Blogia

La memoria de la Otra Europa

Vive peligrosamente: Soldados sin bandera (2011)

Vive peligrosamente: Soldados sin bandera (2011)

El coronel del Ejército de Biafra, el alemán Rolf Steiner, antiguo legionario, tituló su libro de memorias “El último aventurero”. Probablemente el término aventurero, en su sentido vital y nunca peyorativo, es uno de los calificativos más adecuados para definir a todos esos soldados europeos, desarraigados de su entorno, tras la liquidación de los imperios coloniales de sus respectivas naciones, que lucharon, principalmente, en el continente africano con la excusa del dinero; fueron los últimos aventureros que se dieron en los cuarenta años postreros del siglo XX. Figuras solitarias ya extintas que han sido sustituidas en su oficio de hacer la guerra por compañías mercantiles, algo que puede ser una premonición de lo que supondrá el siglo XXI. Entre estos hombres no faltaron los españoles que pelearon en el Congo, para hacer bueno y válido el tópico del quijotismo hispánico; unos guerreros que supieron combatir bajo otra bandera pero con respeto hacia la población autóctona, con sentido de la misericordia y de los valores integrados en su propia cultura, la de Occidente; resultaron ejemplares en su comportamiento pero tan buenos soldados como sus homólogos anglosajones, belgas y franceses… Su historia, la de estos soldados sin bandera, en la historia de la condición humana, recorrida a través del Congo, el Yemen, Biafra, Angola, Rhodesia, el Líbano, Birmania, Afganistán, la antigua Yugoslavia…mostrando con verdadera exageración, lo mejor y lo peor del hombre.” El autor. Joaquín Mañes Postigo es abogado de profesión. Su inclinación por la historia y la investigación de sus acontecimientos y lugares poco comunes, le ha llevado a publicar varios trabajos y libros. Destacar, “El mito de Camerone”, “Sueños de conquista. Españoles en Saigón…”, “La Quimera de un Reino”; el penúltimo, exitoso y muy valorado tanto por historiadores como por lectores aficionados a la historia, “Españoles en la Legión Extranjera francesa”. Todos ellos magníficos, en los que se conjuga el rigor con la amenidad, la precisión con el entretenimiento. Por último, destacar su último y soberbio trabajo, fruto de varios años de intensa investigación: “Soldados sin bandera”, libro imprescindible para conocer el fenómeno militar de los mercenarios, que con tanta fuerza se dio en la 2ª mitad del siglo XX. A reseñar en dicho libro, el esfuerzo realizado para dar a conocer a a nuestros compatriotas que optaron por ese camino. De ellos, muchos, optaron por combatir sin bandera, pero con honor y humanidad, desprendimiento e hidalguía, virtudes enraizadas en todo ser humano que las practica, y de las que muchos españoles han hecho gala a lo largo de nuestra historia, en donde el existir les situó.

Fuente y para solicitar el libro

Música: Wiking Jugend - Wir singen Kampf - und Soldaten Lieder

Música: Wiking Jugend - Wir singen Kampf - und Soldaten Lieder

Descargar caratula

Para descargar las canciones ratón derecho, guardar destino como. Disco completo

01 Ein junges Volk steht auf

02 Auf, hebt unsere Fahnen

03 Graue Kolonnen

04 Nun lasst die Fahnen fliegen

05 Ihr Sturmsoldaten

06 Singend wollen wir marschieren

07 Auf Kreta bei Sturmwind

08 Und wenn wir marschieren

09 Fallschirmjagerlied

10 Wir ziehen uber die Strassen

11 Legion Condor-Lied

12 Lang war die Nacht

13 Panzerlied

14 Ihr Panzergrenadiere

15 Als die gold’ne Abendsonne

16 Zapfenstreich

 

Vive peligrosamente: La forja de un legionario (2007)

Vive peligrosamente: La forja de un legionario (2007)

