la izquierda (no en vano, en italiano "sinistra", alude a "lo siniestro", mientras que derecha es equivalente a "lo recto"). Y sobre el plano ideológico, el pensamiento tradicional es la antítesis del pensamiento izquierdista y marxista. Precisamente cuando Evola habla de "el fascismo visto desde la derecha", no lo hace desde la óptica de un observador burgués y reaccionario, sino desde el punto de vista de un revolucionario tradicional, situado ideológicamente a la derecha y políticamente más allá del juego de vectores que hacen parte del sistema y se contrarrestan mutuamente.

"Los hombres y las ruinas" representa la definición de una línea política y de actuación de aquéllos que se 'sitúan políticamente fuera y contra el sistema. Partiendo de una definición exacta y amplia: "revolucionario" en la medida en que se trata de "volver a poner" y "conservador" en la medida en que se trata de "volver a poner" una tradición que merece ser conservada. Evola pasa a criticar el principio liberal (Igualdad y libertad) y señala el origen del error liberal (la confusión entre individuo y persona). Recuperando la línea de "Orientaciones", desarrollará la idea de que el marxismo no es sino la consecuencia del liberalismo, que aquél no hubiera existido sin éste, de la misma forma que éste no habría existido sin la ilustración y ésta a su vez sin el humanismo. Son relaciones de causa y efecto y, por este camino, nos remontamos, ya en "Revuelta...... por la teoría de los ciclos cósmicos, en la que nos demuestra que el desorden actual, examinado en una óptica más amplia, no es sino la prueba palpable del orden superior tradicional puesto que "escrito estaba" que existiría un período de luz y otro de oscuridad y que no se podría acceder a un nuevo período luminoso más que cuando el ciclo hubiera cerrado.

"Para que algo nuevo nazca es preciso que lo anterior muera". Y éste es el destino de nuestra civilización: la muerte. Triste destino, ¿Qué debe hacer un hombre afecto a los principios tradicionales en un momento en el que nada puede hacerse puesto que esta civilización ineluctablemente cae por la pendiente con una velocidad imparable?. Resistir.

Aquí el famoso consejo de Evola recupera toda su grandeza: permanecer en pie en un mundo en ruinas. Hoy por hoy, la restauración de un modo de ser tradicional es a corto plazo prácticamente imposible, pero el hombre, la persona, aquél que ha comprendido el mensaje de la tradición, está obligado a "cabalgar el tigre", es decir, a no dejarse llevar por la adversidad, a no capitular frente a ella sino a utilizarla. ¿Utilizarla? ¿Para qué? ¿Os habeis preguntado alguna vez por qué en los medios nacional-revolucionarios está tan difundida la imagen del "caballero del Graal"? Todo esto enlaza y tiene una explicación tan coherente como ética. Hoy no se trata tanto de luchar por la victoria política como de luchar por conseguir la realización plena de la persona, para obrar dentro del militante la transformación que lo llevará del estado de un ser copartícipe de la realidad actual a un ser que, por la vía de la acción, superará al mundo trascendente y se colocará en el plano de una realidad superior. Así, como los caballeros del Graal consagraban su vida, no tanto a la búsqueda de la copa santa como un fin en sí mismo, sino como un medio para alcanzar un fin, su transformación interior, así hoy el militante nacional-revolucionario debe ser un nuevo caballero del Graal: luchar porque la lucha debe continuar, porque sólo así se podrá forjar una nueva raza de hombres libres que preparen el advenimiento del nuevo amanecer.

Esta idea de "cabalgar al tigre" fue plasmada en un libro del mismo título que, al igual que "El arco y la clava", reune una serie de orientaciones existenciales, imprescindibles en la sociedad moderna, ya que el militante por muy afecto que esté a los principios tradicionales está obligado a vivir y compartir una irrealidad cotidiana, la del mundo moderno, de la cual muy difícilmente se puede sustraer y a la que debe juzgar y valorar en sus distintas manifestaciones.

En "Revuelta......” Evola se preocupa de desnudar las distintas tradiciones occidentales de lo que tienen de accesorio y recrear y descubrir la tradición común a todos los pueblos europeos. Dividido en dos partes, el libro dedica la primera a enunciar los principios tradicionales y la segunda a realizar una breve y apresurada historiografía crítica de la historia de Occidente partiendo de los ciclos míticos y terminando con las consideraciones que ya conocemos sobre el capitalismo e imperialismo ruso-americano.

El modelo ideal de sociedad que Evola propone se identifica en tres momentos históricos: los imperios antiguos, las órdenes medievales y la concepción gibelina del imperio. En todos estos casos existen unos puntos de coincidencia: la autoridad está justificada por su trascendencia, existe un punto de unión entre la autoridad espiritual y el poder temporal, aquélla justifica a éste. El punto de unión se rompe cuando Jesús de Nazaret habla de "dad al césar lo que es el césar y a dios lo que es de dios". Los sacerdotes-gobemantes ceden su turno a los guerreros - estamos en la Edad Media-, las órdenes militares basadas en los inmemoriales principios tradicionales reconstruyen Occidente partiendo de un nuevo tipo humano (el monje guerrero).

Cuando son disueltas, el gibelismo, es decir, la doctrina que sintoniza el imperio (poder temporal) con el poder espiritual y los une en franca armonía, recupera la llama. Dante será uno de los que más espléndidamente, en la "Divina Comedia", plasmaron el ideal gibelino. Llegado el Renacimiento, viene la reducción de todo a la medida del hombre: el humanismo abrió camino al racionalismo, éste a la enciclopedia y a la sociedad iluminista. El desastre definitivo llegó en 1789 con el advenimiento de la burguesía sobre las castas guerreras degeneradas. La ruptura con la tradición se había obrado y sólo faltaba que el dios Cronos hiciera que la burguesía, con un insensato afán de lucro y de usura, engendrara el fenómeno del proletariado, cuyo advenimiento como cuarta casta dominante se produce tras la guerra europea en Rusia. La teoría de la regresión de las casta obra en la Edad Oscura, y en la que nos encontramos actualmente, tiende a llegar a sus últimas consecuencias.

En 1974, Evola falleció. Sus cenizas depositadas en una uma fueron enterradas en la cima del Monte Rosa por dos escaladores ambos miembros del Centro de Estudios Evolianos. Hoy sus obras y trabajos siguen prendiendo cada vez con mayor interés y profundidad en el seno de la juventud nacional-revolucionaria, que advierte que la única alternativa al mundo moderno es la lucha contra el sistema y la edificación por la vía del combate de una nueva éste.

Autor: Ernesto Milá

Ezra Pound

Ezra Pound

 

"Simplemente quiero una nueva civilización".

Ezra Pound

Uno de los casos más dramáticos de la represión de la democracia contra la cultura, Ezra Pound nació en Hailey, Idaho, en pleno corazón del "lejano oeste", el 30 de octubre de 1885. A los cuatro años fue llevado a Filadelfia; trabajando su padre en la Casa de la Moneda de los EEUU, desde niño se acostumbró a ver el oro y la plata fundidos y convertidos en monedas, origen probable de su preocupación constante por la política monetaria, que le llevará a escribir diversas obras sobre dicho tema.

Habiendo acabado en 1906 sus estudios en la Universidad de Pensilvania, cruza el Atlántico para buscar documentación para una tesis sobre Lope de Vega. Nuevo viaje en 1907, quedándose definitivamente en Europa. En 1912 inicia, desde Londres, su colaboración con la revista "Poetry ", de Chicago. Como corresponsal de la misma, publica en ella y promociona a otros escritores; gracias a él, Tagore o Elliot (1 ) empezarán a ser conocidos. Es tradicional la generosidad con que Pound, incluso a pesar de su precaria situación, se volcaba en la promoción de jóvenes autores que consideraba especialmente dotados. Así pudo influir en toda una generación poética, constituyéndose indiscutiblemente como el más destacado poeta del siglo en lengua inglesa. Joyce no disfrutaría hoy del renombre que posee si no hubiese sido por la desinteresada e incondicional ayuda de Pound, e incluso su "Ulises" o su "Finnegan's Wake" tal vez jamás hubiesen sido escritos.

Yeats mantuvo igualmente con Pound una amistad que se reflejó en una influencia mutua. Pound trabajó con W. Lewis, fundando el Vorticismo. En 1918 dedicaría un número entero a Henry James, que había muerto dos años antes en el olvido, iniciando su recuperación. Pound consiguió publicar la primera novela de Hemingway, ayudando no poco a este autor y, al igual que envió dinero a Joyce, ayudó a Elliot a dejar su trabajo de oficinista para dedicarse a escribir. Por eso escribiría Pound a H. Monroe: "Mi problema es mantener vivo un cierto número de poetas vanguardistas, colocar las artes en el lugar que merecen como guia reconocida y como lámpara de la civilización.

Su obra principal, los "Cantares" ocuparían 50 años de su vida. En 1921 se traslada a París, y cuatro años más tarde, cansado de las intrigas artísticas, se retira a Rapallo. en Italia. Allí piensa Pound realizar su obra y, efectivamente, Rapallo será su hogar durante 20 años y allí trabajará hasta el final de la guerra.

En su retiro de Rapallo, Pound organiza conciertos, compone música e incluso óperas, hace alguna escultura, y sobre todo escribe. Pound analiza el mundo moderno y toma cada vez más conciencia de su rotunda oposición al mismo. Considerando sus luchas para lograr la edición de autores noveles como los antes reseñados, escribe: "Dentro de treinta años, la absoluta estúpidez de dos décadas de editores será quizá más aparente. Me refiero a su cortedad de vista; y particularmente, su política de falsificar la moneda literaria hasta el punto de que ya no engaña ni a los tontos" (El tiempo le daría la razón, sin duda; pero es que también ahora la historia se repite).

En Rapallo, Pound elabora sus teorías sobre el Crédito Social y sus estudios sobre el dinero, destacando la profunda culpabilidad de la finanza internacional. Traduce a Confucio y se interesa por la cultura oriental.

En "Jefferson and/or Mussolini", elogia a Mussolini y se pone decididarriente de su lado por considerar que el fascismo es la única posibilidad de vencer a la Banca Internacional: 'La usura es el cáncer del mundo, sólo el bisturí del Fascismo puede extirparla de la vida de las naciones’, escribe en 1929. Atacando duramente lo que él llama "la usurocracia demoliberal", afirma: "Es la tarea de esta generación hacer lo que no han hecho los primeros demócratas. El sistema corporativo, que concede al pueblo poderes en relación con su trabajo y vocación, le proporciona medios para protegerse eternamente contra las potestades del dinero".

Cuando estalla la II Guerra Mundial, Pound no duda en atribuir la culpabilidad a la Finanza Internacional, que es la que ha provocado el desastre. Así afirma "Esta guerra no ha nacido de un capricho de Hitler o de Mussolini. Esta guerra forma parte de la guerra milenaria entre usureros y trabajadores, entre la usurocracia y todos los que hacen una jornada de trabajo honrado con el brazo o con el intelecto".

La meta de Pound siempre ha sido el estado que rindiese culto a la personalidad y al arte. Por eso no siente simpatía alguna con los sistemas democráticos, y en "El Renacimiento" afirma: "Las democracias siempre han sido derribadas porque la humanidad desea con vehemencia al individuo sobresaliente. Y hasta el presente, ninguna democracia ha proveido el espacio suficiente para la expansión de dicha personalidad". Se pronuncia así por una vuelta masiva de las sociedades al arte y a la cultura, para concluir: "Cuando una civilización vibra de vida, apoya y fomenta a todas las artes: pictórica, poética, escultórica, musical y arquitectónica. Cuando es apagada y anémica, ampara a una chusma de sacerdotes, a instructores ineptos y a loros que no hacen más que repetir todo de segunda mano. Si la literatura ha de resurgir en Norteamérica, tendría que reaparecer a través de, aunque, a pesar del actual sistema comercial de publicaciones".

Deseando evitar la guerra, se traslada a los Estados Unidos, y no siendo posible, obtiene de Radio Roma la autorización para hablar regularmente con la condición de que jamás se le pediría que dijera algo que su conciencia no le permitiera o en contra de sus deberes de ciudadano de los Estados Unidos, condición ésta que debía hacerse constar específicamente en cada programa. El gobierno italiano cumplió su promesa, y desde enero de 1941 hasta julio de 1943, Pound habló por Radio dos veces por semana. En sus charlas, bramaba contra la guerra, contra el mayor culpable, el presidente Roosevelt, contra el "sistema de usura" y contra los judíos. Atacó el Talmud y recomendó repetidamente los Protocolos de los Sabios de Sión.

Indicó que la guerra era organizada por unos cuantos financieros contra los mismos ciudadanos americanos. Maldijo a Churchill, a Baruch, a Morgenthau, e incluso acusó al Judaísmo norteamericano de haber creado el bolchevismo. Pero también trató de Confucio, de literatura y de los mejores autores de nuestro siglo.

Cuando más tarde fuese condenado por estas emisiones por los aliados, Ezra Pound declararía: "La libertad de prensa se ha convertido en una farsa, pues todo el mundo sabe que la prensa está controlada, si no por sus propietarios titulares, por lo menos por los anunciantes. La libre expresión bajo las condiciones modernas se convierte en una burla si no se incluye el derecho de libre expresión a través de la radio".

Como dándole la razón a estas declaraciones, el 5 de mayo de 1945, Pound era detenido por soldados americanos y llevado a un Centro Disciplinario de Entrenamiento de Pisa. No sabía que iba a tener que demostrar hasta la saciedad, con hechos, su propia frase: "Si un hombre no está preparado a correr riesgos por sus opiniones, es porque o bien sus opiniones no valen nada, o él no vale nada", Fue metido en una jaula de hierro (En los Cantares la llama "la jaula del gorila"), en una línea de jaulas en que se guardaban a los condenados a muerte. El sol y la lluvia le daban encima, y de noche poderosos reflectores le impedían conciliar el sueño. A las tres semanas de semejante tratamiento, Ezra Pound tuvo que ser trasladado a la zona médica.

Los tratos recibidos en Pisa violaban, como indicó luego el profesor Giovannini, varias cláusulas de la Constitución de los EEUU y, por descontado, los derechos Humanos por los que los aliados creyeron deber combatir al Fascismo.

A los seis meses (sin proceso, sin un abogado, sin derecho a fianza), fue trasladado en avión a Washington y acusado allí de haberse aliado a los enemigos de los Estados Unidos. Sin juicio ni veredicto de ningún tipo, se dijo que Pound "no estaba en posesión de su juicio ni en condiciones de declarar", por lo que se decretó que se había vuelto loco ("... y ahora me llaman loco, porque aparté de mi toda locura..." dirán unos versos de "Personae") El Dr. Marion King, del Servicio de Sanidad Pública de los EEUU, consideró que Pound era "una persona sensible, excéntrica y cínica, que estaba en "un estado paranoico de proporciones psicóticas que le impide hacer frente a un juicio", y el jurado declaró al escritor como enfermo mental, ingresándolo en el Hospital de Santa Isabel. La realidad es que así pudo Pound estar 13 años encarcelado sin haber sido sentenciado por ningún delito. En el Hospital, su "enfermedad" no recibió tratamiento médico alguno, prueba evidente de la intencionalidad del hecho, y durante el primer año y medio no vio la luz del dia, permaneciendo en la misma sala con otros enfermos dotados todos de su correspondiente camisa de fuerza.

Ezra Pound en contra de todo tipo de psiquiatría; preguntado sobre si prefería a Freud o Jung, contestaba que no podía diferenciar entre los distintos contenidos de una cloaca. Los doctores americanos no consiguieron, a pesar del encierro, que el "enfermo" se sometiera al psicoanálisis. En varias ocasiones, Pound explicó que, de hecho, estaba encerrado en un manicomio dentro de otro, considerando a la sociedad americana como una inmensa casa de locos.

Cuando en 1948 le fue concedido el Premio Bollingen de Poesía por sus Cantos Pisanos, premio dotado con 1.000 dólares por la Biblioteca del Congreso, la protesta que se levantó contra los miembros del jurado fue bestial; la prensa atacó brutalmente a Pound, los miembros del Congreso de los EEUU rasgaron sus vestiduras, y desde entonces el premio Bollingen no fue concedido nunca más por la Biblioteca del Congreso, trasladándose su jurisdicción a la universidad de Yale. Una prueba resplandeciente de la objetividad de la democracia aliada... Incluso Radio Moscú atacó a las sociedades occidentales que carecen de poetas como para tener que premiar a los locos...

Ezra Pound mantuvo sus convicciones políticas, económicas y artísticas hasta el final de sus días. A sus visitantes en Santa Isabel, les enseñaba las fotos de Mussolini colgado y en los "Cantos Pisanos" llama al caudillo italiano "el dos veces crucificado". Mantuvo sus ataques a los judíos y su responsabilidad en la guerra durante toda su reclusión, afirmando finalmente: "La única oportunidad de salir victorioso del lavado de cerebro es el derecho que todo hombre tiene a que sus ideas sean juzgadas una por una". Los más prestigiosos nombres de las letras de todo el mundo acudieron a visitarle a Santa Isabel; evidentemente, para ser loco, sus últimos años de estancia en el manicomio fueron altamente prolíficos.

Cuando en 1954 Hemingway recibió el Premio Nobel de Literatura, dijo que hubiera preferido que se lo hubieran dado a Pound en vez de a él. Numerosos escritores e intelectuales hicieron escritos pidiendo su puesta en libertad, e incluso todos los vecinos de Rapallo enviaron una petición de gracia al congreso de los EEUU.

Pero no sería hasta 1958 que Pound pudiera salir, totalmente libre, de su reclusión. Jamás tuvo un juicio ni una excusa. La represión sorda continuaría toda su vida: la Academia de Artes y Ciencias de Norteamérica no aceptó su nombre para la concesión de la Medalla Emerson, negándose -cosa sin precedentes- a aceptar el innforme de su propio comité. Año tras año se le negó la concesión del Premio Nobel, incluso después de haber sido concedido a escritores (como Yeats, Elliot, Hemingway, etc) influidos por él y desde luego inferiores. Elliot dejaría escrito, entre tantos testimonios de su enorme valor literario: "Ningún hombre vivo puede escribir como él y me pregunto cuántos escritores tienen la mitad de su talento".

Ezra Pound moría en 1972. Su nombre quedaba como el del pensador, el artista, que había sabido refrendar con su atormentada vida toda una ideología tremendamente personal. Y la historia de Pound es la misma historia del descrédito de sus enemigos: humillándole, éstos demostraban su error.

De su Canto LXXVI suenan aun esos versos que acaban así: “¡ay, de los que conquistan con ejércitos y cuyo solo derecho es su fuerza!

