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La memoria de la Otra Europa

El cine de la revolución nacional (III): La aldea maldita (1942)

Nos vamos de vacaciones ...?

Nos vamos de vacaciones ...?

 

JAMEL, Alemania.- Este poblado está dominado por neonazis. Los letreros de madera en la calle principal apuntan hacia Viena, París, y hacia Braunau am Inn, el poblado natal de Adolph Hitler. Un dirigente ultraderechista administra su empresa desde su casa, y el estandarte de la compañía es una maza aplastando una Estrella de David.


Cada tantos meses, el pueblo organiza un festín al aire libre donde cantan "Hitler es mi Führer" y alzan los brazos gritando "¡Heil!".

Jamel es el ejemplo extremo de un fenómeno escalofriante en lo que era la Alemania oriental comunista: el surgimiento del neonazismo. Se ha hecho evidente especialmente en algunas zonas, como en Mecklenburg-Pomerania Occidental, donde el ultraderechista Partido Nacional Democrático ocupa escaños en el parlamento.

Se sospecha que la extrema derecha es la autora de unos 40 ataques en el estado en el año pasado, entre ellos pedradas contra las ventanas de sedes políticas y la colocación de bombas en el buzón postal de un fiscal. El año pasado en Jamel, un neonazi agredió a un turista y le declaró a gritos su apoyo a Adolph Hitler, dicen testigos.

Es el estado de Alemania con la mayor tasa de desempleo exceptuando Berlín y tiene pocas industrias, lo que ha alimentado la xenofobia que nutre al neonazismo. Sólo el 2% de la población es extranjera, pero es precisamente por la falta de contacto con extraños que florece el racismo, dicen autoridades locales.

"A nivel federal, el extremismo islámico no es la principal amenaza; para nosotros es la extrema derecha", dice Reinhard Mueller, quien dirige la oficina local de la agencia de seguridad alemana.

En Jamel, seis de las 10 viviendas son propiedad de extremistas de derecha, y las autoridades consideran que 10 de los 28 adultos del pueblo son radicales. El líder local es Sven Krueger, de 36 años y dirigente del PND, quien se crió en el pueblo.

Fuentes policiales dicen que Krueger estuvo involucrado en pequeños delitos en el pasado, pero que ha mantenido una presencia más discreta en años recientes al dedicarse a la política. Recientemente, sin embargo, Krueger fue arrestado y acusado de recibir propiedad robada y de tenencia ilegal de armas.

Al registrar su vivienda, los agentes confiscaron herramientas que parecen haber sido robadas y una ametralladora con municiones.

Pocos días antes de ese arresto, dos perros guardianes merodeaban por el jardín delantero de la vivienda de Krueger, y de un recipiente de basura industrial, lleno con los desechos de su compañía de demoliciones, colgaba un afiche del PND con las palabras "cumplimos nuestras promesas". Una mujer que fumaba un cigarrillo en los predios dijo que no sabía dónde estaba Krueger.

En otra vivienda al final del camino, un hombre con los brazos cubiertos de tatuajes, de pelo corto y camisa verde, le gritó a un fotógrafo "¡Vete de aquí, plaga asquerosa!". En otras casas nadie contestaba a la puerta, y Krueger no respondió llamadas ni a su teléfono de oficina ni al celular.

El edificio principal de su empresa de demoliciones está a unos 10 kilómetros de distancia, y es también la sede local del PND.

Alrededor del inmueble corre una cerca de dos metros de alto coronada por alambre de púas. De una torre de vigilancia cercana penden enormes faroles brillantes, y se escucha el ladrido amenazador de los perros guardianes.

De un poste ondea la bandera alemana de la época del káiser, frecuentemente usada por los neonazis en lugar de la bandera nazi tradicional, que está prohibida por ley. A través de una reja se puede ver el estandarte de la empresa con la Estrella de David siendo aplastada por el martillo.

Legalmente, hay muy poco que se pueda hacer para expulsar a los neonazis de allí, pues se cuidan de no violar las leyes abiertamente, como la que prohíbe exhibir la esvástica u otros símbolos nazis, y los himnos nazis que cantan en la noche no se le pueden achacar a una persona en particular.

Aun así, es evidente cuáles son la simpatías de la población, dicen los locales. Horst y Birgit Lohmeyer, quienes viven en Jamel desde hace siete años, sostienen que la actividad de los ultraderechistas atrae a veintenas de neonazis cada año para festivales, inclusive varios centenares que asistieron a la boda de Krueger el año pasado.

"Se la pasan sentados junto a la fogata cantando canciones nazis y gritando ’¡heil!"’, dijo Birgit Lohmeyer.