Ramón Lencero Nieto, nació en plena posguerra, (1948) en la extremeña ciudad de Medellín, patria chica de uno de los hombres más grandes que estas tierras dieron para gloria de España y de su historia, Hernán Cortes. Las lacras propias de esta época, la muerte de su queridísima madre en plena niñez y la falta total de sintonía con la figura del padre, lo encuadraron en un marco existencial, romo, triste y asfixiante, del que deseaba salir huyendo con todas sus fuerzas. A estas ganas de escaparse del horizonte angosto y negruzco, carente de afectos y lazos familiares sólidos a los que agarrarse, que tenía ante sí, iba parejo un carácter inquieto, aventurero, ansioso de libertad, que le tentaba con fuerza a conocer nuevos mundos y dejar atrás, la estrechez de miras del pequeño rincón en el que vivía. De haber vivido en la época de su paisano Hernán Cortes, y de otros ilustres extremeños como Pizarro, Cabeza de Vaca...es posible que hubiera seguido sus pasos e incluso su nombre hubiera brillado con letras de oro en el glorioso libro de aquellos valientes aventureros y grandes guerreros, que sin temor alguno a lo desconocido, se adentraron en un continente, inmenso y desconocido, descubriéndolo y luego conquistándolo para gloria de la nación española. Pero, desgraciadamente, no le tocó vivir esa época. Su tiempo era otro...más chato y vulgar. Desde crío comenzó a escaparse de la casa, las primeras veces sólo unas horas, luego varios días, hasta que en la adolescencia dio el salto definitivo. Tras años de febriles aventuras por toda la vieja piel de toro y por la vecina Francia, (se hizo experto en cruzar la frontera por diversos lugares) ingresó en la Legión, en el Tercio Duque de Alba, donde comenzó una nueva vida que parecía plenamente encauzada y encarrilada para bien. En el García Aldave parecía que nuestro protagonista había alcanzado el sentido último de su existencia, se encontraba feliz, realizado y sobretodo amparado por esa especie de Madre que es la Legión, conformada por la suma de los que la sirvieron desde el primer momento hasta el último alistado. Ascendió a cabo y cuando todo iba sobre ruedas, un caluroso día de Santiago cometió una tontería que se complicó hasta límites insospechados, dándole un giro de 180º a su destino. Los años siguientes fueron duros, difíciles, vividos en constante nomadeo por todas partes, pero siempre en positivo y mirando hacia adelante, pues es un luchador nato. Eso sí, sólo, desarraigado, adjetivos que le perseguirán durante muchos años. Volvió a alistarse al Tercio, en el entonces Sáhara español, pero una " cruz" que había dejado en Canarias, le destrozó su estancia en él, cuando de nuevo había encontrado su senda y las ilusiones comenzaban a florecer en otro inicio de primavera vital que fue aplastada y cercenada por las circunstancias. De nuevo se lanzó a la aventura por todo el mundo, España se le había quedado chica, trabajando en mil cosas; ocupado en barcos cargueros se recorrió muchísimos rincones de la tierra, desde las costas africanas donde le pasaran peripecias incontables a el conocimiento profundo de las dos formas de entender América, Los EE.UU y México, cada cual con sus pros y sus contras, con sus defectos y virtudes. Después de varios años de vida azarosa se alistó en la Legión Francesa, y dentro de ella, posteriormente, en el grupo paracaidista, el regimiento de élite por antonomasia de toda Francia, siempre destacando por su espíritu de sacrificio y dureza hasta límites insospechados que no desvelaré al futuro lector. Volvió a España y tras merodear un tiempo, de nuevo ingresó en la Legión, en otro Tercio y con otro nombre, allí comenzó desde cero y su vida empezó de nuevo a tener sentido y su persona a sentirse querida y arropada por el Tercio. Continuó en la Legión, al final ha pasado por los cuatro tercios, finalizando en la Unidad de Operaciones de la Legión y luego en la legendaria BOEL. Allí era querido, respetado y de nuevo había encontrado el sentido a su vida. Eso sí, en cuanto a afectos personales profundos, se encontraba, como siempre, solo, tremendamente solo. Se sintió tremendamente feliz al conseguir tras diez meses, duros pero muy ilusionados, en la Academia de Operaciones Especiales de Jaca, el Diploma de Operaciones Especiales. Estaba muy ilusionado con la nueva U.O.E.L. En Granada, practicando el esquí junto a sus alumnos, tuvo un accidente, en principio las consecuencias se limitaban a una rotura en la rodilla, que fue escayolada y a la que no se le dio mayor importancia. Era la época en que hacía el curso para sargento y esto le mantenía muy ilusionado,había aprobado los primeros