Autor: Ramon Báu

Sorel y el Sindicalismo Nacional

Sorel y el Sindicalismo Nacional

Si alguien se atreve a levantar su voz contra las ilusiones del racionalismo en el acto es considerado como un enemigo de la democracia

Georges Sorel (1847-1922) era un ingeniero francés, padre del revisionismo revolucionario que supera el carácter materialista del marxismo y llegará a ser básico para la génesis del fascismo. El ambiente intelectual de Sorel se enmarca en el Barrio Latino de París, muy lejos de las frías escuelas teoréticas de Viena.
Marxista confeso, Sorel pretende, originalmente, completar el pensamiento de su maestro. A principios del siglo XX el pensamiento socialista debe enfrentarse a una serie de problemas nuevos, difícilmente explicables mediante el análisis marxista ortodoxo. Sorel se desmarca de las estructuras racionalistas y destaca que el marxismo es la construcción de un mito revolucionario para ilusionar a las masas, negando su valor como explicación racional de la realidad.
Sorel niega el valor del racionalismo, al que acusa de corruptor. Antepone a Pascal y a Bergson frente a Descartes y a Sócrates. Sorel sustituye los fundamentos racionalistas y hegelianos del marxismo por:
1.- La nueva visión de la naturaleza humana que predica Le Bon, quien aconseja que "para vencer a las masas hay que tener previamente en cuenta los sentimientos que las animan, simular que se participa de ellos e intentar luego modificarlos provocando, mediante asociaciones rudimentarias, ciertas imágenes sugestivas; saber rectificar si es necesario y, sobre todo, adivinar en cada instante los sentimientos que se hacen brotar". Resume Le Bon que "la razón crea la ciencia, los sentimientos dirigen la historia".
2.- Por el anticartesianismo de Bergson. Las enseñanzas de Bergson permiten sustituir el contenido racionalista, es decir, utópico, del marxismo por los mitos revolucionarios. Sorel afirma que todo gran movimiento viene motivado por mitos. El método psicológico toma el relevo al enfoque mecanicista tradicional (1899), frente al método científico, el recurso a una teoría de los mitos sociales. Sorel no repudia el marxismo, incluso llega a defenderlo contra algunos socialistas democráticos. Se debe a que considera que no existe ninguna relación entre la verdad de una doctrina y su valor operativo en tanto que instrumento de combate. Sorel desplaza el mito de la esfera del intelecto y lo instala en la de la afectividad y la actividad. Una mentalidad religiosa contra la mentalidad racionalista. Sorel recuerda que Bergson nos ha enseñado que la religión no ocupa en exclusiva la región de la conciencia profunda, la ocupan también, por las mismas razones, los mitos revolucionarios. Con ello, Sorel rechaza el presunto carácter científico del marxismo y niega la posibilidad de la explicación social en términos cuasi matemáticos.
3.- Por la rebelión de Nietzsche. La única actitud coherente del revolucionario es la negación de los valores imperantes y la afirmación de otros nuevos y rebeldes. En Reflexiones sobre la violencia, Sorel afirma: Los mitos no son descripciones de cosas, sino expresiones de voluntad... conjuntos de imágenes capaces de evocar en bloque y exclusivamente a través de la intuición, previamente a cualquier tipo de análisis reflexivo, la masa de los sentimientos que corresponden a las diversas manifestaciones de la guerra librada por el socialismo en contra de la sociedad moderna. Sorel identifica mito y convicciones, entendiendo éstas en términos de las ideas y creencias de Ortega. Sorel distingue entre la ética del guerrero, que apoya, y la del intelectual, que condena: Ya no hubo soldados ni marinos, sólo hubo tenderos escépticos.

Fases del pensamiento soreliano

Socialismo marxista

En una primera fase, los sorelianos metamorfosean el marxismo, construyen una nueva ideología revolucionaria, desechando las teorías marxistas de plusvalor y de clase. Sorel vacía el marxismo de hedonismo y de materialismo, haciéndolo pasar de ser una máquina intelectual esclerotizada a una fuerza movilizadora en pos de la destrucción de lo que existe, el mundo materialista burgués. La teoría de los mitos se vuelve el motor de la revolución y la violencia su instrumento: La violencia proletaria, no sólo puede garantizar la revolución futura, sino que, además, parece ser el único medio de que disponen las naciones europeas, embrutecidas por el humanismo, para recobrar su antigua energía. Para Sorel, sólo los hombres que viven en estado de tensión permanente pueden alcanzar lo sublime. En esa vía, Sorel reivindica el cristianismo primitivo y el sindicalismo de combate de su tiempo. No nos molestaremos en demostrar que la idea de violencia revolucionaria no se ciñe al derramamiento de sangre ni a la brutalidad, que son inherentes a la explotación del trabajador, camuflada bajo la cortina de humo del sufragio partitocrático. Por esa vía, también la crítica del sociólogo Pareto al marxismo, base de su teoría de las élites, se acerca a la de Sorel.

Sindicalismo nacional

En una segunda fase, a partir de que Sorel abandona el socialismo (1909), el mito nacional sustituye al mito exclusivamente proletario, ya desalentado en la lucha contra la decadencia democrática y racionalista. La enseñanza obligatoria, la alfabetización en las zonas rurales, el acceso lento pero continuo de la clase obrera a la cultura, no favorecen la conciencia de clase del proletariado, sino más bien una nueva toma de conciencia de la identidad nacional. Los sorelianos ven la organización de la sociedad en términos sindicalistas. Sorel cree que el sindicalismo, en su lucha contra la dictadura de la burguesía y la dictadura del proletariado, ambas materialistas, posee un alto valor civilizatorio. La influencia de Sorel se refleja en el parlamento de productores defendido por José Antonio, así como en la afirmación: Concebimos a España como un gigantesco sindicato de productores. Ledesma asumirá, además, el término de sindicalismo nacional que se extiende entre los sorelianos franceses e italianos. A la postre, lo nacional vira hacia formas de sindicalismo al igual que los sindicalistas varían hacia diferentes escuelas de nacionalismo. Asumen, también, de Sorel que la disciplina, la autoridad, la solidaridad social, el sentido del deber y del sacrificio, los valores heroicos, son otras tantas condiciones necesarias para la supervivencia de la nación. El mito nacional releva al mito meramente social como motor revolucionario. Para ello, es preciso que la convicción se apodere absolutamente de la conciencia y actúe antes que los cálculos de la reflexión hayan tenido tiempo de aparecer en el espíritu. Es decir, opta por la opción de la nueva civilización que nace de la acción directa antes de la reflexión teórica. Aquí Ledesma recibe una mayor influencia soreliana que José Antonio, que a pesar de su renuncia a la torre de marfil de los intelectuales siente una cierta nostalgia por ella, visible en su Elogio y reproche a Ortega y Gasset.
La vanguardia cultural de la primera década del siglo XX, los futuristas, reciben con entusiasmo las ideas sorelianas prefascistas: Los elementos esenciales de nuestra poesía serán el coraje, la audacia y la rebelión. Queremos derribar los museos, las bibliotecas, atacar el moralismo (...) Ensalzamos las resacas multicolores y polifónicas de las revoluciones. En pie en la cumbre del mundo, lanzamos una vez más el desafío a las estrellas. (Marinetti, 1909).
Un hecho crucial en la opinión pública occidental está en 1920. Cuando, respaldados por numerosas huelgas parciales y ocupaciones de fábricas en el norte de Italia, los nacionalsindicalistas italianos presenten su propuesta de autogestión de la industria al ministro de Trabajo, Arturo Labriola. El primer ministro Giolitti reconoce el derecho de participación de los trabajadores en las empresas. El nacionalsindicalismo italiano obtiene así una victoria épica.
Con todo ello, los sorelianos abren la tercera vía entre las dos concepciones totales del hombre y la sociedad que son el liberalismo y el marxismo, ideologías presas del racionalismo donde se prescinde de la intuición y del sentimiento en favor de un imposible concepción matemática de las ciencias sociales. El discurso de Sorel se hace transversal, basado fundamentalmente en el poder de los sindicatos pero repudiando el carácter meramente reivindicativo de éstos, es decir, su domesticación en brazos del socialismo parlamentario. Sorel repudia los pactos y acuerdos con la burguesía, así como el sistema de dominio del liberalismo democratizado: el parlamentarismo. Sorel odió tanto a la burguesía y la democracia liberal que recibió con expresiones de júbilo la revolución rusa, a pesar de haber criticado enérgicamente el leninismo de los revolucionarios profesionales. Sorel ve en Lenin la revancha del genio creador del jefe contra la vulgaridad democrática. Aconsejaba a los sindicatos alejarse del mundo corrupto de los políticos y de los intelectuales burgueses, distinguiendo entre conspiración y revolución. Sólo la segunda da vida a una nueva moral. Sólo los trabajadores más militantes -dice Sorel- son sindicalistas: El obrero de la gran industria sustituirá al guerrero de la ciudad heroica. Por tanto, los valores de ambos son comunes y el ascetismo y la eliminación del individualismo suponen características compartidas por el soldado-monje y por el obrero-combatiente. Podemos encontrar coincidencias entre el desarrollo de Sorel y el de Spengler.

Fascismo

Sorel no desacreditó el uso que los fascistas hacían de su nombre. De hecho, el fascismo nace de la crítica sindicalista, con un fuerte componente soreliano, al marxismo racionalista ortodoxo. El fascismo se revela contra la deshumanización introducida por la modernización en las relaciones humanas, pero, al contrario que el tradicionalismo, desea conservar celosamente los logros del progreso. La revolución fascista busca transformar la naturaleza de las relaciones entre el individuo y la comunidad sin que por ello sea necesario desbaratar el motor de la actividad económica moderna. Los sorelianos son los primeros revolucionarios surgidos de la izquierda que se niegan a cuestionar la propiedad privada. Consideran que atacarla supone confundir al enemigo real: la concepción burguesa y materialista de la existencia, que también encarnan el jacobino y el socialdemócrata.
Los sorelianos se mantienen fieles a la idea de que todo progreso depende, y dependerá, de una economía de mercado, al igual que hoy defiende el economista joseantoniano Velarde Fuertes, distintas de los planteamientos estatistas de Dionisio Ridruejo. En este punto del debate, los nacionalsindicalistas se escinden, la mayoría pasa a apoyar directamente al fascismo, incluso cuando éste modera su aspecto de transformación económica de la sociedad. Otro pequeño sector, el ala izquierda, rompe con el fascismo y recupera el viejo axioma del sindicalismo revolucionario: la sociedad de trabajadores libres.
El paso de uno a otro es visible en José Antonio en la comparativa del Discurso de la Comedia de 1933 al Discurso de la revolución Española de 1935, en el que enumera cuatro tipos de propiedad: la personal, la familiar, la comunal y la sindical. Están ausentes la estatal y la correspondiente a sociedades anónimas.
En cualquier caso, con la síntesis fascista, la estética revolucionaria y heroica se convierte en parte integrante de la política y de la economía.

Conclusión

Sorel, en los artículos reunidos en las Ilusiones del Progreso, denuncia a Descartes, dado que sus ideas lo son de la clase dominante. Desecha el racionalismo que deviene en optimismo al entender el mundo como un inmenso almacén donde todos pueden satisfacer sus necesidades materiales. Sorel pide que el socialismo se transforme en una filosofía de comportamiento moral, donde las relaciones de los trabajadores generen una nueva ética, absolutamente distinta de la moral burguesa, el enemigo real de Sorel.
Sorel abandona el proletarismo cuando comprueba que la violencia obrera, sustentada en las reivindicaciones materiales, no eleva al proletariado al nivel de una fuerza histórica susceptible de engendrar una nueva civilización. Sorel anuncia que el sindicalismo se separa del socialismo racionalista y repudia, finalmente, a Marx y a Hegel. Sorel asume la frase de Croce y afirma: El socialismo ha muerto, cuando descubre, con amargura, que las ideas, preocupaciones, fines y comportamientos del trabajador no difieren de aquellas de los burgueses. El carácter pactista del parlamentarismo liberal ha seducido a los partidos socialistas europeos occidentales y los sindicatos, animados por la acción directa y el mito de la huelga revolucionaria, o se amoldan o se separan radicalmente del socialismo parlamentario.
Sorel se desentiende de las construcciones teóricas que anteceden a la acción. Él es un enamorado del hecho revolucionario, lo que ayuda a comprender su paso del marxismo de combate, que abandona cuando la socialdemocracia se domestica en los parlamentos, y da su posterior adhesión a los procesos de revolución nacional que sacuden Europa.
Cuando el 23 de marzo de 1919, en la plaza San Sepolcro de Milán, Mussolini funda el fascismo italiano, entre los presentes se encuentran muchos sindicalistas sorelianos, hastiados de la connivencia de la burguesía con el Partido Socialista Italiano del que también procede el futuro Duce.
En resumen, el fascismo no nace de la burguesía sino que es una escisión de la izquierda socialista, la fracción de aquellos que abominan del liberalismo parlamentario y consideran que la misión histórica del proletariado no es imponer una dictadura sino crear una civilización.
A la postre el fascismo pierde su empuje revolucionario, es decir, cuando inicia su política de pactos con la burguesía industrial, los partidos nacionales del resto de Europa rompen con él y buscan un nuevo engarce de la revolución nacional con el brío puro y antipolítico de las masas anarcosindicalistas. El mejor ejemplo lo tenemos en Ramiro Ledesma y La Conquista del Estado. Ledesma no opta por el fascismo, a pesar de su viva la Italia de Mussolini o viva la Germania de Hitler, ni por el bolchevismo, también a pesar de su viva la Rusia de Stalin, sino por algo consustancial a todos ellos, el fin de la democracia liberal, ese régimen basado en palabras del soreliano Berth, en el voto secreto...el símbolo perfecto de la democracia. Ved a ese ciudadano, ese miembro de lo soberano, que temblorosamente va a ejercer su soberanía, se esconde, elude las miradas, ninguna papeleta será lo suficientemente opaca para ocultar a las miradas indiscretas su pensamiento...
Ledesma, como Sorel y José Antonio, entienden que el trabajador está llamado a recuperar el sentimiento heroico de la existencia, antaño en manos del guerrero.
Sorel es la superación del mecanicismo marxista. José Antonio da un paso más, superando el fascismo corporativista y enlazando la cuestión social y la nacional con el compromiso humano y utópico.
En resumen, el fascismo es un revisión del socialismo. El nacionalsindicalismo, al final, supone una superación del carácter material y pactista de ambos, entroncando con el sindicalismo revolucionario y la nacionalización del proletariado, construyendo una sociedad vertebrada sin estatismo.

Autor: Gustavo Morales

Yukio Mishima

Yukio Mishima

Se suele decir que Mishima ha sido el más grande escritor japonés de su generación. No recibió el Premio Nobel, pero indudablemente tuvo una fama más amplia que Kawabata que sí lo obtuvo y que fue su descubridor. Los editores sabían que cada novela de Mishima iba a ser un éxito de ventas y los propietarios de salas de teatro e incluso de Cabaret hubieran dado varios años de su vida para que Mishima trabajara en ellos, ya fuera interpretando, escribiendo el libreto o simplemente estando presente en el local. Tal era la fama de Mishima en el Japón...

Su fama llegó a Europa poco después de su muerte. Hasta entonces fue un ilustre desconocido, incluso en los ambientes más conocedores de la literatura. El 26 de noviembre de 1970, los más grandes rotativos nacionales publicaron la foto de Mishima encaramado en el balcón de un cuartel del ejército japonés. Minutos después de aquella foto, se haría el hara-kiri. No era la primera tentativa de suicidio del escritor japonés; cuando era un desconocido, en los últimos años de la Segunda Guerra Mundial, enrolado voluntario en las escuadrillas "kamikazes", debía haberse estrellado contra algún barco americano si no hubiera sido porque una gripe de última hora le impidió morir por el emperador.

Mishima era un tipo sumamente extravagante en su proyección exterior; famoso escritor, candidato al Premio Nobel de Literatura, exhibicionista, atleta, director teatral, actor de cine, teatro, televisión y cabaret, escritor de una exhuberante prodigalidad, investigador de las inmemoriales tradiciones imperiales japonesas, coleccionista de espadas samurais y un largo etc., tales son los atributos que deben ir necesariamente unidos al nombre de Mishima. Sus doscientos cuarenta y cuatro volúmenes de gran calidad literaria atestiguan su personalidad. En España Barral y Caralt han editado algunos textos de los cuales, sin duda alguna, el más brillante de todos es "Caballos Desbocados".

Los escándalos de Mishima hicieron furor en el Japón de los años 50-60. No reparaba en besar a un travestí en una escena de cabaret para acto seguido cumplir con sus deberes de padre de familia; consideraba uno de sus momentos más felices el que una enciclopedia reclamara una foto suya para acompañar el vocablo "culturismo" y con la misma facilidad demandaba a otra revista que publicó sin permiso "una foto en la que parecía menos hercúleo". Hombre extremadamente controvertido, contradictorio, lo menos que puede decirse de él es que seguía la fórmula extremo oriental de "cabalgar al tigre", participando en la vida cotidiana y no como uno más, sino como una figura que atraía la atención, pero que en medio de sus excentricidades mantenía una sólida y tradicional visión del mundo. Algo más que imposible. Se puede decir que sus obras, y en especial "Caballos Desbocados", representaban la válvula de escape que Mishima tenía frente al Japon occidentalizado. Pero esta contradicción entre un "hombre tradicional" en su interior y un exhibicionista y genial literato en su aspecto público no podían durar mucho tiempo.

Justo mientras estaba escribiendo las páginas de "Caballos Desbocados", concibe la idea de formar el "Tateno kai", la "Sociedad del Escudo". Esta asociación era bastante más que una mera agrupación de extrema-derecha, de las que se pueden contabilizar en el Japón no menos de 500. Concebida como "el escudo que debía proteger al Japón, y especialmente al Emperador, de la embestida occidental" (de lo que de burgués, consumista y antitradicional tiene "lo occidental"), se podía asemejar a una orden mística y combatiente. Sus miembros, instruidos en las artes marciales, tenían una composición social interclasista. Quienes entraban en ella dejaban de pertenecer al mundo de lo contingente, dedicaban su tiempo a la práctica de las artes marciales y a dialogar con Mishima. El "Tate no kai" estaba concebida como una estructura de choque: su actuación primera sería también la última: su debut, una despedida. Mishikma pensó en quemar, inicialmente, a su medio centenar de hombres luchando con las manos desnudas contra los estudiantes del Zenkaguren (movimiento estudiantil de ultraizquierda japonés). Dicho enfrentamiento supondría la muerte de todos ellos aplastados por la orda izquierdista y obligaría a los militares a actuar, restableciendo el código del honor japonés y aboliendo las costumbres occidentales. Pero al producirse en 1969 una de las más gigantescas y violentas manifestaciones izquierdistas, y ser disuelta por los antidisturbios sin producirse ni una sola víctima, comprendieron que tal proyecto dejaba de tener interés: el emperador no estaba indefenso, tenía los "grises" locales. La acción derminativa debía ser otra.