Como protesta, los Lohmeyer organizan su propio festín: un festival anual de música en su propiedad, de unas 0,8 hectáreas.

"Organizamos este festival para celebrar la democracia y la tolerancia, para demostrar que no todo el mundo aquí es derechista, que hay gente aquí que no cree en esa ideología", expresó Birgit Lohmeyer.

El alcalde local expresa esperanzas de que la atención recibida ayudará a destapar al PND como un grupo pronazi. El partido ganó el 7,3% de los votos en el estado de Mecklenburg-Pomerania Occidental en las elecciones del 2006, lo que los dejó con seis de 71 escaños.

"El PND no es nada menos que el sucesor del partido nazi y tiene sus mismos objetivos", dijo el alcalde, Uwe Wandel, en una entrevista.

"Quizás hoy no hablan de los judíos sino de los extranjeros en general, pero la ideología es la misma", añade.

 

Fuente

Revista Vanguardia: Rafael Garcia Serrano (1987)

Revista Vanguardia: Rafael Garcia Serrano (1987)

 

Rescatada del baul de los recuerdos por Pintan Bastos la entrevista que desde Vanguardia se hizo al maestro Rafael Garcia Serrano.

“El exceso universitario actual me parece demagógico, contraproducente. El hecho de considerar una serie de carreras como universitarias, en vez de ser objeto de una escuela especializada, no tiene el menor sentido. Por otra parte se ha perdido no solo la disciplina, si no también la educación, lo que en mis tiempos llamábamos urbanidad; el tuteo entre catedráticos y alumnos, con el que se pretende una especie de camaradería me parece absolutamente falsa. En cuanto al profesorado, no soy quien para juzgarlo, pero no encuentro figuras equivalentes a las que nosotros tuvimos: Ortega, Unamuno…”

“No cabe duda acerca de las similitudes entre Falange y otros movimientos surgidos en Europa a partir de los años 20. Hay una coincidencia en el tiempo, y una coincidencia en una idea que se produce simultáneamente en varios países: es la idea de nacionalizar la izquierda. Mussolini es un socialista que se afirma en lo nacional. Hitler es un nacionalista que se “socializa”. La Falange surge en este periodo y toma de ellos algunos símbolos. El fascismo estaba en el aire, todos los movimientos nacionales nacieron un poco en función de el por ser el primero.”

“En cada época hay unos signos determinados. Entonces la fe católica era fundamental en los partidos políticos de derecha. Sin ser católico no se podía ser de “derechas”. La falange fue el primer partido no de izquierdas que afirmó la necesidad de la separación entre iglesia y estado. Nos llamaron paganos.”

“La Falange actual, con el mayor de mis respetos para sus dirigentes actuales, es un movimiento que no tiene la atracción que tuvo la llamada que en el 33 hizo José Antonio a la juventud de su época. Es un movimiento desgastado por los años, del que mucha gente no conoce ni siquiera sus principios primarios, siendo confundidos con otras cosas.”

“Aquella España era más hirsuta que esta, menos acostumbrada a comer, y eso quizás provocase una irritabilidad más a flor de piel que hacia que los problemas se sustanciasen más fácilmente a golpes que hoy.”

“Franco ni era falangista ni lo fue nunca. Yo creo incluso que el nacional-sindicalismo no le sonaba demasiado bien en los oídos; él estaba acostumbrado a otro tipo de melodías más antiguas.”

“No he conocido una España sin censura. Ahora es mucho más sutil. Cuando algo no interesa, el sistema lo silencia.”

Declaraciones aparecidas en la entrevista realizada a Rafael García Serrano en el Nº4 de la revista VANGUARDIA, 1987

El cine de la revolución nacional (II): Surcos (1951)

El cine de la revolución nacional (I): España heroica, estampas de la guerra civil (1937)

Rafael Garcia Serrano y el cine (IV): La casa de Troya (1959)

 

Sobre una novela de Alejandro Perez Lugín, la adaptación y los dialogos corren a cargo de Rafael Garcia Serrano

León Felipe: El Hacha (elegía española)

León Felipe: El Hacha (elegía española)

 

 

A los caballeros del Hacha,
los cruzados del rencor y del
polvo...
todos los españoles del mundo.