exámenes del mismo. Pero lo de la rodilla se complicó y para mayor inri se ocuparon de echarle fuego al asunto, los "matasanos" de un hospital rondeño, que cometieron por impericia o negligencia... una cadena de atrocidades que le pudieron costar la vida además de dejarle la rodilla hecha una pifia. Nadie protestó o se quejó al Hospital, no había ningún ser querido esperando en los pasillos de dicho hospital. Era el "leif motiv de su vida", la soledad, la falta de afectos, durísima en un hombre afectuoso, sensible y cariñoso por naturaleza. Acudió al Gómez Ulla, donde destaca el cariño que encontró en médicos militares, enfermeras y hasta en las limpiadoras, le operaron de nuevo y vieron la " barrabasada" que le habían realizado los "médicos civiles rondeños". Pero aunque lo intentaron todo, las cosas no podían volver a un estado satisfactorio para seguir, de forma activa y combativa en los puestos de más riesgo de la naciente BOEL. Resistió, con resignación la nueva situación y continuó varios años más en la BOEL, en destinos más en sintonía con su nueva situación. Esto le quemaba la sangre, pues es un hombre de acción, un combatiente nato, y hacía todo lo humanamente posible para superar su problema, pero lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible... Le ofrecieron el ascenso a Sargento, que ya estaba a punto de conseguir, antes del accidente de Sierra Nevada, merecido por completo, pero lo rechazó, pues consideraba que si no lo conseguía en igualdad de condiciones, no era merecedor de dicho rango.. De esta manera está tallado este hombre. En un periodo de permiso, marcha a México, ya no como un desarrapado, sino con el honor y la honra de ser un hombre de bien, un auténtico Caballero Legionario que se había ido forjando en muchos años, de fuego, martillo yunque.. Tuvo la inmensa fortuna de conocer a la mujer de su vida, con la que posteriormente se casó y tuvo tres hijos. En la actualidad vive en un pueblo de Badajoz. Podría decirse que de forma definitiva, pero quien sabe, esta palabra parece que no está marcada en sus genes. Su autobiografía, es interesantísima, está escrita con el corazón y con la llaneza y la claridad de un hombre del pueblo, que llama a las cosas por su nombre, para que sean bien entendidas por sus congéneres que la quieran leer. Su amenidad es tan grande que se lee a paso legionario, y la página final llega como cuando se presencia un marcial desfile del Tercio, en el qué la intensidad y la rapidez del mismo es de tal calibre que sin haberse acostumbrado todavía la vista, ya ha pasado el último legionario, tras la estela de roncos tambores y agudos sonidos de cornetas de guerra. No tiene "carné" de escritor profesional, pero tiene madera y alma de poeta, la posible falta de técnica literaria que pudiera existir, es suplida de manera innata por la interesantísima contundencia de los hechos que relata. Recomiendo muchísimo la lectura de estas Memorias. Os vais a encontrar con todo un pesonaje sin igual, alguien que en esta época "enana" de la vida española sólo se puede encontrar en la Legión, es el último reducto para estos hombres sin tacha, espejo fiel, puro y destilado de las esencias más excelsas del Credo de la Legión a la que ama y siente casi tanto como a su querida España, por la que daría su vida si fuera menester, pues así se lo enseñó, su Madre Legión y el lo juró tres veces besando con pasión el símbolo rojigualda de la Patria. Ramón , ha sido Caballero Legionario de los Tercios, Gran Capitán I de la Legión, Duque de Alba II de la Legión, Don Juan de Austria III de la Legión, y Alejandro Farnesio, IV de la Legión y en la Legión Extranjera Francesa. Paracaidista en la dos Legiones y Caballero de la Bandera de Operaciones Especiales de la Legión, así como de la Unidad de Operaciones especiales de la misma. En su vida legionaria y en la civil, en donde vivió innumerables e intensas aventuras por diversos países, en especial México, Puerto Rico y USA, se llamó Francisco Rivera Sánchez, Albert Vergara, Nelson Romero, Ramondo Lozano y el más conocido y querido por él, Rogaciano Goana Nelson, Cabo 1º y Caballero Legionario, con el que dejó forzosamente el servicio tras serle concedida la medalla de Sufrimiento por la Patria. En la actualidad volvió a su nombre y apellidos primigenios, aquellos que le unen a sus raíces telúricas, en especial a su queridísima y amadísima madre que le dejó, después de caer enferma, cuando era sólo un niño que comenzaba a asomarse a la vida. Su recuerdo es lo único imperecedero en una vida tan intensa y agitada. El único faro al que agarrarse en la noche de su devenir, aquí abajo.