Hasta llegar el 26 de noviembre de 1970, su tarea literaria había sido extraordinariamente pródiga, como hemos dicho. Tocó todos los temas que un autor puede tocar. Su genio parecía no tener límites y tan pronto escribía e interpretaba un libreto para café-teatro, no precisamente muy moralista, como concebía, escribía y dirigía una pieza nô o un kabuki (géneros típicamente japoneses). Tan pronto actuaba en el teatro intepretando obras de Mohére como en el papel de protagonista en su película "El rito del amor y de la muerte", película que terminaba con el hara-kiri del mismo Mishima en una escenificación perfecta de lo que luego sería su suicidio ritual en el despacho del general Morita. La poesía japonesa no tenía secretos para él, la novelística era su especialidad y, dentro de este género, la novela síntesis de las tradiciones japonesas fue su constante. La trilogía "Sed de amor", "Nieve de primavera" y "Caballos desbocados" son buenas muestras de cómo una novela estéticamente, perfecta, sea cual sea su ambientación, es asequible al público de cualquier latitud, aun a pesar de la localización geográfica de la trama. Si así ocurre con "El Quijote" o con el teatro de Shakespeare, otro tanto se puede decir de la producción de Mishima.

Pero la vida de Mishima se deslizaba rápidamente por la pendiente. La exposición-homenaje, que curiosamente se auto organizó en unos grandes almacenes de Tokio, fue un gran éxito. Allí estaban expuestas la totalidad de las ediciones de su obras, las fotografías por él más queridas (Mishima consideraba que mediante la cámara fotográfica el cuerpo podía apurar sus posibilidades hasta el límite) y en un puesto privilegiado la misma espada samurai que dos semanas después le acompañaría al despacho del general Morita, Aquella exposición revistió los caracteres de una despedida, pero sólo Mishima y los tres camaradas de la "Sociedad del Escudo" que habían sido seleccionados para protagonizar el "incidente" lo sabían.

Aquel día de diciembre del 70, cuando en España las turbulencias desatadas por el proceso de Burgos apenas dejaban espacio para noticias de otro tipo que no fueran las relacionadas con el orden público, Yukio Mishima "tuvo el placer de morir", demostró ser el último samurai. Japón se sorprendió de que el gesto de Mishima fuera comprendido y acogido por la joven generación. Su ejemplo debía de servir para algo.

Autor: Ernesto Milá

La esencia del Fascismo como fenómeno europeo

La esencia del Fascismo como fenómeno europeo

Soy un hombre de escritura, no un orador. Hablar en público es para mí una tarea temible y siempre desagradable. Esta tarea es hoy, en mi caso, más desagradable de lo habitual, porque, estando entre los últimos en tomar la palabra, sé que diré cosas que algunos no compartirán. Además, tengo la convicción de poseer, respecto a los oradores y autores de las intervenciones que me han precedido, una singular ventaja al conmemorar e ilustrar la obra de Adriano Romualdi; y tener ventaja es algo que no me gusta. Esta singular ventaja mía es la siguiente. Todos los que han hablado hasta aquí de Adriano Romualdi lo han conocido personalmente, al menos tuvieron ocasión de verlo, de encontrarse con él, de hablarle una o dos veces. Habiéndole conocido vivo, han conocido su muerte: y hoy saben que ha muerto e, inevitablemente, hablan de él como muerto, como alguien que ya no está, aun cuando quizá continúe de algún oscuro modo presente. Yo vivo desde hace veintiséis años en Francia, lejos de los asuntos italianos, y no he conocido nunca personalmente a Adriano Romualdi. Es más: confieso que he ignorado totalmente su existencia hasta hace cuatro o cinco años cuando me la descubrió un grupo de jóvenes italianos que había venido a París buscando ideas que evidentemente no existían. Entonces, poco a poco, he descubierto la obra de Adriano Romualdi y la he descubierto, para mí, más viva que muchos vivientes, actualísima. Adriano Romualdi es un pensamiento que no cesa de hablarme y al cual yo respondo. Celebrando a Adriano Romualdi, celebro una presencia viva en mi tiempo y, de este tiempo, parte integrante.

Alguien, ayer, recomendó "no embalsamar a Adriano Romualdi". Es una idea que, precisamente, nunca podría venirme a la mente, porque para mí Adriano Romualdi está vivo; y no se embalsama a los vivos. Y dejarme deciros, crudamente, que, a mis ojos, el rechazo a "embalsamar" a Romualdi resulta una idea extremadamente sospechosa. No querer embalsamar algo que se tiene por un cadáver significa, en efecto, querer que este cadáver se descomponga, apeste, y que la gente se aleje de él. Significa pretender que la obra de Romualdi ha tenido su tiempo, que está superada y sería por consiguiente un error grave sacralizarla, impidiendo a los vivos superarla, ir más allá. Detrás de este modo de pensar y sentir no hay solamente, malignamente activo, ese ciego prejuicio progresista que para nosotros, pienso, debería ser extraño. Existe también, y sobre todo, un plan para relegar a un pasado definitivamente muerto una obra y un ejemplo de acción que, ayer como hoy, no cesan de incomodar profundamente y de incomodar, en particular, a ciertos jóvenes, o que se pretende tales, que han hecho una religión del éxito y del éxito en la sociedad de hoy tal cual es. No por nada, uno de estos jóvenes hace poco hallaba, cándidamente, una razón para condenar el fascismo justamente en el hecho de que éste no había tenido éxito, de que había perdido. Y lo bello del caso es que este joven sin duda también querría asumir valores trágicos y heroicos al mismo tiempo...

Sí, Romualdi incomoda y no deja de incomodar por dos razones fundamentales. La primera razón consiste en que él es, en la acción y en el pensamiento, un ejemplo raro y casi único de coraje. Empeñado en una carrera universitaria, comprometido políticamente, ha tenido el coraje de no atrincherarse astutamente detrás de una máscara, de no haber querido salir -con palabras o con hechos- del llamado túnel del fascismo. Él, al contrario, se ha proclamado abiertamente fascista y se ha reconocido precisamente dentro de la forma del fascismo más comprometida a los ojos del mundo de hoy y del sistema en el cual vivimos. Pero los ejemplos vivientes de coraje, por lo demás, son la cosa más incómoda y más irritante para quien no lo tiene... Romualdi molesta por tanto por otra razón no menos importante: a causa de su honestidad intelectual, también ella ejemplar. Ciertos adversarios del fascismo e incluso algunos amigos han afirmado que el pensamiento de Romualdi habría sido configurado por el "complejo de los vencidos". Pero Romualdi no era y no es un vencido, porque no se ha reconocido y no se reconoce vencido y siempre ha continuado -y continúa con su obra- combatiendo por sus ideales. Vencido es aquel al que la derrota obliga a pensar y a actuar de otra manera. Adriano Romualdi no ha pensado de otra manera. Simplemente, ha constatado una evidencia: la derrota de 1945 había cambiado radicalmente la situación en la cual el fascismo debía de actuar si todavía quería ser. Precisamente por esto su pensamiento permanece como esencial, y no superado: ha sabido reflexionar, en su calidad de fascista, sobre la nueva realidad diseñada en 1945, una realidad que es, invariablemente, la realidad de hoy. Romualdi se ha preguntado sobre lo que debe y puede hacer un fascista en un mundo y en una sociedad que ha colocado al fascismo fuera de la ley. Y puesto que ya los vencedores, convertidos en amos absolutos de la palabra, ofrecían una imagen falsa y deformada del fascismo, él ha querido ante todo poner de manifiesto qué es el fascismo, de dónde proviene, qué significa ser fascista. Allí donde otros, hincando intelectualmente las rodillas, se afanaban grotescamente en justificar el fascismo según las formas morales de los vencedores del 45, Romualdi ha tenido la honestidad intelectual de decir y de afirmar claramente que el fascismo es revuelta contra el mundo y la sociedad en la que vivimos, que su moral es totalmente otra, que es algo por lo tanto que el mundo y la sociedad de hoy no pueden aceptar. Quien quiere estar de algún modo de acuerdo con el mundo de hoy y descender al compromiso y al diálogo con el sistema, no tiene derecho a identificarse con Adriano Romualdi.

Alguien se ha preguntado ingenuamente sobre qué haría hoy Adriano Romualdi, en el actual contexto político y cultural, si por ventura estuviera todavía vivo en carne y huesos. La pregunta sugería retóricamente que Romualdi habría quizá sufrido una evolución, cambiando de parecer. Y lo sugería partiendo del presupuesto, considerado evidente, de que en estos diez años la situación habría cambiado radicalmente y que por consiguiente la reflexión histórica de Romualdi sobre la realidad habría cambiado igualmente. Yo considero que la situación es esencialmente la misma que aquella que la obra de Romualdi afronta. Pero, aun cuando la situación política hubiese cambiado, solamente cambiaría el modo de hacerse, no ya aquel principio en el cual la acción debe inspirarse. Por otra parte, cuando yo hablo de la obra de Adriano Romualdi y de su presencia viviente, me refiero ante todo a su obra de historiador, a sus estudios sobre el fascismo fenómeno europeo. (La negrilla es nuestra. ndr.)

El fascismo es lo que es. Como todo lo que es, puede morir y salir de la historia. Pero, históricamente muerto o vivo, permanece por siempre siendo lo que es: fascismo. Ahora, sobre el fascismo, Romualdi ha dicho verdades esenciales, que permiten adquirir una más profunda consciencia sobre lo que el fascismo es, y que, también, permiten a los fascistas adquirir una consciencia más profunda sobre lo que ellos son. Es precisamente este aspecto esencial de la obra de Romualdi el que yo querría recordar, también porque me parece que muchos preferirían olvidarlo e ignorarlo. Hablar de ello resulta fácil para mí, dado que mi concepción y mi visión del fascismo son esencialmente idénticas a las de él. Mi afinidad electiva hacia Romualdi abarca también los tiempos fundamentales de su investigación y de su reflexión: el carácter europeo del fenómeno fascista, el origen nietzscheano del sistema de valores del fascismo, la Revolución Conservadora (1) en Alemania y fuera de Alemania, el redescubrimiento de los Indo-europeos y su función de mito originario en la imaginación fascista.

La primera enseñanza fundamental de Adriano Romualdi es que, más allá de diferencias específicas, todos los movimientos fascistas y todas las variadas expresiones de la Revolución Conservadora (entendida aquí como corriente espiritual) tiene una esencia común. Afirmar la europeidad del fenómeno fascista comporta un inmediato aspecto político concerniente al porvenir: a ojos de Romualdi es precisamente en la esencia del fascismo donde todavía hoy reside la única y exclusiva posibilidad de restituir a Europa un destino histórico.

Adriano Romualdi ha demostrado claramente que los movimientos fascistas de la primera mitad de siglo y las distintas corrientes filosóficas, artísticas, literarias de la llamada Revolución Conservadora tienen la misma esencia común, obedecen a un mismo sistema de valores, tienen una idéntica concepción del mundo, del hombre, de la historia. Hoy, sin embargo, una nueva intelligentsia de derecha querría poner en contradicción Fascismo y Revolución Conservadora, de la misma manera que, por otra parte, a fin de legitimarse -es cierto- en el seno del mundo democrático, coloca en paralelo stalinismo y nacional-socialismo, regímenes comunistas y regímenes fascistas, metiéndolos grotescamente en el mismo saco de un mal definido totalitarismo. El Fascismo -dice esta gente- habría en cualquier caso explotado ideas de la Revolución Conservadora, pero desnaturalizándolas y falsificándolas. Es pues necesario, justamente en el marco de esta celebración del pensamiento de Adriano Romualdi, reafirmar con fuerza la común esencia del fascismo y de la Revolución Conservadora y, a tal objeto, ilustrar esta esencia y, a la vez, precisar su contenido.

Romualdi ha intuido que el origen del fenómeno fascista era ante todo de orden espiritual, enraizado en un específico filón de la cultura europea. Y lo más importante: ha sabido reencontrar este origen en la obra de Nietzsche o, más exactamente, en el sistema de valores propugnado por Nietzsche (y, luego también, en segundo término, en ciertos aspectos del romanticismo, que anuncian y preparan la obra de Nietzsche). Su prematuro y trágico fin no ha permitido a Adriano Romualdi encuadrar su pensamiento en una completa visión filosófica de la historia y definir, así, de modo exhaustivo y preciso la relación genética que media entre la obra de Nietzsche, la Revolución Conservadora y el Fascismo. Hay que reconocer que poner en evidencia esta relación no es tarea fácil. Y no lo es por una simple razón, a causa de la naturaleza particular de la obra de Nietzsche, que no es una obra puramente filosófica, es decir: de reflexión y sistematización del saber, sino que es también, y sobre todo, obra poética, sugestiva, creadora, que expresa y da históricamente vida a un sentimiento nuevo del mundo, del hombre y de la historia. La relación entre comunismo, socialismo y filosofía marxista, teoría marxista, es clara y tangible. Socialistas y comunistas son y se dicen marxistas, aun cuando después, fatalmente, cada uno de ellos interprete a Marx a su modo. Contrariamente, en lo que respecta a los movimientos fascistas, un reclamo explícito a Nietzsche no existe. En algunos casos, estos reclaman a Nietzsche como a una fuente entre tantas otras, como un precursor entre otros tantos. Pero también se da el caso de movimientos fascistas que ignoran a Nietzsche o que, desconociéndolo, creen su deber rechazarlo, en todo o en parte. Los movimientos fascistas de la primera mitad del siglo son la expresión política, inmediata e instintiva, de un nuevo sentimiento del mundo que circula por Europa a partir ya de la segunda mitad del siglo XIX. Tienen el sentimiento de vivir un momento de trágica emergencia y se precipitan a la acción obedeciendo a este sentimiento; se movilizan políticamente pero, al contrario que otros partidos y movimientos, no hacen referencia a alguna concreta filosofía o teoría política y asumen más bien casi siempre un comportamiento antiintelectualista. Los movimientos fascistas se coagulan por instinto en torno a un programa de acción inspirado por un sistema de valores que se opone drásticamente al sistema de valores igualitarista, que se encuentra en la base del democraticismo, liberalismo, socialismo, comunismo. Por contra, resulta fácil constatar que, en el seno de un mismo movimiento fascista, personalidades de primer nivel expresan y defienden filosofías y teorías bastante diferentes, a menudo poco conciliables entre ellas e incluso opuestas. La filosofía de un Gentile no tiene nada en común con la de Evola; Baumler y Krieck, filósofos y catedráticos, eran nacionalsocialistas y nietzscheanos, pero el nacionalsocialista Rosenberg, en cambio, criticaba duramente aspectos destacados del pensamiento de Nietzsche. Esto es un hecho innegable sobre el que se han apoyado y se apoyan adversarios del fascismo para afirmar con intención denigratoria que las referencias filosóficas del fascismo, cuando han existido, habrían sido grotescamente arbitrarias, además de contradictorias, y que por otra parte los movimientos fascistas carecerían de cualquier contenido positivo común desde el punto de vista filosófico o teórico. Éste es también, como se sabe, el punto de vista de un Renzo de Felice, y por tanto un punto de vista que permanece tanto más actual en el presente debate italiano. La argumentación es especiosa, ya que para negar una unidad de esencia se contraponen filosofías allí donde la unidad está originariamente fundada por un idéntico sentimiento-del-mundo. El fascismo pertenece a un campo, opuesto a otro campo, el igualitarista, al cual pertenecen democracia, liberalismo, socialismo, comunismo. Es este concepto de campo lo que permite captar la esencia del Fascismo, del mismo modo que permite captar la esencia de todas las expresiones del igualitarismo. Esto, Romualdi, lo había visto perfectamente, lo había afirmado de modo bastante claro. Concluyendo el breve ensayo previo a su antología de fragmentos nietzscheanos, ha dejado escrito: "Frente a Nietzsche se separan los campos. Para los otros su intolerable pretenciosidad social y humanitaria, la utopía de progreso de una humanidad de ceros. Para nosotros la conciencia, que Nietzsche nos ha dado, sobre aquello que fatalmente vendrá: ¡el nihilismo!". En este breve fragmento todo o casi todo lo esencial queda dicho. Y queda dicho, del modo más pleno, aquello que los movimientos fascistas y la Revolución Conservadora deben a Nietzsche: una conciencia históricamente nueva, la conciencia del fatídico advenimiento del nihilismo, esto es, para decirlo con terminología más moderna, de la inminencia del fin de la historia.

Cristianismo, en cuanto proyecto mundano, democracia, liberalismo, socialismo, comunismo, pertenecen todos al campo del igualitarismo, del llamado humanismo. Sus filosofías y sus ideologías difieren, pero todas obedecen a un mismo sistema de valores, todas tienen una misma concepción del mundo y del hombre, todas consciente o inconscientemente proyectan un fin de la historia y son -por consiguiente- desde un punto de vista nietzscheano, nihilistas negativas. El fascismo es el otro campo, que yo he llamado sobrehumanista como referencia al movimiento espiritual que lo ha generado y lo conforma. Romualdi ha sabido poner de manifiesto, a tenor de sus estudios nietzscheanos, el sistema de valores del campo sobrehumanista y fascista. Romualdi es un historiador y se interesa en un fenómeno político: desde el punto de vista de la política -que es aquel que precisamente le interesa- individualiza y pone de relieve el principio de acción, y el fin común a todos los movimientos fascistas. Él ha situado el principio de acción -repito- en el sistema de valores propugnado por Nietzsche, y el fin común en el hombre nuevo, esto es en la fundación de un nuevo comienzo de la historia, más allá del inevitable fin de la historia al cual nos condenan dos mil años de cristianismo y de igualitarismo. Todo esto nos dice de dónde viene el fascismo, qué ha querido y qué quiere, cuál ha sido en el fondo su implícito método de acción (que, dicho sea entre paréntesis, no es otro que el nihilismo positivo, que quiere hacer tabla rasa para construir, sobre las ruinas y con las ruinas, un mundo nuevo). No se dice, empero, qué cosa sea el fascismo, que cosa sea el sobrehumanismo que lo genera, lo sostiene y lo orienta. En una palabra: no se dice cuál es la esencia del fascismo, aun resaltando y afirmando que tal esencia existe. Romualdi es un historiador, no un filósofo de la historia. Ahora bien, lo que sea la esencia del fascismo solamente la filosofía de la historia puede decirlo, en virtud de una reflexión sobre la historia del fascismo, de la misma manera que el propio Romualdi ha sabido -junto a algún otro- sacarla a la luz.