II

¿Por qué habéis dicho todos
que en España
hay dos bandos,
si aquí no hay más que polvo?
En España no hay
bandos,
en esta tierra no hay bandos,
en esta tierra maldita no hay
bandos.
No hay más que un hacha amarilla
que ha afilado el rencor.
Un
hacha que cae siempre,
siempre,
siempre,
implacable y sin
descanso
sobre cualquier humilde ligazón:
sobre dos plegarias que se
funden,
sobre dos herramientas que se enlazan,
sobre dos manos que se
estrechan.
La consigna es el corte,
el corte,
el corte,
el corte
hasta llegar al polvo,
hasta llegar al átomo.
Aquí no hay bandos,
aquí
no hay bandos
ni rojos
ni blancos
ni egregios
ni plebeyos
ni
plebeyos
Aquí no hay más que átomos,
átomos que se
muerden.
España,
en esta casa tuya no hay bandos.
Aquí no hay más que
polvo,
polvo y un hacha antigua,
indestructible y destructora,
que se
volvió y se vuelve
contra tu misma carne
cuando te cercan los
raposos.
Vuelan sobre tus torres y tus campos
todos los gavilanes
enemigos
y tu hijo blande el hacha
sobre su propio hermano.
Tu enemigo
es tu sangre
y el barro de tu choza.
¡Qué viejo veneno lleva el río
y
el viento,
y el pan de tu meseta,
que emponzoña la sangre,
alimenta la
envidia,
da ley al fratricidio
y asesina el honor y la esperanza!
La
voz de tus entrañas
y el grito de tus montes
es lo que dice el
hacha:
«Éste es el mundo del desgaje,
de la desmembración y la
discordia,
de las separaciones enemigas,
de las dicotomías
incesables,
el mundo del hachazo… ¡mi mundo!,
dejadme trabajar.»
Y el
hacha cae ciega,
incansable y vengativa
sobre todo lo que se congrega
y
se prolonga:
sobre la gavilla
y el manojo,
sobre la espiga
y el
racimo,
sobre la flor y la raíz,
sobre el grano
y la simiente,
y
sobre el polvo mismo
Mi grano y la simiente.
Aquí el hacha es la ley
y
la unidad el átomo,
el átomo amarillo y rencoroso.
Y el hacha es la que
triunfa.


V

Español,
más pudo tu envidia
que tu
honor,
Y más cuidaste el hacha
que la espada.
Tuya es el hacha,
tuya.
Más tuya que tu sombra.
Contigo la llevaste a la Conquista
y
contigo ha vivido
en todos los exilios.
Yo la he visto en América
--en
México y en Lima--,
Se la diste a tu esposa
y a tu esclava
y es la
eterna maldición de tu simiente.
Tuya es el hacha, ¡el hacha!,
la que
partió el Imperio
y la nación,
la que partió los reinos,
la que parte
la ciudad
y el municipio,
la que parte la grey
y la familia,
la que
asesina al padre.
--¡Alvargonzález,
Alvargonzález, habla!--
Bajo su
filo se ha hecho polvo
el Arca,
la casta,
y la roca sagrada de los
muertos
el coro,
el diálogo
y el himno
el poema,
la espada
y
el oficio
la lágrima,
la gota
de sangre
y la gota
de alegría
Y
todo se hará polvo,
todo,
todo,
todo
polvo con el que
nadie
¡nadie!
construirá jamás
ni un ladrillo
ni una
ilusión.


VII

-¡Eh, tú, Diego Carrión!
¿qué insignia es
esa
que llevas en el pecho?
--El haz de flechas señorial.
--¿Y tú, Pero
Vermúdez?
--La estrella redentora y proletaria.
Españoles,
«dejémonos
de burlas».
No es ésta ya la hora de la farsa.
«Vámonos poco a
poco,
que en los nidos de antaño
no hay pájaros hogaño.
Yo fui
loco
y ya estoy cuerdo.»
Nadie tiene aquí lágrimas
¡pero tampoco
risas!
Aquí no hay lágrimas
ni risas
Aquí no hay más que
polvo.
¡Quitaos esas máscaras!
Nuestro símbolo es éste: el
hacha.
Marcaos todos en la carne del costado
con un hierro
encendido,
que os llegue hasta los huesos
el hacha
destructora
Todos,
Diego Carrión,
Pero Vermúdez,
todos
El Hacha
es la divisa.
Y vamos a dormir,
a descansar en el polvo,
aquí,
en el
polvo y para siempre.
No somos más que polvo.
Tú y yo y España
no somos
más que polvo.
Polvo,
polvo,
polvo
Nuestra es el hacha,
el hacha
y el desierto
el desierto amarillo
donde descanse el hacha,
cuando no
quede ya
ni una raíz,
ni un pájaro,
ni un recuerdo,
ni un
hombre
España,
¿por qué has de ser tú madre de traidores
y engendrar
siempre polvo rencoroso?
Si tu destino es éste,
¡que te derribe y te
deshaga el hacha!

Mi Patria está allí donde se combate por la Idea