Fuente y para solicitar el libro

Caminos de Europa: Bariloche

Caminos de Europa: Bariloche

Mas información aqui

Cine: Liam (2000)

Cine: Liam (2000)

Descargar película descargar caratula

En la red: 70º aniversario de la División azul ¿Una división solo anticomunista? el blog de Jorge Alvarez

En la red: 70º aniversario de la División azul  ¿Una división solo anticomunista? el blog de Jorge Alvarez

Con ocasión del septuagésimo aniversario de la creación de la famosa División Azul, la emblemática unidad española que sirvió en el Frente del Este durante parte de la Segunda Guerra Mundial ha adquirido un protagonismo notable. Si bien es cierto que la División Azul siempre ha concitado una gran interés entre historiadores e intelectuales que se ha visto ampliamente reflejado en la gran acogida que tienen entre el público los artículos, libros y documentales que tratan sobre ella, en las últimas semanas esta atención se ha incrementado de forma evidente. Casi todos los medios de comunicación españoles han dedicado espacios a recordar a la División Azul, a relatar sus hechos de armas, a explicar qué significó desde un punto de vista político y diplomático, etc. También ha habido mesas redondas y conferencias organizadas por diferentes instituciones (destacando especialmente las que está convocando la Universidad San Pablo CEU). Y también han aparecido nuevos libros que abordan aspectos generales o parciales sobre la División Azul y desde diferentes posicionamientos ideológicos.
Con motivo del aniversario también ha reaparecido una polémica bastante antigua pero que ahora ha cobrado mayor intensidad. Me refiero al debate acerca de si la División Azul fue una unidad ideológicamente comprometida con la causa del Eje a nivel general, es decir, si sus integrantes se identificaban globalmente con los objetivos de Alemania en la guerra, o si la División Azul fue sólo una unidad exclusivamente anticomunista y que más allá de este aspecto, no tenía más coincidencias con la causa de la Alemania nacional-socialista.
Una gran parte de la responsabilidad del actual enconamiento de este viejo debate la tiene el escritor izquierdista Jorge Martínez Reverte que acaba de publicar un repugnante libro (por llamarlo de alguna forma) sobre la División Azul. El autor de este bodrio realmente no inventa nada, se limita a reactivar una estrategia de desprestigio de la División Azul muy manida; identificarla con los crímenes de la Alemania nazi. Esta línea de ataque ha sido empleada con profusión por los izquierdistas, pero no exclusivamente. Podemos recordar que hace ahora exactamente 15 años, en Julio de 1996, el ultra neocon Federico Jiménez Losantos, cuando escribía en el diario ABC, también la utilizó al acusar a los voluntarios españoles de “la ignominia moral  que supone compartir trinchera con los fogoneros de los campos de concentración”.[1]
El problema surge cuando desde las filas de los defensores de la División Azul se responde a este tipo de ataques tan burdos con argumentos equivocados y en muchos casos tendenciosos. He podido acceder a bastantes artículos en los que gente que conoce bien la Historia de la División Azul y que simpatiza abiertamente con ella ha dado respuesta a los ataques de Martínez Reverte. Y, francamente, casi todos, a pesar de la supuesta buena voluntad de sus autores, me parecen bastante desafortunados.