Yo he intentado explicar lo que pueda ser la esencia del fascismo en dos ensayos publicados en estos últimos años: uno se titula precisamente La esencia del fascismo; el otro, más amplio, está dedicado a Wagner, Nietzsche y el mito sobrehumanista. (...) Me limito a resumir del modo más simple posible el resultado de mis estudios, que pueden considerarse una continuación y una profundización de los de Adriano Romualdi. La esencia del sobrehumanismo, como por lo demás, la de toda tendencia histórica, hay que buscarla en su fundamental concepción del mundo, del hombre y de la historia. Esta concepción, que antes de ser tal nace como inmediato sentimiento e inmediata intuición, está íntimamente ligada al sentimiento y a la concepción del tiempo de la historia. El tiempo de la historia es un argumento que a primera vista puede parecer extremadamente arduo, pero de hecho es una noción que todos poseen, incluso sin darse cuenta de ello. El mundo antiguo tenía una concepción cíclica del tiempo de la historia, consideraba que todo momento de la historia estuviera destinado a repetirse. El tiempo mismo de la historia era representado como un círculo, tenía naturaleza lineal. Con el cristianismo nace un nuevo sentimiento del mundo, del hombre, del tiempo de la historia. Este tiempo de la historia permanece lineal; pero ya no es circular, sino más bien segmentario, más exactamente parabólico. La historia tiene un inicio, un apogeo, un fin. Y no se repite. Por otra parte, a la historia se le atribuye un valor negativo: provocada por el pecado original, la historia es atravesada por un valle de lágrimas. El advenimiento del Mesías, apogeo de la historia, pone en marcha la redención, esto es, la liberación del hombre del destino histórico, el apocalipsis, el advenimiento final de un eterno reino celestial. Esta concepción de la historia, mítica en el cristianismo, será posteriormente ideologizada y, en fin, teorizada por el marxismo; pero sigue siendo en sus rasgos esenciales la misma: en el lugar del pecado original, encontramos en Marx la invención de la explotación de la naturaleza y del hombre por parte del hombre mismo; la lucha de clases y la alienación que constituyen la travesía del valle de lágrimas, el advenimiento del Mesías se hace mundano en el advenimiento del proletariado organizado del partido comunista y socialista; el Reino de los Cielos deviene reino de la libertad, en el cual es abolida la lucha de clases y, a la vez, la propia historia (que Marx llama prehistoria).

La concepción sobrehumanista del tiempo no es ya lineal, sino que afirma la tridimensionalidad del tiempo de la historia, tiempo indisolublemente ligado a aquel espacio unidimensional que es la consciencia misma de toda persona humana. Cada consciencia humana es el lugar de un presente; este presente es tridimensional y sus tres dimensiones, dadas todas simultáneamente como son dadas simultáneamente las tres dimensiones del espacio físico, son la actualidad, lo devenido, lo por venir. Esto puede parecer abstruso, pero sólo porque desde hace dos mil años estamos habituados a otro lenguaje. De hecho, el descubrimiento de la tridimensionalidad del tiempo, una vez producido, se revela como una especie de huevo de Colón. En efecto, ¿qué es la consciencia humana, en tanto que lugar de un tiempo inmediatamente dado a cada uno de nosotros? Es, sobre la dimensión personal de lo acaecido, memoria, es decir presencia del pasado; es, sobre la dimensión de la actualidad, presencia de espíritu para la acción; es, sobre la dimensión del porvenir, presencia del proyecto y del fin perseguido, proyecto y fin que, memorizados y presentes en el espíritu, determinan la acción en curso.

Esta concepción tridimensional del tiempo es la única que puede lógicamente afirmar la libertad del hombre, la libertad histórica del hombre.

En la visión cristiana, la historia del hombre está predeterminada por el plan divino, por la llamada providencia; en la marxista, por la materialista ley de la economía, de la cual los hombres pueden sólo tomar conciencia. En estas concepciones de la historia y del hombre, la libertad humana se convierte en realidad en un flatus vocis, en el que el porvenir está siempre determinado por el pasado. El sentimiento tridimensional del tiempo revela que el hombre es históricamente libre: el pasado no lo determina ya, no puede determinarlo. Lo que nosotros hemos llamado hasta aquí pasado, pasado histórico, no existe de hecho más que a condición de ser de algún modo presente y presente en la consciencia. En sí, en cuanto pasado, es insignificante o, más exactamente, ambiguo: puede significar cosas opuestas, revestir valores opuestos; y es cada uno de nosotros, desde su personal presente, quien decide que debe él significar con relación al porvenir proyectado. El denominado pasado histórico es materia devuelta al estado bruto, materia bruta ofrecida a cada uno de nosotros para construir su propia historia. Esta ambigüedad del pasado se ofrece siempre en modo tanto más concreto a nuestra decisiva significación. Así, por ejemplo, nosotros somos herederos de un mundo europeo, que a su vez puede ser considerado heredero del mundo pagano y de aquel semítico-judaico. Si, desde el presente que es nuestro, estas dos herencias se revelan inconciliables, está en nosotros decidir cuál es nuestro verdadero origen. Adriano Romualdi -digámoslo como inciso- ha sabido también aquí escoger y decidir clara, serenamente: en favor del origen indoeuropeo, con una decisión proveniente de su proyecto de porvenir europeo.

Poetas, pensadores, artistas, filósofos conservadores-revolucionarios y fascistas han sabido a menudo dar expresión a este instintivo sentimiento del tiempo tridimensional, ilustrándolo con la imagen de la esfera (y no ya, repito, con la del círculo).

Este sentimiento, aun cuando es casi siempre inconsciente, sostiene el pensamiento político y los juicios históricos de los movimientos fascistas y se refleja de forma inmediata en sus vocabularios, junto a una nueva concepción paralela del espacio de la historia, esto es de la sociedad humana. La racionalidad del discurso fascista no puede ser explicada más que con relación al principio que lo rige: y este principio por otra parte no es sino la tridimensionalidad del tiempo de la historia. Cuando el fascismo habla en términos de lenguaje recibido, se afirma conservador (o reaccionario) y simultáneamente revolucionario (o progresista), precisamente porque estos términos no describen ya direcciones opuestas del devenir en el seno de un tiempo tridimensional. En el fascismo, el reclamo a un pasado mítico, elegido entre otros pasados posibles, coincide con la elección misma del proyecto del porvenir: la elección de lo devenido no es otra cosa, por así decirlo, que la memoria misma del porvenir proyectado y, a la vez, la actualidad que en él revive, vive y siempre se apresta a vivir. Aquí está también la razón de la complicada relación que los propios pensadores y hombre políticos fascistas mantienen con la denominada tradición, cuando no han adquirido aún clara conciencia del sentimiento del tiempo que sin embargo les anima. Pues resulta que ellos siguen pensando la tradición a la cual se refieren como si esta existiese y tuviera significado independientemente de la elección que han realizado. Todo movimiento fascista se ha reclamado siempre de un origen, y con él, de una tradición: romanidad en el fascismo mussoliniano, germanidad en el nacionalsocialismo, realeza católica de un catolicismo que es aquel imaginario del dios rubio de las catedrales en el fascismo maurrassiano, y así más. Si la relación de ciertos fascistas con la tradición resulta complicada, no es más -repito- porque no se dan cuenta de lo que entienden por tradición.

Por otra parte, es fácil constatar que los movimientos fascistas se reclaman siempre de una tradición perdida o cuando menos sofocada y en mortal peligro. Esto, pensándolo bien, significa que los movimientos fascistas preferían de hecho -frente a una tradición afirmada predominante en el seno de una sociedad dada- una tradición muerta o, en su defecto, reprimida y condenada a vivir subterráneamente, viva solamente en un restringido círculo de iniciados. El reclamo fascista de la tradición es así de hecho elección contra la tradición afirmada en las instituciones sociales y en las costumbres de las masas, y es elección de una tradición perdida, de una tradición que en realidad ha dejado de ser tal. Precisamente porque el origen elegido no es ya el socialmente afirmado, los movimientos fascistas cuando llegan al poder se vuelven notablemente pedagógicos con la pretensión de forjar el hombre nuevo de una tradición venidera que todavía no es. Adversarios del fascismo han hablado a este respecto -cito a Hans Mayer- de "detestable confusión del pasado y porvenir, de nostalgia de los orígenes y utopía del futuro". Pero lo que para los adversarios del fascismo aparece como detestable desde un punto de vista ético y desde el punto de vista de la racionalidad, es precisamente la esencia del fascismo, es la concepción nueva del tiempo de la historia, de un tiempo tridimensional en el que pasado y futuro, origen y fin histórico, no se contradicen y oponen, sino que por contra armoniosamente juntos constituyen, con la actualidad, el presente mismo de la consciencia histórica nueva alcanzado por el hombre nuevo fascista.

La concepción sobrehumanista del tiempo, decía, vuelve manifiesta la libertad histórica del hombre. Esta libertad histórica del hombre conlleva el enfrentamiento y la lucha en el cuadro de un destino heroico y trágico a la vez. Toda acción histórica en vista de un fin histórico es libre, no depende de otra cosa que de sí misma y de su éxito, no está escrita, por consiguiente, en ninguna fatalidad. La historia misma de la humanidad es libre, no predeterminada, porque se deriva de la libertad histórica del hombre.

La historia es siempre, en todo su presente, elección entre posibilidades opuestas. El fin mismo de la historia es una posibilidad, justamente porque el hombre es libre en todo momento de elegir contra la propia libertad, libre de abolir la propia historicidad, libre de poner fin a la historia. Esta es la elección nihilista de la cual hablaba Adriano Romualdi en la conclusión de su ensayo sobre Nietzsche, la elección realizada consciente o inconscientemente por el campo igualitarista. La otra elección es la elección de la propia historicidad humana, elección -como decía Martin Heidegger- de un nuevo "más originario origen", que es también un nuevo origen de historia. Escoger esta posibilidad significa escoger a los míticos antepasados que eligieron en favor de la historia, y al mismo tiempo significa querer convertirse en los antepasados de una humanidad nueva, regenerada.

Las últimas palabras del ensayo de Adriano Romualdi sobre Nietzsche son una cita de algunos versos de Gottfried Benn, poeta particularmente estimado por él. Querría, en su nombre recordarlas hoy:

"Y al final es preciso callar y actuar

sabiendo que el mundo se derrumba

pero tener empuñada la espada

para la última hora..."

Callar: porque nuestro discurso -fuera de nuestras catacumbas- es discurso fuera de la ley. Pero aun callando actuar en obediencia a aquel principio y a aquellos ideales que, desde siempre son los nuestros.

(1) La mención que hace el autor a la Revolución Conservadora que se hace no se refiere a las políticas liberales ejercidas a comienzos de los años 80 por los gobiernos de Thatcher y Reagan ni a sus ideólogos, sino que hace mención a los intelectuales que a comienzos de este siglo plantearon en Alemania una alternativa teórica al capitalismo y al marxismo y que en opinión del autor constituye el particular Fascismo alemán del que el nacionalsocialismo sería una de sus formas. Ver por ejemplo Die Konservative Revolution in Deutschland, 1918-1933 de Armin Möhler o Konservative Revolution. Introducción al nacionalismo alemán, 1918-1932 de Giorgio Locchi y Robert Steuckers. ndr.

Autor: Giorgio Locchi. En la fotografia voluntarios ingleses en las Waffen SS
(Conferencia-Homenaje a Adriano Romualdi)

Publicado en Resistencia 

Entrevista con Jean Thiriart

Entrevista con Jean Thiriart

PREGUNTA 1: Desde tus escrituras anteriores en los años 60, has estudiado los trabajos de los grandes pensadores geopolíticos del pasado, de los hombres tales como sir Halford Mackinder, de profesor Nicholas Spykman y de general Karl Haushofer. ¿Cómo sus teorías han influenciado tus propios conceptos?

RESPUESTA: Las raíces de la geopolítica van de nuevo a bien antes de la época de Mackinder, de Spykman y de Haushofer. Para alguno, la geopolítica comenzó con Dietrich von Bulow, mientras que para otros él era solamente una etapa en su desarrollo. En 1799 que él publicó DES Neueren Kriegssystems [el alcohol de la guerra moderna], Von Bulow de Der Geist había realizado completamente que debido a el sistema militar del módem (el aspecto repentino del nuevo estilo de la guerra introducido por los ejércitos revolucionarios masivos de la primera república francesa) la edad de estados pequeños encima. En su libro él describe, qué Europa, de hecho, convertido lógicamente a partir de 1871 hacia adelante, notablemente que Italia y Alemania serían países unificados. (En 1799 muchos habían sonreído o se habían reído de tal concepto.)

Entre los pensadores de la escuela geopolítica, debemos también mencionar la lista de Friedrich. En la lista 1841 (1789-1846) publicada su d'Economie nacional Politique [sistema nacional de Systeme del libro de la economía política], que se sabe por todo el mundo. Qué muchos no saben está ése en 1827, en los Estados Unidos, él había publicado otro libro: Elements de I'Economie Politique Americaine [contornos de la economía política americana]. Enumerar vivido en- Estados Unidos e hizo un ciudadano americano. En la orden de Andrew Jackson lo designaron como cónsul a Alemania, en donde él sirvió a partir la 1832 a 1845. La lista había sufrido, profundamente y personalmente debido a la división y la miseria política de la Alemania que él había conocido durante su juventud. Hasta su muerte él seguía siendo un alemán en el corazón, en una manera apasionada y realista. Él era un defensor feroz del Zollverein. Para la lista, y para me, la energía viene antes de abundancia. De hecho, la abundancia es inútil sin la unidad y la energía de la nación. La capacidad de una nación de hacer guerra measuredaccording a su capacidad de producir abundancia. Él deseó una mayor Alemania, una Alemania que absorbía Dinamarca, Holanda y Bélgica. Como individuo, he puesto las teorías de la lista en práctica. Durante la guerra 1940-45 era un miembro “de los amigos del orginization del gran Reich alemán” (AGRA). La lista deseó considerar Inglaterra no más capaz de colocar la ley en el mediterráneo. Él anunció la caída eventual de Inglaterra y venir de la supremacía americana - un buen siglo delante del tiempo. La lista era también el padre espiritual del proyecto del ferrocarril de Berlín-a-Bagdad.

El pensamiento de la lista fue satisfecho parcialmente alrededor de 1880, bajo dirección de Bismarck. Hay algunas páginas finas en lista en fabricantes de la estrategia del módem, por Edward Mead Earle, publicado por la prensa de la universidad de Princeton, en 1943. La geopolítica es una ciencia fácil para la persona que pertenece a una escuela racional del pensamiento. Todo se revela en mapas. Uno justo tiene que leer mapas “físicos”: montañas, desiertos, ríos anchos, climas, mares; ¡mares, particularmente! Para mí es incongruente, inconcebible que uno puede escribir un libro de la historia sin profusamente ilustrarlo con los mapas. Todavía, esto es exacto lo que hacen 95, si no 98, por ciento de los autores, así probando su carencia de la minuciosidad y del acercamiento serio.

La ocasión me tenía llevado un belga, en un país pequeño. He sufrido profundamente debido a esto desde mis años adolescentes. Por edad 18.1 buscaba ya un país grande. Para un país más grande. Alemania ejercitó una gran fascinación romántica sobre mí en ese entonces. El Thiriarts es gente de las áreas situadas en el triángulo formado por Maestricht (Holanda), Lieja (Bélgica) y Aquisgrán (Alemania). El rama más conocido es el de Mutzhagen (apéndice 1). Recordar que Charles Martel y Charlemagne también nacieron en esa región. Charlemagne dijo que él era “un alemán de la nación Frankish.” Así pues, este desvío a través de las trayectorias románticas de mis años adolescentes me conduje a los conceptos científicos de la geopolítica. Sin embargo, mejor que cualquier persona, a partir la 1960 a 1968, escribí los papeles importantes para demostrar que era el nacionalismo alemán que previno el nacimiento de una Europa unida entre el julio de 1940 y mayo de 1941.

Hoy, soy uno de los opositores más resueltos de cualquier clase de “reunificación alemana” propuse fuera de los enlaces estado-controlados de una nación europea. El título de mi Reich alemán de Das Vierte del libro: Europa [el cuarto Reich: Europa] simboliza exactamente mi pensamiento: Nunca habrá otro Reich alemán. El cuarto Reich (Reich de Das Vierte) será el conjunto de Europa este vez. Si tuviera tiempo, escribiría absolutamente una crítica severa de los pensamientos de Haushofer. Haushofer era un autor que deseó mezclar una ciencia y una pasión, la pasión alemana. Eso es antinomical; contradictorio. Una ciencia por la definición es universal. Es hecha por todos y para todos. E igual es verdad para la astronomía, la balística, la óptica, la medicina, optometry, física y química. Estas disciplinas todas del intelectual pertenecen a la raza humana entera; no hay lugar en ellas para ningún nacionalismo (idiota).

La geopolítica científica ought poder ser entendido - y sobretodo poder ser utilizado - igualmente bien por los líderes en Pekín, Moscú y Washington - y mañana por los líderes en Bruselas. Es una clase de lógica que afecte profundamente el el militar, económico, político e incluso campos sociales. Haushofer no entendía la importancia del mediterráneo - en todos. Con todo el mediterráneo es el vientre de Europa. Europa de Haushofer es solamente Europa central, Mitteleuropa. El capítulo dos del libro de Haushofer se da derecho el bloque continental de Europa central - Eurasia - Japón. Haushofer revela un diagonal perjudicial en mirar abajo en la gente de Europa meridional. Él escribe:

“Si esta raza meridional, los italianos. va más allá de sus fronteras y empuja el norte, él será forzado posteriormente para retirar.”

Haushofer ha escrito a veces las cosas tan estúpidas como ésos que encontramos en el pensamiento arcaico de de Gaulle. Él considera una “confederación europea” en cuál mantendría cada miembro su propia lengua (sic). Él no desea una “violación de almas.” ¿Cómo se puede esto llamar el estudio científico - el alma (sic) de una gente? Todos los iguales, aun cuando conceptos de Haushofer no se pueden utilizar por los abogados del imperio europeo (imperio del Euro-Soviet), él tienen valores como fuente. Él estableció claramente el error de Guillermo II, repetido por Hitler: un vacillation, una vacilación, entre una política marítimo y continental. En su libro, Haushofer describe el nacimiento de la escuela soviética de la geopolítica. Era cuando era el compartimiento Novy Vostok [el nuevo Oriente] pubiished por la universidad Sol-Yat-Sensor en Moscú, bajo dirección de Karl Radek. Qué conservo principalmente de Haushofer es la máxima de los líderes militares durante el nacimiento de la república romana: “Fas el doceri del hoste del est ab,” que significa, “es un deber sagrado se dejó ser enseñado por el enemigo.”

Otro autor, poco sabido pero digno de recordar en geopolítica, es Antón Zischka, nacido en Viena en 1904. En 1952 él publicó su libro, Afrika, Europas Gemischftaufgabe Tummer [África, complemento de Europa]. En 1952, África todavía fue controlada totalmente por los belgas, el francés y el portugués. En 1952, Europa Oriental fue perdida ya a nosotros. En su libro, Zischka sugiere una clase de imperio norte-sur, de Estocolmo a Johannesburg. Diez años más adelante, la idea sería no más válida. Otro geopolitician, no sabido probablemente al público americano, es general Jordis en Lohausen, uno de mis amigos. Él ha elogiado grandemente mis conceptos europeos en su Titings. En 1981 General von Lohausen publicó su zur brillante Macht - Denken de Mut del volumen en Kontinenten [el valor de accionar - que pensaba en una escala continental], por el editor Kurt Vowinckel. Vowinckel también sucedió ser un amigo cercano así como el editor de Haushofer. El libro General von Lohausen ha sido traducido a francés por señora Elfriede Popelier, que trabajó en mi oficina política por muchos años.

Gozo particularmente de las máximas latinas. El general cotiza extremadamente bien escogido: 'Volentem del fata de Ducunt, trahunt del nolentem; “que significa: El “destino lleva a hombre dispuesto; el hombre que es poco dispuesto él arrastra.” Oswald Spengler lo había utilizado ya. Von Lohausen es un discípulo de Haushofer, que estudiante él era. Él sigue siendo muy alemán - como Haushofer pero mí tenía el honor de influenciarlo algo, intelectual es decir, con mi trabajo de 1964. En parte, mí ha influenciado al general. A Ortega y Gasset, el liberal español brillante me influencié personalmente (durante la guerra 1940-45, él debía escribir en revisión de los SS de los estudiantes de la universidad' - el compartimiento Jeune Europa, publicada en Berlín en más de 10 idiomas). Aquí es lo que escribe von Lohausen, influenciado por mis propios pensamientos (que alternadamente habían sido influenciados por Ortega y Gasset): “Una nación no es necesariamente una unidad de la lengua, del origen o de la ciudadanía. Puede, por supuesto, ser toda que, pero sobre todo, es una unidad de la voluntad.” Es esencialmente la “nación como entidad política,” por ejemplo era la gran república romana a comenzar con. Éste era más adelante el pensamiento de Sieyes, y después mina.

General von Lohausen habla de la “unidad del continente de Madrid a Vladivostok.” Hace cincuenta años, el Niekisch nacional-comunista escribió sobre “el gran espacio Vlissingen-Vladivostok.” Niekisch terminó sus días como diputado en Alemania del este (DDR). Por muchos años él incarcerated en uno de los campos de concentración de Hitler. De todos modos, varios de sus viejos amigos que habían pasado al SA o a los SS podían ahorrar su vida.

Sobre todo, el lector americano debe ser hecho enterado de la unidad del pensamiento de cuatro geopoliticians: Haushofer, Niekisch, von Lohausen y mismo, Thiriart: La Unión Soviética es una parte intrínseca de nuestro concepto territorial. Es una Europa “eurasiática”, una Europa muy grande, la Roma nueva. Europa eurasiática, en comparación con poca Europa que, en los términos de von Lohausen, se llama Europa “Frankish”. He unido a mi letra “Karte 5”, que demuestra el Oeste-Franken-Reich y el Ost-Franken-Reich alrededor de 850, después de la muerte de Charlemagne. Es mi creencia que desde un punto de vista terminantemente científico todos los profesores americanos de la geopolítica están limitados para aceptar este “Vladivostok al concepto de Dublín” (o algo “a Reykjavik”). Antes de 1961 había excluido ya el concepto de una Europa contra la Unión Soviética. Ahora una Europa sin la Unión Soviética se excluye de mi pensamiento. La geografía la dicta. Del libro de von Lohausen, cito el paso extremadamente importante siguiente: “Para Rusia, hay cuatro Europes posible: una Europa hostil, una Europa subyugada, una Europa devastada y una Europa aliada (asociada) por consentimiento mutuo. Una Europa independiente, aliada por acuerdo mutuo con su vecino, es la única Europa que cuenta. Para los rusos, solamente tal Europa dispensa con la necesidad de una presencia militar o de una naturaleza de supervisión o para soldarla con autógena junta. Solamente tal Europa es un ganador versátil.

PREGUNTA 3: Abogas un acercamiento, un nuevo pacto a nivel europeo de Rapallo, abrazando una Europa unida y la Unión Soviética. ¿Qué ventajas allí estarían para ambos lados en tal arreglo? ¿Moscú, por ejemplo, dar la mayor libertad a las naciones europeas del este a cambio de ayuda económica de Europa occidental?

RESPUESTA: Mi pensamiento se ha desarrollado desde 1964 en que consideré una Europa el derivar de su ímpetu del oeste y el separarme hacia el este, mientras que toda la hora que mantiene relaciones buenas, cercanas con la URSS. Ahora, en 1987, he cambiado mi perspectiva a favor de un este - - dinámico del oeste.

Hoy, veo algo lejos mayor que un pacto agrandado de Rapallo. Un libro que se publicará bajo título L'Empire Euro-Sovietique de Vladivostok una Dublín [el imperio del Euro-Soviet de Vladivostok a Dublín] contestará a todas tus preguntas. El libro fue terminado hace tres años. No lo he publicado hasta ahora porque: 1) Mi tiempo mucho se toma con responsabilidades profesionales durante un período de la extensión de negocio rápida; 2) Todavía no había decidido qué sistema informático para adoptarme ahora tener una red grande de las computadoras de IBM en mi disposición; escribiré tan mi biblia en la extensión europea con la ayuda de IBM y de “WordPerfect”. ¡- la ironía y la paradoja de ella toda!

Militar, la URSS no puede ir indefinidamente encendido a tolerar la “playa de desembarco americana” en su playa de desembarco occidental del flanco-uno compuesta de los criados americanos, de los lackeys de Bonn, de Londres, de París, de Roma y de Bruselas. Europa occidental de hoy, bajo control de la OTAN, es un tumor en el lado de la URSS. Todos los esfuerzos de la estrategia naval de almirante Gorshkov son virtualmente inútiles mientras los Estados Unidos guarden que “playa de desembarco,” ese pedazo de región fronteriza.

Militar, la URSS está constantemente en la defensiva - una defensiva costosa. En su lado occidental, la URSS no es todavía completa. La OTAN en Europa y la sexta flota en el mediterráneo son una pesadilla verdadera para los soviet; es una posición tremenda de la debilidad. La URSS necesita industria europea desarrollar Siberia. Siberia, Extremo Oriente de Rusia, está experimentando interesar pero desarrollo económico muy inactivo cuando está vista con respecto a las posibilidades industriales de Europa occidental. El desarrollo de Siberia sería cinco veces más rápidamente si podría golpear ligeramente en el potencial industrial de Europa occidental, y la integración de Europa occidental con la URSS señalaría su propia autonomía en términos de energía. Hay tanto abundancia del mineral y de la energía entre Kiev y Vladivostok que la autarquía absoluta y total se convirtió en un punto del hecho.

Arturo Koestler, a que admiro grandemente, y que salida literaria entera sé bien, ha escrito describir una Europa totalitaria que estiraba de Londres a los Urales (vemos de nuevo la idea falsa geográfica con respecto a estas colinas insignificantes). En su novela politico-histórica, Bernard, uno de sus caracteres, habla en esta materia. “Hacer que alguien traduzca para ti pagina 181, 182 y 183, con respecto “a la nueva patria eurasiática gigantesca.” Y colgar esta traducción sobre tu escritorio. Por supuesto, mi Europa va más lejos que los Urales; Tengo un conocimiento mejor de la geopolítica, y conocimiento económico y militar mejor que él hace; mi Europa extiende a, o si tienes gusto, empieza Vladivostok. Thiriart es una clase de antitype de Bernard de Koestler, aunque en una escala más grande.

En la novela de Koestler, Bernard es un socialista nacional; mientras que no he sido un socialista nacional desde 1945; Tengo mis pies en la tierra. Nunca he tenido “nostálgico, un tipo del viejo-soldado” de la mentalidad. Desde 1945, he visto que aun cuando el socialismo nacional (con su nacionalismo alemán estúpido y racismo anti-Slavic igualmente estúpido) no podido para crear la Europa yo considera en su empuje hacia el este; no obstante, una Unión Soviética, con un poco de la imaginación creativa, podía traer esta Europa en ser con una iniciativa hacia el oeste. El Bernard de 1987 ha hecho un nacional-Bolshevik pan-europeo - sirviendo un comunismo que ha lanzado de los grillos de Marx. Aquí es lo que dijo el Koestlerian Bernard del invierno de 1942-43 referente a su visión de una Europa socialista nacional. Bernard dice el siguiente:

“Ciudadanos unidos de una nueva patria europea gigantesca. Bien, primero de todos olvidarte por lo menos de la mitad de nuestra materia oficial de la propaganda. Tenemos que batir el tambor para conseguir ir de la gente: si te dijéramos la verdad, ella no entendería. Qué realmente creemos es ése con el desarrollo rápido de la ciencia y la técnica, humanidad ha incorporado la fase de su pubertad, una fase de los experimentos radicales, globales con la indiferencia total del individuo, de las sus derechas y privilegios supuestos, y del otro mumbo-enorme liberal. Los leyes de la economía ortodoxa, costumbres, modernidad, fronteras, los parlamentos, iglesias, concedieron a los sacramentos y a instituciones, unión, diez mandamiento-todos mumbo-enormes. Salimos de rasguño. Te diré cómo. Cerrarte los ojos. Imaginar Europa hasta los Urales como espacio vacío en. mapa. Hay solamente campos de la energía: la hidroelectricidad, minerales magnéticos, carbón-cose debajo de las tierras de la tierra, de los pozos de petróleo, de los bosques, de los viñedos, fértiles y estériles. Conectar estas fuentes de la energía con las líneas azules, rojas, amarillas y consigues la red de distribución. Azul: la energía-rejilla eléctrica común que estira de los fiordos noruegos a la presa de Dnieper; rojo: la tráfico-corriente controlada de materias primas; amarillo: el intercambio regulado de productos manufacturados. Los círculos del drenaje del radio que varía alrededor de los puntos de la intersección y de ti consiguen los centros de la aglomeración industrial; resolver el trabajo humano requerido para alimentar la red en cualquier punto dado y consigues la densidad adecuada de la población para cualquier districto, provincia, y nación; dividir esta figura por la cantidad de caballos de fuerza que introduce y consigues el estándar la vida asignado a él. Limpiar hacia fuera esos límites ridículos de la bobina, las paredes chinas que cortan a través de nuestros campos de la energía; desechar o transferir las industrias que fueron construidas innecesario en los lugares incorrectos; liquidar a población de sobra en las áreas donde no se requieren; cambiar de puesto la población de ciertos districtos, en caso de necesidad de naciones enteras, a los espacios donde se desean y al tipo de producción para el cual son racial los mejores cabidos; limpiar hacia fuera cualquier línea que disturba de la fuerza que pudieran sobreponerse en tu red, es decir, la influencia de las iglesias, del capital de ultramar, de cualquier filosofía, religión, éticas, o sistema estético del último…” “Incluyendo esos tótems y fuerzas tribales que estabas tan encariñado con usar?”

Peter interrumpido. “Sí, por supuesto,” continuó a Bernard imperturbably, “incluyendo las tradiciones y la cultura nacionales de la gente temporalmente subyugada. Abandonarán nunca voluntariamente su demanda anachronistic a la soberanía nacional, los únicos medios de unificar Europa están por conquista, apenas pues los enano-estados alemanes se podrían unificar solamente por los ejércitos prusianos. Si esperas tus capitalistas competentes o tu clase obrera internacional para hacer el trabajo, puedes esperar durante mucho tiempo, y mientras tanto puedes mirar a tus proletarios el olvidarse de todos sobre su solidaridad de la clase cada veinte años y el acometer a los brazos para matarse. Has comenzado a solucionar el problema en el extremo incorrecto; eras aficionados, mi amigo. La rivalidad tribal se puede suprimir solamente por la tribu más grande que traga los más pequeños. Ese ajustes, a propósito, con tu dialéctica Hegelian. Tesis: el conqueror, antítesis: conquistado: síntesis: conquerors y conquistado unido como ciudadanos de la nueva gigante-patria eurasiática.”

La fusión de la URSS con Europa occidental lanzaría números enormes de las fuerzas armadas (que defienden actualmente el llano de Lubeck a Sofía) que se podrían utilizar a otra parte. Subrayo: a otra parte. Esta fusión, esta unión entre la industria de Europa occidental y el mineral y los recursos energéticos (aceite y carbón) de una URSS actual comparativamente pequeña crearían una situación de la autarquía inatacable. Esta fusión permitiría que recuperáramos control y la dirección del conjunto de África. Mencionas las “naciones europeas del este” en tu pregunta. En mi opinión, es imprescindible que estas naciones estén permitidas nunca otra vez mirar el siglo XXI con cualquier esperanza de la independencia verdadera cualesquiera. Ésta sería una negación de la unificación europea. Históricamente hablando, aunque la ocupación soviética de Varsovia a Sofía es una cosa cruel en términos de corriente, vida cotidiana, es una cosa buena y positiva para la formación de Europa.

Francia que ocupó Argelia por 130 años unificó el país. En Argelia 1830 asemejada una criar-tierra motley de la distensión entre tribus. Cuando Francia salió de Argelia en 1962, dio detrás un país unificado a los habitantes. Una más paradoja de la historia. Aquí en Europa occidental, desde un punto de vista histórico, la OTAN es positiva en servir para traer alrededor de un sentido supranacional o transnacional. No todo es negativo en la ocupación militar de Europa occidental. En el nivel technico-militar, estás forzando involuntariamente a aterrar y a nacionalistas pequeños imbecilic del inglés, alemanes e italianos a trabajar junto con uno a.

A largo plazo, la ocupación soviética de Varsovia a Sofía también tendrá resultados positivos. E igual se aplica a la ocupación americana de Oslo a Atenas, de Londres a Ankara. La OTAN vela y disminuye las actitudes psicologicamente dañosas de los nacionalismos pequeños anteriores, estrecho-importados - italianos, francés, Griego y así sucesivamente. Las “maneras del dios” son unfathomable, como la opinión fiel.

Para acabar mi respuesta para preguntar tres, resumiré como sigue: Una fusión de la URSS y de la Europa occidental permitiría:

(a) Europa occidental para recuperar totalmente todos que ha perdido fragmentario entre 1955 y 1965 (los territorios que pertenecen antes al francés, a los belgas, al portugués, al españoles.)

(b) Siberia para desarrollar cinco veces más rápidamente que hoy

(c) el ejército soviético que se relevará de su papel defensivo que agota entre el Báltico y el Mar Negro

(d) la marina de guerra soviética finalmente para tener un papel genuino a jugar en una escala oceánica - la flota del Euro-Soviet debo decir la URSS y Europa occidental para traer autarquía alrededor de absoluta. Cualquier guerra que pudiera cortar el Atlántico del sur, el Océano Índico o el Pacífico del este estaría de poca consecuencia. El bloque unido de Vladivostok a Dublín podría hacer sin tráfico comercial por el mar para las décadas y las décadas.

PREGUNTA 4: La Unión Soviética es no más solamente una energía de la tierra. “El oso ha aprendido nadar,” desarrollando una marina de guerra de alta mar, gracias a almirante Gorshkov. ¿Cuál es la significación de la energía naval soviética debe Europa y la Unión Soviética se alía más de cerca en el futuro?

RESPUESTA: El interés de Rusia en una marina de guerra comenzó con Peter el grande. En su juventud, él jugó con un barco de vela pequeño. Más adelante, como adulto y después de Czar que se convertía, él pasó tiempo en Holanda que aprendía sobre la construcción naval. Cuando, Holanda tenía la segunda marina de guerra más grande en el mundo. En mundo de hoy, la flota soviética todavía está en desventaja porque carece tristemente una red de la buena calidad de bases navales. Recordar que la flota británica fue apoyada a partir de un final del mediterráneo al otro por las bases navales en Gibraltar, Malta y Chipre, y la flota veneciana tenía bases en la costa Dalmatian como - bien como en Crete y Grecia. La flota soviética se encuentra hoy en una posición similar a el de Guillermo II de 1914; con una ausencia dolorosa de una red mundial de las bases de la ayuda de la tierra. En 1939 la flota submarina del alemán estaba totalmente sin preparación para la guerra. No llegó a ser eficaz hasta el principio de 1942, que era demasiado atrasado.

La URSS no está incurriendo en la misma equivocación. Está en un estado de la preparación constante con su flota submarina. Portaaviones de hoy valen poco más que los cruceros de batalla de 1941-42 en el Pacífico. Almirante Rickover, el creador del submarino nuclear-propulsado, indicado a la hora de su retiro en 1982: Todos los portaaviones americanos durarían cerca de dos días si explotó la guerra. Sin embargo, los submarinos soviéticos necesidad inmóvil de tener de fácil acceso a los mares altos. Tal no es el caso en el momento debido a la red de la OTAN de las bases que estiran de Narvik a Estambul. En materias de la estrategia naval, una distinción clara se debe hacer entre la guerra fría y la guerra caliente. En tiempos de guerra fría, la presencia visible de la marina de guerra del soviet desempeña un papel importante en el mundo. Es una herramienta política.

Pero en una guerra caliente, la flota superficial soviética no tendrá ningún papel a jugar. La fuerza submarina solamente será eficaz, a condición de que puede dejar a sus aguas norteñas así como escape los embragues de los mares negros y bálticos. En una guerra caliente, la energía naval del oeste (los E.E.U.U. con sus lackeys japoneses, ingleses y alemanes) sería reducida a una cierta cosa de poca consecuencia por lo que a su infante de marina mercantil. Japón sería cortado inmediatamente, y su fuerza industrial dejaría casi instantáneamente de contribuir a la energía militar de los Estados Unidos.

Como puedes ver, hay dos que oponen y las estrategias contradictorias que se aplican igualmente bien a los soviet y a los americanos: cuál es verdad en tiempos de guerra fría deja de estar tan en una guerra caliente, y viceversa. La historia y la ciencia militar proveen de nosotros una gran cantidad de panoramas que podrían ser enumerados fácilmente. Con todo solamente uno será jugado hacia fuera en un momento dado y lugar. En 1981 consideraba la posibilidad de la sexta flota que era ejercida presión sobre hacia fuera por las fuerzas land-based de España y de Marruecos como resultado una insurrección. Esencial para este panorama era la desestabilización del rey del régimen de Marruecos - una hipótesis tenable debido a separar militancia islámica. Con las fuerzas muy mínimas de la tierra, la base de Rota (al lado de Cádiz) se podría también hacer indefendible e inhabitable.