La línea argumental de estas respuestas suele coincidir en lo básico y se puede resumir como sigue: resulta falaz identificar a la División Azul con los crímenes de las tropas alemanas en el Frente del Este y acusarla de participar en acciones contra los judíos de la misma forma que es falsa la afirmación de que los divisionarios simpatizaban con la causa nazi y que compartían los objetivos bélicos globales de los alemanes. Y, según esta línea, la División Azul era únicamente una unidad anticomunista y por lo tanto no compartía con Alemania ningún otro objetivo a parte de la destrucción del bolchevismo.
Este tipo de argumentos, supuestamente bienintencionados, crean algunos problemas. En primer lugar, porque no se ajustan a la realidad y además porque, a mi juicio, perjudican más que benefician a la imagen de los voluntarios españoles que combatieron junto con los alemanes en la Rusia comunista.
La realidad incuestionable es que el espíritu común que anidaba en los voluntarios de la División Azul no era meramente anticomunista. Flaco favor hacemos a unos jóvenes que en su inmensa mayoría eran revolucionarios, idealistas, audaces y partidarios de una regeneración de España y de Europa que sólo podía venir de la mano de los movimientos fascistas, si para defenderlos de los ataques de sus enemigos los convertimos en vulgares anticomunistas, en una especie de reaccionarios sin ideas positivas ni proyectos generosos de reconstrucción, en individuos mediocres que sólo percibían el peligro bolchevique y no veían en la plutocracia anglosajona amenaza alguna para la civilización.
Particularmente triste me pareció comprobar que hasta el magnífico y meritorio boletín “Blau División”, editado meritoriamente por los amigos y camaradas de la Hermandad de la División Azul de Alicante, se apuntaba a esta línea argumental en un artículo aparecido en el último número correspondiente a Julio-Agosto. Con motivo de una nota necrológica aparecida en la revista “Tierra, Mar y Aire” en la que se hablaba de la División Azul como “el cuerpo de voluntarios que Franco envió para ayudar a Alemania en el Frente ruso”, el redactor de “Blau División” se mete en un penoso charco. Extraigo algunas frases:
“… si de lo que se hubiera tratado era de “ayudar a Alemania”, se podían haber enviado voluntarios a cualquiera de las campañas que llevó a cabo la Wehrmacht. Pero solo hubo voluntarios españoles para la campaña CONTRA EL COMUNISMO. La frase que aparecía en Tierra, Mar y Aire era en realidad PROFUNDAMENTE DESAFORTUNADA, pues daba a entender que los divisionarios eran algo así como germanófilos. Ya se ve, hay que tener el mayor cuidado con las palabras, pues a veces pueden transmitir contenidos totalmente falsos bajo una apariencia anodina.”
“Sin embargo, como se comentaba más arriba, hay que extremar el cuidado con las expresiones que se usan, y el que decenas de miles de españoles lucharan en el Frente Ruso NO SE DEBIÓ A NINGÚN AFÁN DE AYUDAR A ALEMANIA, SINO AL DESEO DE LIBRAR A EUROPA DEL COMUNISMO.”
Pues, amigo del Blau, vamos precisamente a hablar de “palabras y expresiones” y vamos a repasar las que los divisionarios dejaron escritas en 1941 y 1942. Afortunadamente, los propios voluntarios nos legaron un valiosísimo documento que refleja de forma incontestable el sentir colectivo de la División Azul. Me refiero a la Hoja de Campaña, que ellos editaban primero en Grigorovo y más tarde en Riga. ¿Qué escribían los voluntarios españoles en el único medio de comunicación que expresaba de forma genuina sus motivaciones y sus anhelos? Ejemplos:
El 13 de Diciembre de 1941 con motivo de la entrada en guerra de los Estados Unidos, en la portada del número 8 de la Hoja de Campaña se podía leer:
“El gueto, al fin, se salió con la suya. Roosevelt – el hombre del mandil – pudo por fin sentirse satisfecho. Ya todo el planeta es campo de batalla.”
En el número 12, del 18 de Enero de 1942:
“Nosotros luchamos como soldados de Hitler por una Europa “más justa”. Esa justicia reclama que se nos devuelva lo nuestro: Gibraltar.”
En el número 17 del 2 de Marzo del mismo año:
“Cuando a raíz de nuestra guerra, las jóvenes revoluciones europeas, Alemania e Italia, se pusieron resueltamente junto a la España falangista, sintió nuestra Juventud reafirmado su entronque con el momento histórico del mundo.”
“España, dentro del marco de la Falange, única capaz de sentir plenamente este momento histórico, se considera encuadrada en la vanguardia de la Revolución Europea.”
“En esta lucha titánica nuestro principal enemigo es el mundo anglosajón, es el dólar…”
“No queremos ver limitada nuestra misión a luchar contra el comunismo: queremos también demostrar nuestra solidaridad con la Alemania Nacional-Socialista de Adolfo Hitler. Si fuera conveniente, la División Azul estaría junto a sus camaradas alemanes en cualquier otro frente de batalla, como ya lo está su espíritu falangista.”
En el número 22, del 6 de Abril podemos leer lo que sigue:
“España, esto lo afirmamos rotundamente los hombres de la División Azul, se encuentra geográfica, histórica y políticamente en guerra con Inglaterra.”
Número 24, del 20 de Abril de 1942.
“El problema planteado a Inglaterra y América por los brillantes éxitos de los submarinos alemanes diariamente repetidos en la costa de los Estados Unidos ha hecho irremediable la amarga confesión del ministro de la marina yanqui. El soberbio desdén con que los plutócratas de las democracias pensaban perpetrar el dolor y sudor de los pueblos jóvenes y trabajadores en provecho de su grosero egoísmo materialista ha venido empeñándose constantemente en deshacer la verdad contundente de los hechos por medio de propagandas…”
En el número 32 del 24 de Junio:
“Nuestra presencia en el Frente del Este, no es solamente una justificación de nuestra posición ante esta lucha en que se juega el destino de Europa y su civilización. ¡Queremos que sea más amplia esta intervención y que se extienda a todos los frentes donde tenemos poderosas razones históricas que defender.”
Como bien se puede apreciar, la identificación de los divisionarios con la causa de Alemania era total. Y si no luchaban contra las democracias anglosajonas en otros frentes no era porque no quisieran, sino porque Franco no se lo permitía. La Hoja de Campaña está además, repleta de noticias que exaltan constantemente las victorias alemanas y japonesas contra los británicos y los norteamericanos. En la práctica totalidad de los números existen llamamientos a tomar por la fuerza Gibraltar, lo que obviamente hubiese supuesto entrar oficialmente en la guerra contra todas las potencias aliadas. Y el tratamiento que reciben Churchill y Roosevelt tanto en los artículos como en las tiras cómicas no deja lugar a dudas de que los guripas entendían como suya la guerra de Alemania e Italia contra los anglosajones.
Creo que además resulta más que evidente que los españoles que marcharon a Rusia con la División Azul sentían que formaban parte de una vanguardia europea que habría de forjar un Nuevo Orden bajo los  principios ideológicos de una Revolución de corte fascista. Por supuesto que eran germanófilos, por supuesto que fueron a Rusia a ayudar a Alemania y por supuesto que lucharon por algo más grande que la causa anticomunista. Y decir lo contrario es faltar a la verdad. Lo diga quien lo diga.
 
Fuente: Blog de Jorge Alvarez (de obligada lectura)

Ruhe in Frieden Kamerad, immer in unsere Herzen!

Ruhe in Frieden Kamerad, immer in unsere Herzen!

Ante la infamia Descansa en paz camarada, ¡Siempre en nuestros corazones!

200.000 visitas... y subiendo