Pero el contraataque americano a tales amenazas es una posibilidad viable más o menos dondequiera en el mundo. Los Estados Unidos tienen un arsenal de las marionetas dibujadas del espectro político entero, extendiéndose de la derecha del extremo en Chile al socialista a la izquierda en Madrid. Dos de mis discípulos jóvenes, Luc Michel y Cuadrado, han publicado un librete excelente en los “comunistas de Washington” (en Italia y España). Washington es absolutamente promiscuo en su opción de marionetas.

Una estrategia naval práctica no es posible en una época de la guerra caliente. La flota rusa conseguirá no más lejos que la flota de von Tirpitz. El cuadro entero cambia si Europa occidental hace pivotar encima al campo soviético, como resultado de conquista o con una combinación de la asociación y de la fusión (que es lo que espero ver suceder). La estrategia naval De la URSS es solamente posible agrandando la actual dimensión geográfica en la dimensión del Euro-Soviet - hasta Dublín.

Esto cambiaría el mediterráneo en un lago. En tal acontecimiento habría actividad mucha entre Senegal y el Brasil. Mirar el mapa y comparar las distancias. No olvidarte de que el Canal de Panamá pierde cualquier valor cualesquiera en una guerra caliente debido a los misiles de largo alcance con exactitud de punta, o aún con los misiles de alcance medio. Panamá era la preocupación intensa del general americano Staff en 1938-40. Lucharás la guerra siguiente sin el canal. La zona del canal vitrified del comienzo. La estrategia naval es giratoria a la solución final entre un bloque del Euro-Soviet y los Estados Unidos. A este respecto, los Estados Unidos serán perjudicados por la longitud extrema de sus líneas marítimos de comunicaciones. Especialmente en el Pacífico.

Muchos son inconscientes del hecho de que era en el mar que Roma finalmente destruyó Carthage. El Homo francés de Leon del historiador escribió en 1941: “Roma (tradicionalmente una nación de tierra-lubbers) era destruir Carthage solamente por sí mismo que se convertía en una gran energía marítimo y ganando la maestría de los mares.” En la batalla de Mylae, en 260 A.C., el “Ravens famoso de Duilius” [que ataca escalas] aterrorizó a cartagineses. Entonces, en 256 A.C., vino la batalla de Ecnomus al sureste de Agrigento en Sicilia. Roma había elaborado a 130 naves y a 40.000 legionarios bajo órdenes del Regulus y del Manlius Vulso de Atilius de los cónsules.

Dices que el oso ha aprendido nadar, y es verdad. El ella-lobo también aprendió cómo nadar hace 22 siglos. Pero antes de destruir Carthage, Roma tuvo que asumir el control Córcega, Cerdeña y Sicilia. Hoy, Sicilia es el conjunto de Europa occidental.

Concluiré mi respuesta expresando mi opinión personal sobre la materia:

a) Sin Europa occidental, la URSS se convertirá en una energía de la segundo-tarifa antes de 2025.

b) Todo finalmente tendrá que ser decidido en el mar. La tierra no se puede conquistar sin el océano.

PREGUNTA 5: ¿Cómo preves las relaciones que se convierten entre la Unión Soviética y la China en la década próxima?

RESPUESTA: He contestado ya parcialmente a esta pregunta en una entrevista que tienes. Estaba en julio de 1984, y la pregunta era: “Cuáles son tus pensamientos con respecto a un conflicto entre Rusia y China?” Leer mi respuesta otra vez. El concepto de Asia según lo enseñado a los alumnos en clases de la geografía está de ningún gran valor cuando viene a la geopolítica. Las montañas de Ural no existen los Urales no son una línea de la costa o aún una frontera. Siberia es rusa, que significa que es europea. La frontera verdadera entre China y Europa (Rusia que es una provincia de Europa) fue establecida claramente y abiertamente por el emperador chino más de gran alcance, Huang-Ti de Shih (3ro siglo A.C.). En general el contorno, esta pared [la gran pared de China] define los límites del continente europeo (el continente eurasiático, de Ostend a Vladivostok - el llano eurasiático).

Como capital, Beijing es excéntrico apenas como Washington, y pues Moscú será man#ana. Un capital posible para un imperio futuro del Euro-Soviet es indudablemente Estambul. El capital geopolítico de China es cantón o Hong Kong. De momento, China es enferma debido a su economía marxista estúpida. Imaginarte cuáles sería una China normal como desde un punto de vista industrial. Y apreciar tu demografía. Ahora la nación del chino numera a un mil millones individuos. Este mil millones se multiplicaron por Marxist que la deficiencia económica no da hasta ahora mucha causa para el alarmar. Pero imaginar una China que sea económicamente normal. Cada uno es fascinado por Japón. Esto es porque son todos que piensan en términos de cuál es más bien que qué podría ser. “Una China normal” y la es lo que se convertirá en - despertarán a los pensamientos generalmente despertados por el dominandi eterno de la libido [deseo para la dominación]. China es incompleta. Es incompleta sin Formosa, las Filipinas, Vietnam, Tailandia y Malaya.

Geo-politically, todo separa claramente los Estados Unidos de China. Los huesos de la contención entre estos dos países son numerosos. A un chino inteligente, la presencia americana en las Filipinas debe ser tan inaceptable justo como la presencia americana en el mediterráneo está a mí, europeo. En ambos casos es un provocation. La regla de oro del soviet, y más adelante del Euro-Soviet, política es: “Nunca tener un conflicto con China.”

Esto nos trae de nuevo al interludio de breve duración, cordial eso del pacto de la No-Agresión entre Ribbentrop y a Molotov, entre Hitler y Stalin. En octubre de 1940 Moscú y Berlín no hicieron qué necesario ser hecho, de que es se dividen encima del imperio británico. Era un error trágico, decir el lo menos. Ahora hay otro imperio a dividirse. Esta hora, está hasta Moscú y Beijing de dividirse encima del imperio pacífico de América. Los americanos en Tokio y Manila son una aberración geográfica y geopolítica - al igual que la presencia soviética en Vietnam.

Moscú debe intercambiar Vietnam para los dos Koreas: La URSS, comenzar con, entonces el imperio del Euro-Soviet, debe tener una ventana en el Pacífico del norte. A tiempo, Japón contestará el imperio del Euro-Soviet y el conjunto de Indonesia tendrá que contestar China. Si Moscú y Beijing manejan venir a un acuerdo, los tiempos sentirán bien difícilmente para ti a americanos. La URSS tendrá no más sus manos atadas en la dirección de:

a) el Océano Índico

b) el Oriente Medio

c) el mediterráneo y

d) Europa occidental.

El “geo-histórico estropea” para ser ganado es el imperio y el Carthage nuevo que eres, los Estados Unidos de Thalassocratic [océano-decisión]. Pronto la época de la arrogancia encima. Podrás no más bombardear Libia o masacrar Líbano con impunidad. ¡Y recordar Dresden!

Espero que haya Ribbentrops en Moscú y Beijing. Releer la historia de China. Su eje de la extensión ha sido siempre de noreste al sudoeste - por 3.000 años. Entre los décimotercero y décimo quintos siglos, durante la dinastía de Ming, China comenzó a dar vuelta hacia el mar. Estudiar a expediciones de alta mar chinas entre 1405 y 1433. El Kremlin debe consignar los antics contra-Chinos de Khrushchev al pasado. Todas las indicaciones sugieren que esté haciendo un esfuerzo concertado en esta dirección puesto que Andropov y Gorbachev aparecieron en la escena.

PREGUNTA 6: La alianza de la OTAN ahora es casi cuatro décadas viejas. ¿Bajo qué condiciones ves fuerzas militares americanas el salir de Europa occidental?

RESPUESTA: No diré cómo consideraría personalmente la salida de las fuerzas americanas de Europa. Mi opción, mi opción, es el resultado de una maduración muy larga en mis ideas: el curso de la historia debe ser acelerado y la fusión entre Europa occidental y la Unión Soviética debe ser preparada. La respuesta siguiente, más bien que el ser mina, serán una solución razonable, convencional. Contornearé para ti una solución no-radical. Imaginémosnos para el momento que hago otra vez un bourgeois liberal aclarado, paz-cariñoso. Digo paz-cariñoso más bien que pacifist.

Para nosotros europeos la decisión de presionar el botón que conduciría a la catástrofe nuclear no pueden permanecer absolutamente en manos americanas. La política extranjera del americano es a menudo adventurist. El bombardeo reciente de Libia no tenía ninguna justificación histórica: Qadafhi no es ninguna amenaza verdadera; él no está haciendo nada en Europa. El adventurism americano pone en contraste agudamente con las deliberaciones frescas de las políticas de Kremlin. Por el contrario las equivocaciones de la política extranjera americana son demasiado numerosas mencionar. Recordar el desastre americano en Irán. El día antes de ayer Carretero hizo a tonto de se en Teherán. Ayer, así que hablar, Reagan siguió el juego en Trípoli.

Si fuera un lackey de los Estados Unidos, como señora Thatcher, o Monsieur Chirac, tendría poca confianza en mis patrones con su acercamiento impulsivo hacia Trípoli o su acercamiento ingenuo hacia Teherán. Una digresión para ilustrar el ingenuousness de Carretero. Mi fuente, que es americana, se toma del desastre del libro. La falta americana en Irán el an o 80, por Michael Ledeen y Guillermo Lewis, Knopf, Nueva York.

“Carretero y sus ayudas se olvidarían a menudo de que las palabras no tienen siempre el mismo significado en todas las culturas y en contextos que diferencian. Una de las palabras más engañosas de la crisis iraní era “religiosa.” Una vez que hubieran etiquetado al “Ayatollah” “religioso,” era difícil que presidente Carretero lo vea como enemigo. Su propia experiencia religiosa lo condujo a creer que un Ayatollah tiene un alma como sus el propios. La convicción de Young que Khomeini era un santo vino ciertamente de la misma carencia del discernimiento crítico. “

Teniendo dicho esto, dejarnos consideran mi solución no-radical razonable. Según esto, haber unido, democrático (sic), parlamentario y el liberal-capitalista Europa finalmente adoptarían una sola modernidad, y una lingua franca (probablemente inglés). Y finalmente, esta Europa razonable del mercado común (12 países) organizaría a ejército europeo integrado. Ningún estado existe sin un ejército. Incluso una Europa “democrática” debe tener un ejército. Sería una normal, integró a ejército como el actual ejército de los Estados Unidos y no de la farsa actual que vemos en Europa con 12 diversas fuerzas aéreas, 12 diversas marinas de guerra y 12 diversos ejércitos. Puedes imaginar la independiente de los ejércitos totalmente de uno a en Minnesota y Wyoming; diversas marinas de guerra para Carolina y Oregon; ¿diversas fuerzas aéreas para el ota y Wisconsin de Dak-? ¿Es ridículo no es él? Con todo ésa es exacto la situación que tus “aliados europeos” encontrarte adentro (pongo a aliados en comillas por supuesto - puesto que son realmente tus lackeys y marionetas).

Dejarnos tan imaginan “a ejército del mercado común,” un ejército nacional verdaderamente europeo con una sola lengua y, necesariamente, bajo solo comando militar. También tendría un solo comando estratégico bajo control de la energía civil. Esto es qué fue considerada en 1954 con el EDC (comunidad europea de la defensa) y torpedoed por el Gaullists, por los comunistas franceses, marionetas de Moscú, y también, por supuesto, por el pasillo político judío, tan arrogante y severo como de costumbre. Este ejército del mercado común tendría medios científicos, industriales, financieros, y demográficos enormes en su disposición. La Europa de los 12 es ya mucho más que cuáles los Estados Unidos son.

El viejo proyecto de EDC (aceptado en 1953-54 por Bélgica, Alemania, Holanda y Luxemburgo, pero evitado por Inglaterra), torpedoed concluyente por el parlamento francés (la asamblea nacional francesa) en el décimotercero del agosto de 1954, podría ser reconsiderado. La escala pequeña EDC de cuatro o cinco miembros, según lo concebido en 1951-53, podía dar el lugar en 1988, a un mayor EDC de 12 miembros este vez. Por supuesto, ésta es toda la hipótesis pura. Pero dejarnos examinan el panorama. El “EDC de los 12,” reestablece inmediatamente orden y calma en el mediterráneo, que se convierte en otra vez la “yegua normal Internum de Europa,” como estaba para el imperio romano.

El absceso de el Oriente Medio sería cauterized. Los palestinos recuperarían sus tierras y dignidad. La seguridad del estado pequeño de Israel sería garantizada por la energía muy grande del “12-member EDC.” El proyecto paranoico de un “mayor Israel” del Nilo al Euphrates sería enterrado. Los palestinos y los israelíes aprenderían vivir de lado a lado como secularized y civilizaron a gente.

¿Y los soviet? Manan los “EDC de los 12” aceptarían la línea de la división conocida como la “cortina del hierro.” Europa adoptaría una política de la neutralidad vigilante. Ella poseería sus propios armamentos nucleares, cohetes y satélites. Ella no sería dependiente en los Estados Unidos para cualquier cosa. Esta era de los 12 se proclamaría hilo neutro y. se distanciaría de los conflictos planetarios entre Washington y Moscú. En esta hipótesis se toma para dado que una Europa de los 12, poseyendo a su propio ejército integrado, no cuidaría ninguna ambición para una nueva cruzada al este. La Europa de los 12 sabe que cualquier guerra significa guerra en el país. La URSS también sabe que la guerra significaría guerra para poseer su propio territorio.

Este conocimiento de la “guerra en el país” permite a los líderes en Bruselas y Moscú en primer lugar mantener el autodominio necesario, y os permite posteriormente proceder a un progresista, desarme verificado, paso a paso. Para los europeos de Bruselas (la Europa democrática de los 12) y para los europeos de Moscú, la guerra llegó a ser increíble porque significaría el suicidio para ambos lados.

Cuál es trágico actualmente, ambos para los europeos del occidente (mercado común) tan bien como para los europeos de Moscú son que los Estados Unidos son capaces de accionar guerra total en Europa para evitarla en su propio territorio (sin embargo, esto es un delusion). Los americanos has escapado guerra “en el país” en 1917-18 y en 1941-1945. Esto es qué te hace tan imprudente hoy. Los soviet ganarían mucho teniendo una “Europa de 12” como vecinos en vez de un ejército americano En Alemania y una flota americana, el sexto, en el mediterráneo.

Incluso en esta versión “democrática” liberal de una Europa de 12, no la imagino sin un ejército integrado proporcional a su energía industrial. Nunca he sido un pacifist, pero sé ser un individuo paz-cariñoso. ¿Y los Estados Unidos? Bien, en vista de esta Europa de los 12 (que serían armados correctamente con las armas nucleares) los Estados Unidos ganarían un estado de almacenador intermediario de gran alcance. Este estado de almacenador intermediario, aun cuando hilo neutro sería necesariamente más amistoso que hostil con respecto a los Estados Unidos.

En mi contestación a la pregunta número uno, mencioné la observación de general Von Lohausen: “Para Rusia, hay cuatro Europes posible.” El geo-estratega Von Lohausen ve claramente que una Europa que es “independiente y aliada de su propia voluntad libre” sería un “aumento neto” para la URSS. Puedo dar vuelta a la frase alrededor y decir que una Europa que es independiente, y un amistoso (no digo aliado - una no se alía con adventurists irresponsables) serían un aumento neto para Washington. Ciertos políticos americanos han entendido esto.

El EDC más pequeño de 1951-54 era algo (demasiado de hecho) el brainchild del ington de la colada. Más adelante, la estrategia de Nixon-Kissinger tenía, contemporáneamente, pensamiento de volver a este concepto de la retirada militar americana en Europa. La cita siguiente es de una fuente americana, Stanley Hoffman en su trabajo, primacía u orden del mundo:

“Uno. manera de reducir los costos consistidos en cambiando los medios para mantener supremacía. Habría pocas intervenciones militares abiertas y actividades más secretas, menos consejo evidente a nuestros amigos y los aliados en lo que considerábamos ser comportamiento preferido (como en los días en que una integración europea del supernational era meta de América), y el establecimiento de cierto marco, es decir, una manera de colocar otras en las situaciones donde actuarían según nuestros deseos; pocas tropas y bases pero más transferencias de brazos y de inversiones; menos ayuda bajo la forma de alimento y ayuda militar pero más ventas de los comestibles y de los brazos, que ayudarían al equilibrio de pagos americano y darían vuelta a compradores en los deudores de los bancos americanos.”

Europa de hoy de los 12 no es independiente. Es un dependiente de Europa en los Estados Unidos, un “Kleinstaaterized” Europa; una Europa con un cuchillo en su parte posteriora que tiene que comprar maíz americano y planos americanos; una Europa dominó totalmente 100 por ciento por el pasillo de Tel Aviv; una Europa que grovelling, débil y subyugado. Los actuales líderes del Común-Mercado 12 son todos, si no granujas o sinvergüenzas, entonces por lo menos charlatans. En Europa no hay un solo hombre bien informado con ninguna espina dorsal (significo con un sentido de su propia dignidad) que sea favorable-Americana.

Esto presumió Europa de los 12, armada completamente, se puede considerar solamente en la perspectiva de:

(a) independencia total de los Estados Unidos

(b) independencia total (no decir desconfianza) con respecto al pasillo derecho y sionista extremo.

Amistad en la independencia a ser segura, pero nunca amistad en dependencia. Es una contradicción en términos. No puede haber amistad entre un amo y un lackey. ¿Yo se olvidó de mencionar, pero necesita ser dicha? Me olvidé de decir que una Europa de los 12 armada correctamente, no consideraría ninguna acción expansionista o geopolítica contra los Estados Unidos o ninguna cruzada al este hacia Moscú, o contra Moscú. Y ciertamente no habría cruzada en la dirección de América latina. No obstante, no olvidarte de cómo es corto la distancia está entre Dakar y Recife.

También sigue que ésta rearmed Europa de los 12, de la vuelta a África reestablecería eficacia económica entre Argel y Antananarivo y entre El Cairo y Kinshasa. Para nosotros europeos “democráticos”, nuestra esfera de la co-prosperidad serían África; la tuya sería América latina.

PREGUNTA 8: España ahora es un miembro de la Comunidad Europea. Representa la cultura de madre de mucho del mundo nuevo. ¿Una Europa unida tiene acoplamientos fuertes a América latina? ¿Preves tales lazos que están en conflicto con los intereses de los Estados Unidos en el hemisferio occidental?

RESPUESTA: Primero de todos, dejarme te recuerdan que era un amigo cercano de Peron durante su exilio en Madrid. Por este tiempo Skorzeny había hecho una nueva vida para se en España como civil. Él era un importador de equipo industrial. (Antes de hacer oficial en el Waffen SS, él había sido ingeniero cualificado en Austria.)

Formamos un threesome amistoso, satisfaciendo juntos con frecuencia en el chalet magnífico de Peron o en el restaurante de Horcher en Madrid que para dos de nosotros era un recordatorio, así como un símbolo algo romántico, “de los buenos años” - el nuestros por supuesto. A principios de, Peron consiguió en contacto con mí cuando él aprendió de mi postura contra-Americana con Skorzeny. He publicado letras y entrevistas con Peron (en tu disposición). Cuando vino a discutir los Estados Unidos, estábamos definitivamente en la misma longitud de onda. En Madrid, los peregrinos políticos de toda la Suramérica - la Argentina no justa - vinieron diariamente ver al Peron. Había una corriente continua de visitantes. Él era el símbolo de la dignidad latinoamericana.

Cuando nos reunimos para esa cena agradable en enero de 1987, te dije en la biblioteca de la Bruselas Hilton que una Europa unida pudo adoptar como un lenguaje común inglés (una solución pragmática) o español (una solución política). Si la Europa que preveo - de Vladivostok a Dublín - vengo junto bajo condiciones del conflicto grave de los militares - tendrá que inmediatamente controlar el conjunto de África del norte. .which no es África apropiada. África del norte pertenece al mediterráneo. África apropiada comienza solamente el sur del Sáhara. La lógica de la situación llama para un empuje hacia Johannesburg “si es posible antes de que puedas consolidar con eficacia tus defensas en el área. Pero otro eje ofensivo obvio necesita ser establecido; uno entre Senegal y el Brasil. Esto es un eje militar e ideológico. Si Europa tiene que tomar una postura militar resistente contra la terquedad de los Estados Unidos, el establecimiento del eje ofensivo del Senegal-Brasil es una conclusión renunciada. Si la unificación de Europa viene alrededor en el contexto de realineaciones políticas mundiales entonces ésta alteraría todo. Nadie pueden, o, saber lo que sostiene el futuro.

La solución no-radical sensible sería como sigue: en la una mano los Estados Unidos (este vez sinceramente para un cambio) ayudarían en la industrialización de un gran mercado común suramericano; mientras que Europa, por otra parte, dedicaría pacífico sus energías a desarrollar África y a industrializar Siberia, la idea que es restablecer el equilibrio político del mundo. En tal caso, Europa no procuraría ejercitar el excedente América latina de la hegemonía.

La solución revolucionaria estaría para que Europa unifique en una lucha de la muerte con los Estados Unidos. En tal caso, para nosotros europeos, el Brasil satisfarían un papel similar a ése jugado por Sicilia para el Romans, cuando los contrataron a la destrucción de Carthage. Esto me trae de nuevo a nuestra discusión en la biblioteca de Hilton. La solución política para una Europa unida: estar para que adopte español como lingua franca. Español, en Moscú y París. Por todas partes. La adopción de la lengua española para la Europa futura permitiría inmediatamente que estuviera en las puertas si no en la antecámara de los Estados Unidos. ¡Una Europa que habla oficialmente español estaría inmediatamente en los suburbios de Los Ángeles y de Miami! A través de América latina, Europa se sostiene en una estima que no ha gozado en los Estados Unidos especialmente desde la época de la política grande del palillo de Theodore Roosevelt.

Hay muchos cadáveres históricos entre ti, los Estados Unidos, y el continente entero de América latina. Recordar dividirse para arriba de America Central cerca de 1840, de la masacre de Vera Cruz en 1847, del bombardeo de Creytown en Nicaragua por tu artillería naval en julio de 1854, de la guerra hispanoamericana seguida por pillar como el hurto de Cuba y de las Filipinas.

La lucha armada contra los Estados Unidos, lucha politico-militar armada (actividades subterráneas), ha comenzado ya a través de más o menos el conjunto de América latina aun cuando que todavía no ha comenzado aquí en Europa. Mckinley deseó “civiliza y Christianize “las Filipinas. Entre 1899 y 1903 los americanos mataron a 220.000 filipinos el 90% de quién eran civilian22 que tú los americanos tienen dos tarjetas puedes jugar:

1. el entender, moderación, e incluso generosidad hacia otras; o bien.

2. arrogancia, desprecio, cinismo. Seguido por el contragolpe inevitable (Vietnam, Irán, las Filipinas, etc.).

Tienes una destreza verdadera para hacer tus enemigos parecer diablos; Inglaterra en 1840, Kaiser en 1917, Hitler en 1941, la Unión Soviética hoy. Pero este acercamiento tiene consecuencias de gran envergadura para ti: eg. Vietnam. Los Estados Unidos tienen su catálogo oficial de demonios. A la hora de tus 1844 elecciones había fiebre contra-Británica hysterical. ¿En la conclusión para preguntar el número ocho, realmente necesito decirte qué clase de arma psicologica América latina podría ser en nuestras manos - si utilizamos tal arma, o si la necesitamos o aún tenemos que utilizar?

Una más palabra sobre esta técnica de hacer a opositores se parece como diablos. Esto puede ser una técnica eficaz por lo que al pueblo, pero si los que utilicen la presa de la caída de la técnica del “demonization” a su propio juego, él pierde rápidamente la claridad objetiva necesitada para el buen juicio. Tus pecados de la tecnología de la propaganda debido a su Americanism de auto-absorción que hace muy difícil para que entiendas “otros” mientras que realmente están. Esta carencia de la comprensión viene alrededor en el primer lugar con holgazanería intelectual: tu americano e inglés leídos opositores; leíste ni francés ni alemán.

Te convencen firmemente de la exactitud de tu propia causa. Los americanos aparecen tan a menudo haber venido de un Disneyland intelectual. En el mal ese resultados de la ignorancia. Cotizo de Albert Camus. En el Buddhism filosófico original que todavía no había dado vuelta a religioso, el pecado peor era ignorancia. A este respecto el mensaje de Sakyamuni es lejos superior a el de Cristo. El carácter algo simplista de tus análisis es evidente en muchos de tus trabajos técnicos. Mencionar uno fuera de ciento, hay el libro de Guillermo E. Daughery, (oficina de la investigación de operaciones) y Morris Janowitz: Una guerra psicologica Casebook. Veamos lo que dice Albert Camus en su La Peste [la plaga] del libro:

“El mal que casi está en el mundo viene siempre de ignorancia, y la voluntad puede apestar tanto estrago como mala voluntad si no se aclara. Los hombres tienden para ser buenos más bien que malo, pero éste no es realmente el punto. Qué importa es ése a un mayor o poco grado él es ignorante y aquí es adonde viene la virtud o el vicio verdadera adentro, aterrar vice ser el tipo de ignorancia que crea que sabe todo y por lo tanto que se da la autoridad a la matanza (cf. Dresden e Hiroshima). El alma del asesino está oculta, y no hay amor verdadero de la amabilidad o del noble sin la capacidad de pesar cosas para arriba con claridad absoluta, objetiva.”

PREGUNTA 9: ¿Qué relaciones preves Europa que tiene en el futuro con otros centros estratégicos de la energía tales como Japón e India?

RESPUESTA: El papel de Japón como energía independiente encima. Desde 1945 Japón ha sido un accesorio de América. Tendrá que mañana elegir entre ensamblar con China, que es la más inverosímil, o ensamblar con Eurasia, que está con el imperio del Euro-Soviet. El mundo como lo vemos hoy puede influenciar excesivamente nuestro concepto de lo que puede ser como mañana. Japón es una unidad industrial magnífica y eficiente. En tiempos de paz participa de cerca en imperialismo plutocratic americano. En una guerra caliente Japón será cortado inmediatamente de los Estados Unidos.

Demográfico, Japón representa menos que un fifth de la población de China. La situación entre China y Japón a partir de 1935 a 1945 existe no más y nunca volverá. Se une China una vez más, y Mao ha tenido éxito donde Chaing-Kai-Chek falló. Permanece para que China realice su modernización industrial y económica, y éste ocurrirá más pronto o más adelante. En Asia el siglo XXI será Japón de China no.

El concepto del colegial, con Asia comenzando en los Urales, está de ningún valor serio. Asia es un concepto gratuito; abarca varios continentes. Las fronteras verdaderas son el Himalaya y las montañas de Altai. Climático, el Indus separa dos diversas zonas: las monzones de los desiertos. Como dije ya en una respuesta anterior, el eje de China de la extensión ha tenido un noroeste a la orientación suroriental por 3.000 años. Al largo plazo, las Filipinas, Borneo, el Celebes, Indochina, Sumatra y Java se convertirán en parte de una mayor China. Veo tan una China ampliada hacia el sureste. La India es un continente asiático en sí mismo. Birmania una vez más ensamblará con la India, y Tailandia con China. Baluchistan se convertirá en una de las playas del imperio del Euro-Soviet. Debemos plantar nuestros pies en las aguas del Océano Índico.

La actual Unión Soviética tendría que ser totalmente enojada abandonar el estado de almacenador intermediario de Afganistán. No olvidarte de que no hace mucho tiempo el Irán del Shah era como portaaviones americano que señalaba en la Unión Soviética; apenas como en Checoslovaquia 1937 era como portaaviones Alemania dirigida. La paz relativa se puede causar por la estrategia de la balance-de-energía. Personalmente, en los dos siglos próximos veo emerger asiático de tres energías, todo nato de la geopolítica.

Éstas son el imperio del Euro-Soviet, la mayor China, y la India. Entonces, el chino elige marchar hacia Mandalay más bien que Singapur, la India tendrá que posiblemente buscar la ayuda del imperio del Euro-Soviet. Y entonces no nos olvidemos de que a través de los milenios ourselves somos indoeuropeos. Los americanos eres indoeuropeo también. Personalmente, no creo que los Estados Unidos podrán mantener su nariz por encima de la superficie para mucho más de largo. Tus líneas de la comunicación son peligroso largas. Medir las millas náuticas entre San Francisco y Tokio en el globo y la distancia entre San Francisco y Manila. Entonces comparar estas distancias a ésos entre el cantón y Manila o Vladivostok y Tokio. La naturaleza precaria de la situación es evidentemente obvia. Igual se aplica al Atlántico. “Tomar todos, perder todos,” dice el proverbio. El eje geopolítico natural de la extensión para los Estados Unidos es de norte al sur. Canadá como entidad política independiente es un anachronism. Es parte de hecho de los Estados Unidos. En cuanto al marzo al sur, no debe ser uno de la conquista y no desprecia, pero de la integración y de la colaboración honesta.

PREGUNTA 13: La cultura de habla inglesa, especialmente de que de los Estados Unidos, se parece tan atractiva a otras, especialmente, a la gente joven, con su música popular, el alimento, las maneras y otras formas de consumerismo. Algunos incluso utilizan el término “imperialismo cultural.” ¿Convienes, y si es así cómo puedes Europa recuperar control sobre su propio desarrollo cultural?

RESPUESTA: El término “imperialismo cultural americano” es puramente polemical, no teniendo ninguna existencia consciente o por de sí mismo. Sin embargo, existe una forma degenerada de sociedad americana que se esté separando alrededor del mundo como consecuencia de preocupaciones de negocio americanas y de los militares. Ni podemos decimos que la cultura europea se puede limitar exclusivamente a Europa. Es simplemente la cultura de la gente civilizada por todas partes, si sea Tokio, Moscú, Singapur o Pasadena. No soy uno de ésos que soña con una cultura europea que se fije separada, introverted, cortado de otros, o negado a otros.

El tipo de cultura “europea” que se ha separado alrededor del mundo y adoptado por él para más o menos los cuatro siglos pasados son el del renacimiento, de que del mundo Greco-Romano antiguo. Para ser seguro, aquí en los contrastes de Europa de pareceres existir en cuanto a el énfasis o la orientación dada a esta cultura europea mundial. Algunos hicieron que fuera más Judeo-Cristiano. Perdonarme para tener que decirte que me opongan fuertemente a esta tendencia. Otros, como. mismo, quisiera ver que diera vuelta más hacia un tipo de neo-stoicism, que está hacia autodisciplina y autodominio. Que cuando uno tiene éxito en dominarse, es fácil domine otros. Desafortunadamente, toma a veces un curso de la vida entero para aprender cómo dominarse. Y, cuando uno finalmente alcanza esta meta, o viene cerca de alcanzarla, nadie en las generaciones más jóvenes desea aceptar la herencia o el mensaje.

Mi sistema de valores es inspirado por Stoicism por lo que la disciplina personal, y por Prometheanism para el “novus del homo” es decir cuando viene a la interacción del hombre dentro del contexto de la sociedad. Para citar a un autor clásico, Epictetus, que toma este tema:

“Pues los malos ejecutantes no pueden cantar solamente pero en un estribillo, así que alguna gente no puede estar parado en sus propios dos pies. El hombre, si eres alguien, camina solamente, inverso con se, y no skulk en el estribillo. Aprender cómo tomar de vez en cuando scoffing de otros, mirar sobre ti, revolverte que puedes saber quiénes eres.”

En este paso Epictetus se pone en la categoría de individuos uno mismo-determinados, descrita tan bien por David Riesman, profesor de ciencias sociales en Harvard, alrededor 1955. Si mi memoria me sirve, el título americano era: “La muchedumbre sola.”

El tiempo casi igual, Vance Packard convirtiéndose sabía en Europa para su persuasión del La clandestina [los persuasores ocultados]. Los trabajos que se ocupaban de psicología y de psiquiatría me han interesado siempre. Entre 1950-60, leí apenas sobre todo nuevo publicado en psicología social. Esto ha influenciado a mi hijo, Philippe, que hicieron sus estudios en esta disciplina en Norteamérica, y que allí está dirigiendo actualmente un laboratorio en psicología experimental. Él escribe y publica con frecuencia.

En cuanto a Prometheanism, la cosa más fácil está para que te dé la explicación del profesor francés Jean Baechler que está a cargo de investigación en el centro nacional para la investigación científica (CS$CNRS). ¿Aquí es lo que él escribe sobre Prometheanism en el Ce Que L'ldeologie de Qu'Est? [Cuál es ideología?]:

“Algunas expresiones de la ideología de la -a-energía son obvias. Prometheanism es la ideología tecnológica por excelencia. Propone a la humanidad un programa de la perfección material y humana. Prometheanism intenta explotar todos los recursos, transforma los continentes, mares y el clima, va siempre más rápidamente, más arriba y más lejos, las búsquedas a mejorar la especie vegetal y animal y, porqué no, la especie humana, con objeto de desarrollar nueva especie mientras que trabaja en las posibilidades psíquicas latentes, el etc. del hombre. Pero si la tecnología tiene aspectos positivos en las energías del hombre de aumento, también tiene su lado negativo. En la una mano, esclaviza a hombre, puesto que la tecnología hace sus propias demandas que se deban satisfacer para ser eficientes: la máquina proporciona energía abundante pero esclaviza a sus abogados. Además, la tecnología tiene sus consecuencias imprevistas bajo la forma de repercusiones potencialmente devastadoras. Debido a miedos actuales en esta dirección, no hay necesidad de morar en el tema. Finalmente, la tecnología, como el último, es solamente una de otras opciones posibles. Una comprensión de estos factores negativos conduce a un anti-technologicalideology que se pueda llamar Epimetheanism, en el sentido que Epimetheus es la antítesis de su hermano Prometheus. Epimetheanism denunci incansable los peligros y los límites del nology del tech-. Es el primer ejemplo de una ideología reaccionaria en el sentido verdadero de la palabra, es decir es una ideología no basada solamente en sus propios méritos pero el dibujo de su fuerza de reaccionar a una ideología que rechaza. Scientism es también una ideología de la energía acompañada por su propia reacción específica que sea spiritualism. Otras expresiones de la voluntad a la energía son menos claramente exhaustas.”

Un poco más adelante, el autor menciona otra vez Prometheanism en su relación al voluntarism:
“Collectivism se alcanza doloroso con la coexistencia de poblaciones radicalmente que diferencian. Statism implica en su misma lógica un crecimiento de continuación hasta que el conjunto de humanidad se absorbe. Finalmente, el voluntarism tiene su lado de Promethean, que rechaza necesariamente todas las limitaciones en la extensión tecnológica y económica. El socialismo, por sus mismos principios, no puede ser autarchic puesto que tiene como objetivo abundancia.”

En un paso anterior, Jean Baechler escribe, con respecto a lo que él llamó la “ilusión tecnológica”:
“La ilusión tecnológica que comenzó a tomar la raíz a partir por lo menos de la época del renacimiento ha triunfado en el oeste desde el décimo octavo siglo. Puede ser definida como convicción en la naturaleza artificial de sociedades humanas y de la existencia humana. La materia humana es por lo tanto una cuestión primaria con la cual podemos hacer mientras que vemos ajuste. Podemos mejorar la y a ujier en un estado de la perfección y de la felicidad. Esta convicción básica proviene una obsesión con progreso y con la naturaleza instrumental de descubrimientos y tiene dos facetas importantes. Uno de éstos implica que toda la investigación y descubrimiento deben conducir a las consecuencias prácticas asegurando felicidad colectiva. El otro presupone que todos los problemas pueden ser resueltos racional - y por lo tanto perfectamente - a condición de que se indican claramente. Los problemas sociales apenas como problemas científicos y técnicos tienen solamente una solución correcta. Todos los otros son incorrectos y resultan de ignorancia, de estupidez, o de maldad. El delusion tecnológico de la aclaración no ha desaparecido pero se ha aplicado algo a campos siempre más anchos. Cuando la opinión pública es enterada de las consecuencias negativas de ciertos actos criminales, de drogas, o de la contaminación, los especialistas vienen invariable adelante aislar el problema, enumeran las causas, para proponer soluciones radicales y después para no poder regularmente solucionar el problema. Convencen los eruditos serios de que la violencia en relaciones internacionales se puede eliminar por la ciencia y la voluntad.”

Es extremadamente difícil, si no imposible, convencer a hombres usados a conquistar ignorancia y error en sus actividades específicas de que el mal es ni un resultado de la ignorancia o error, pero que es un factor constante de la existencia humana. La guerra no se lleva de la ignorancia, estupidez o maliciousness, es una posibilidad inherente en relaciones entre las entidades políticas soberanas. No hay solución racional a compartir de la energía, de la abundancia o del prestigio más que hay una solución racional al problema de instituciones y de valores. Estas áreas están en la misericordia del capricho y de la pasión, y no están conforme a racionalidad técnica y científica. Ésta es una verdad cruel que los científicos y los tecnólogos encontrarán siempre difícilmente para aceptar. Es probable que la comprensión humana es la víctima de una propensión natural de exceder su propia capacidad y de apuntar para la totalidad. Psicologicamente hablando, la comprensión racional tiene la misma meta que la mitología, la religión o el ética. Desea dar a hombre una interpretación de su existencia que te permitiría superar su sentido natural de la inseguridad. Hemos visto que, por natureza, la razón no podría proporcionar tales certezas. Es solamente en ideología que la ciencia puede dar la ilusión del conocimiento absoluto.

Aunque Baechler y yo pertenecemos a diversas escuelas y a diversos temperamentos, las ideas de Baechler tienen no obstante valor. Esta digresión larga de Epictetus a Baechler era esencial para un aprecio de mis respuestas. Sabiendo mis opciones podrás mejor entenderme personalmente.

La actual crisis en sociedad americana está asumiendo proporciones alarmantes: drogas, delincuencia, violencia continua. Tu sociedad es una falta espectacular. Sé que estás luchando valerosamente contra esta sociedad patógena. Aprecio grandemente la posición que estás tomando contra las drogas, alcoholismo, fumando, y contra la manera de la cual la homosexualidad (una enfermedad) se está haciendo una edición política.

Como ti, Hitler se fijó contra fumar y alcoholismo. En régimen socialista nacional no dieron los drogadictos el tratamiento, ellos fueron dispuestos. Ésa es la manera derecha de ocuparse de tal situación. En cuanto a homosexuales, si fueron descubiertos en los SS, eran tiro. En SS Walloon la división dos era tiro. Los casos de la homosexualidad eran muy raros, extremadamente tan. Debajo de Stalin, los drogadictos también terminaron para arriba con una bala en la parte posteriora del cuello.

Sé a la vez que hay una América sana. He visitado tu país muchas veces. Como puedes manar imaginarte, me moví en los círculos de la clase media y de la universidad - América pacífica, así que hablar. Pero igualar allí ciertas grietas comenzaban a aparecer - por ejemplo la ausencia de la autoridad del padre en la mayor parte de las mejores-intentioned familias. La sociedad americana popular con su naturaleza patológica es la consecuencia normal e inevitable de la búsqueda frenzied del éxito definida en términos de aumento financiero.

La pornografía es un mercado comercial enorme. Si deseas la prueba, visitar el districto de la rojo-luz de Hamburgo. Había dinero mucho que se hará en la “liberación” de la mujer y en la “liberación” del homosexual. Los valores de la sociedad americana se encajan en “consiguen más” mentalidad. Comenzó con el ganado, trigo, acero, los ferrocarriles, aceite. Entonces, vinieron después el explotar de, la desviación sexual, y un apego al juego. Hay constante “partying” y “placer-que busca.”

Jean Cau, amigo de España.

Jean Cau, amigo de España.

Cuando falleció Jean Cau (18-VI-93), Robert Schener escribió en la revista «Le Choc du Mois» que fue «una ironía del destino: el cáncer ha vencido al que tanto combatió, con por arma principal un singular talento, contra el cáncer ideológico, cultural, social y político, que se ha abatido sobre Occidente, le mina y desvitaliza». No se equivocaba el columnista galo, Cau ha sido quizás el último de los intelectuales que se atrevieron a levantar la pluma para combatir como anticonformista en medio del pensamiento único que azota Europa.

Nacido en Bram, en el mediodía de Francia, el 8 de julio de 1925, autor de más de cuarenta volúmenes (novelas, ensayos, poesía, discursos políticos, etc.) y centenares de artículos periodísticos, Jean Cau ocupa un papel central en las letras europeas. Su itinerario cultural e ideológico es el del prototipo anticonformista, quizá el último del círculo de los intelectuales que iniciaran su andadura con Drieu La Rochelle y «Nouvel Ordre» en el período de entreguerras.

Tras la Segunda Guerra mundial participa y se inicia en el joven grupo de intelectuales que se reunían en el despacho de «Les Temps Modernes» con André Malraux, Simone de Beauvoir, y Jean-Paul Sartre. Sus simpatías eran claramente filocomunistas por aquella época. En palabras de Herbert Lottman, que ha estudiado este grupo de intelectuales, «la reunión parecía entonces más imponente que la Academia francesa» por la gran valía intelectual de los asistentes que discutían de política, filosofía y literatura. Allí se convertirá en el secretario privado de Sartre hasta el año 1956 en que rompe con su maestro y comienza un peregrinar solitario en las filas anticonformistas como articulista en «L'Express», «Figaro Littéraire», «France-Observateur» y, después, «París Match». Escribe en la flor y nata de la prensa respetable de la época, abandonando sus extremistas posturas anteriores.

La izquierda asimiló mal su conversión a lo que ellos llamaban la «extrema derecha» y mucho peor la defensa que hará, en un principio, de la figura del general De Gaulle. Jean Cau nunca fue de la extrema derecha, ni de izquierdas desde que comprendió la mentira del igualitarismo marxista. A mediados de los años sesenta asume una postura claramente anticomunista, cuatro años después de haber recibido en 1961 el premio Goncourt, el máximo galardón de las letras francesas, por su inmortal La piedad de Dios. Sin embargo, ya entraba en la marginalidad en que el sistema relega a los que no juegan con las cartas trucadas (ese mismo año se daba a conocer en España con Las orejas y el rabo editado por Plaza y Janés). Sustituirá su producción narrativa (editada principalmente por la prestigiosa editorial parisina Gallimard) por obras de ensayo y pensamiento: Un testament de Staline, Lettre ouverte á tout le monde, Les écuries de l'Occidente, La grande prostituee, etcétera.

Poco conocido en España a no ser por la labor de divulgación que de él hiciera Ramón Bau en febrero de 1982 en una crítica literaria del ensayo de Cau Reflexiones duras sobre una época decadente, y la publicación de un breve trabajo suyo (Ediciones Nuevo Arte Thor, Barcelona 1986) donde aparecerá una de las obras más comprometidas de este autor: El Caballero, la Muerte y el Diablo. En esta novela, escrita con tonos autobiográficos y en un estilo ensayístico, Cau introduce a los lectores, en fecha temprana pues recordemos que la edición francesa es de 1975, en el mundo de las ideas anticonformistas que abrirán paso, casi una década después, a la llamada «Nueva Derecha» liderada por Alain de Benoist. Se atreve a escribir que: «nadie hoy en día se atreve a esculpir a negros como porteadores, pues sería acusado de racista. Ningún Balzac osaría escribir su Avaro pues sería tratado de antisemita. Nunca hemos sido tan poco libres de ser inocentes. Frente a cada uno de nuestros pensamientos, de nuestros actos, infinitos jueces nos interrogan e investigan y, bajo pena de ser culpables, debemos parar nuestra marcha» (Reflexiones duras sobre una época decadente).

En su calidad de convencido europeista, superador de los nacionalismos, Jean Cau tampoco duda en creer que la salvación de Europa puede venir del Este y será de los pioneros de esta concepción, que propagase el también fallido Jean Thiriart. Dice Cau: «Rusia, única nación en el Occidente blanco que no siente la vergüenza de vivir el siglo... orgullosa de ser rusa, fuerte, mostrándonos, a plena luz y en primer plano, sus soldados de piel blanca y ojos claros. Rusia, cuya tierra endurecida por la tiranía habrá protegido la semilla de los héroes» (El Caballero, la Muerte y el Diablo).

Es antiliberal y aborrece el igualitarismo pseudodemocrático y, por ello, desenmascara a sus antiguos compañeros de viaje recordando que la desgracia de la democracia reside en haber «multiplicado las cobardías por millones... Los enanos gritan que es culpable (la raza blanca). Ella se calla. Los enanos han inventado una nueva lengua de la que han sido expulsadas las antiguas palabras hasta el punto que el pensamiento-enano es el único que describe el mundo a través de las rejas que sobre él aplica». (Ibid.).

Pero Jean Cau en el fondo es optimista, cree en los valores eternos de nuestros pueblos. Se considera a sí mismo como introductor de una literatura que busca el pasado de Europa y muchos de sus personajes son valerosos caballeros andantes y cruzados de Occidente. Sobre la infinita capacidad de superación de Europa, opinaba: «Sin embargo, siempre han quedado rescoldos de fuego bajo las cenizas y Occidente se ha fortalecido con una contradicción que ha producido el caballero, el cruzado, el constructor de catedrales, el conquistador y el colonizador». (Ibid.).

Otra faceta de este autor galo fue su pasión por España. Una profunda pasión que se enraiza en la antigua tradición hispanófila de los intelectuales franceses desde que Corneille escribiera su inmortal Cid. Así, mientras que la intelectualidad hispana era tradicionalmente antifrancesa, nuestros vecinos veían en España un mundo romántico y atrayente que correspondía al país de sus sueños. No es una casualidad que autores tan dispares como Albert Camus, André Malraux, Maurice Barrés (padre del nacionalismo político francés), Víctor Hugo, o Drieu La Rochelle buscasen inspiración en España. Otro enamorado de España, Robert Brasillach, igualmente reconocía que «era España el país que... hablaba mejor a sus corazones después de Francia... en la cuál nunca se sentirían desplazados». La obra maestra de Cau, La Pitié de Dieu, es precisamente un relato sobre el ambiente taurino como lo será Vida y muerte de un toro bravo (1963), Matador (1967) y Toros (1973). Este tema le apasionó aunque podamos tener nuestras discrepancias con él sobre la excesiva práctica reduccionista que identifica lo español con lo meridional. No le atrajo el mundo de los toros por su carácter festivo, sino porque representaba la España que era capaz de despertar sus más íntimas sensaciones.

También Jean Cau había percibido el cambio copernicano que la sociedad española había sufrido desde la entrada en la Europa de Bruselas, no porque prefiriese el régimen anterior, sino porque no podría aceptar que el progreso significase la destrucción de los valores tradicionales del pueblo español. Hace algunos años, Espasa Calpe publicó una de las últimas obras de Cau, Por sevillanas, (1988), en la que el autor confesaba, al igual que hiciera Brasillach poco antes de morir, que «Desde hace muchos años, me paso el tiempo haciendo declaraciones de amor a España, porque si Francia es la patria de mis ideas, España es la de mis pasiones». «Ser andaluz. Como ser español». Estimaba que Sevilla encarnaba el genuino espíritu de esa España que se resistía a morir a manos del progreso: «No quiero volver a verla, porque la he amado todavía para desearla todavía... nos callaremos si no nos reconocemos».

Con su muerte, España ha perdido uno de los defensores intelectuales que tenía en Europa, y ésta perdió a uno de los últimos pensadores anticonformistas. Cau fue de los que supieron abrir camino a las nuevas generaciones de intelectuales que se niegan a formar parte del sistema impuesto; éste es su legado. Es triste comprobar que, aparte de una breve nota necrológica aparecida en el periódico «El País» y un digno artículo en «Diario 16» -edición de Andalucía- de la mano de Antonio Burgos su desaparición pasase inadvertida. Que esta nota sirva para atenuar el olvido de un verdadero amigo de España.

[Razón Española n°87]

Autor: Erik Norlig

Tres escritores malditos.

Tres escritores malditos.

Robert Brasillach, el "James Dean" del fascismo frances 

En un frío amanecer del 6 de febrero de 1945, el escritor, dramaturgo y periodista Robert Brasillach fue fusilado por orden del general Charles de Gaulle. Tenía 36 años. La acusación: colaboracionismo con los ocupantes alemanes durante la Segunda Guerra Mundial. Nacido en 1909 y de origen catalán, Brasillach 

integra el trío de escritores “malditos” junto con Louis 
Ferdinand Céline y Pierre Drieu la Rochelle. Como ellos, no escapó a la revancha impiadosa que los vencedores –cuando son enanos de espíritu– reservan a los vencidos, cuando tienen estatura intelectual.

El primero revolucionó la literatura con su novela Viaje al fin de la noche y fue definido como “el profeta de la decadencia europea”. Exiliado, encarcelado en Dinamarca y condenado al ostracismo a su regreso a Francia, murió ejerciendo su profesión de médico en hospitales para pobres. Recién ahora se reeditan sus novelas, que –según los críticos– despliegan “anárquica expresividad”, “pesimismo radical” y “nihilismo deslumbrante”.

Drieu la Rochelle se adelantó al destino: se suicidó. Un tiempo antes, redactó notas premonitorias: “Cuando uno inicia una aventura es necesario llegar hasta el fin y sufrir todas sus consecuencias”. Y también: “No se es víctima cuando se es héroe”.

Los tres combatieron en las trincheras durante la Primera Guerra Mundial. Brasillach quizá sea el menos conocido de este trágico terceto. Recién egresado de la carrera de Filosofía, publicó libros de teatro y poesía. Junto con su cuñado –Maurice Bardèche, profesor y crítico de literatura– redactó una voluminosa Historia del cine (1935), cuando ambos tenían 26 años, y una Historia de la guerra de España (1939), una de las primeras sobre el enfrentamiento civil.

No había cumplido tres décadas de vida cuando Brasillach ya era editor de la sección literaria del diario Action Française, del nacionalista monárquico ultracatólico Charles Maurras. Luego, se une al diario nacionalista Je suis Partout, en el que también colaboran los jóvenes Céline y Drieu la Rochelle.

Un “soviet” fascista

En 1936, el Frente Popular –una coalición de socialistas, comunistas y liberales– ganó las elecciones y el director de Je suis Partout, atemorizado por la posibilidad de represalias, renunció. La veintena de jóvenes redactores creó al año siguiente una cooperativa, caso excepcional en la prensa de ese tiempo, a la que denominaron “el soviet”, y eligieron director a Brasillach.

La publicación se convirtió en portavoz del fascismo internacional. Los seguidores italianos de Mussolini, los falangistas españoles y la Guardia de Hierro rumana, por ejemplo, tuvieron más espacio en Je suis partout que en los periódicos de sus propios países. Brasillach apunta sus dardos contra a los siete “poderes internacionales que dominan el mundo”: el comunismo, la socialdemocracia, la Iglesia católica, el protestantismo, la masonería, los trusts económicos y el judaísmo. Louis Ferdinand Céline también publicó textos contra los judíos.

En 1939 estalló la Segunda Guerra Mundial y, paradójicamente, muchos de los miembros de Je suis partout se alistaron en el ejército para combatir a los alemanes. Por el momento, el patriotismo puede más; después, todo cambia. Brasillach se enroló en 1940, cayó prisionero y fue enviado a un campo de concentración. Salió en libertad en marzo de 1941. 

En junio de ese año, publicó Journal d' un homme occupé, en el que afirmaba: “Esta guerra tiene que tener un sentido. Lo tiene para Alemania. Lo va a tener para Europa. Lo tendrá también, debe tenerlo, para nosotros”. Bajo la ocupación alemana, Je suis partout editó 300 mil ejemplares.

Brasillach abandonó la dirección del periódico en agosto de 1943. Un año más tarde, las fuerzas aliadas entraron a París y la publicación dejó de salir. Sus redactores fueron capturados. Unos murieron fusilados y otros terminaron condenados a trabajos forzados. Algunos lograron refugiarse en la España franquista.

“La vida es una broma de mal gusto”

El escritor se entregó voluntariamente porque la Resistencia Francesa detuvo a su madre y su hermana. El 19 de enero de 1945, comenzó el juicio: no hubo etapa de instrucción, se efectuó un único interrogatorio y, como piezas acusatorias, se exhibieron sus artículos. El jurado lo condenó a muerte.

La novelista Simone de Beauvoir siguió de cerca el juicio a Brasillach y consideró que fue “un juzgamiento simbólico, no judicial”. Casi todos los intelectuales franceses antinazis enviaron al general Charles de Gaulle –sin éxito– una solicitud de clemencia: Albert Camus, Jean Cocteau, André Malraux, François Mauriac, Paul Valéry...

Brasillach transformó la espera del pelotón de fusilamiento en horas fecundas. Redactó Cartas escritas en prisión y Poemas de Fresnes, considerado su testamento literario. En cierta forma, recuerda al periodista Julius Fucik, patriota checoslovaco ejecutado por la Gestapo el 8 de septiembre de 1943 y autor del conmovedor Reportaje al pie del patíbulo, traducido a ochenta idiomas. Separados por idioma, geografía e ideología, uno y otro escriben en sus celdas mientras esperan la muerte. Y por extraña coincidencia ambos convocan a la alegría.

El 9 de junio de 1943, Fucik traza las últimas líneas de su manuscrito: “Y lo repito una vez más: por la alegría hemos vivido, por la alegría hemos ido al combate, por la alegría morimos. Que la tristeza nunca sea asociada mi nombre”.

“Encerrado entre cuatro muros de cemento y sin más esperanza que la de morir bien”, como lo describe el dramaturgo Jean Anouilh, Brasillach redacta párrafos como los que siguen:  “No pierdas la sonrisa ni siquiera cuando te vayan a ejecutar. La vida es una broma de mal gusto; en vez de centrarte en el «mal gusto», céntrate en la «broma». Si buscas justicia en vez de tranquilidad en este mundo democrático, suicídate. Para vivir hoy hay que saber reírse de la estúpida realidad”.

“¿Merecía morir por sus palabras?”

Robert Brasillach es autor de Presencia de Virgilio (1931), El proceso a Juana de Arco (1932), El hijo de la noche (1934), Los cadetes del Alcázar (1936), Los siete colores (1939), La conquistadora (1943) y Poemas (1944). Luego de su muerte se publicaron Carta a un soldado de la clase 60 (1946), Antología de la poesía griega (1950), Berenice (1954), El París de Balzac (1984) y Hugo y el snobismo revolucionario (1985). Años más tarde, en su libro The Collaborator, la historiadora inglesa Alice Kaplan lo calificará como “el James Dean del fascismo francés”.

En los últimos años muchos críticos literarios “descubrieron”, tardíamente, que Brasillach fue puesto de espaldas al paredón de fusilamiento por su filosa capacidad intelectual más que por sus “crímenes de guerra”. Lo cierto es que no cometió ninguno: no delató, no torturó, no asesinó a nadie. Sus principales armas fueron la palabra y la escritura.

En un artículo titulado, precisamente, “El James Dean del fascismo francés”, el periodista y escritor mexicano José Luis Durán King se pregunta: “¿Por qué un escritor fue culpado por lo que ocurrió en Francia entre los años 1940 y 1945? ¿Por qué este escritor y no los otros? ¿Cuándo las palabras son al mismo tiempo nociones y acciones? ¿Merecía Brasillach morir por sus palabras?”. Y más adelante responde: “Es difícil aceptar sin perder el aplomo que alguien merezca ser enviado al cadalso por sus discursos”. Y quizá es por eso que Durán King recuerda que “sólo en Francia –se rumoraba en aquella época– el mal uso de las palabras puede conducir a la picota”.

Uno de los versos del tango “La última curda” (letra de Cátulo Castillo y música de Aníbal Troilo, 1956) dice que “la vida es una herida absurda”. Buen epitafio para este filósofo, dramaturgo y poeta cuyo “crimen” –literalmente imperdonable– fue pensar diferente. 

Giselle Dexter es historiadora uruguaya residente en Estados Unidos y 
Roberto Bardini es periodista argentino radicado en México

* Último de una serie de tres artículos
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II - Drieu la Rochelle: “No se es víctima cuando se es héroe”

Giselle Dexter
© Roberto Bardini