Acualidad - Noticias
Giovanni Ventura, el neofascista al que nadie le daba vuelta la cara
Sobre la calle San Martín, cerca de la Plaza, el restaurant Filò fue durante años un antro singular. Recreaba veinte años después el aura bohemia del Bar Bárbaro y la Galería del Este y, a cambio de la estética hippie, ponía en escena un pop de teatralidad nocturna, afín a la histeria de los años ‘90. Recuperaba así un circuito de paseo y galerías que no llegaba a lo masivo y había quedado para los habitués; de hecho, el subsuelo tiene una galería de arte. Angosto y muy largo, la parte frontal, la única con vista a la calle, está ocupada por una barra de excelentes cócteles (algo raro hace 20 años salvo en unos pocos hoteles), de manera que el salón se prolonga siempre como de noche, iluminado con unas costosas Artemide, las lámparas de diseño que su regente, Giovanni Ventura, fallecido el lunes, había comprado en un viaje a Milán. Manteles de un naranja muy vivo y servilletas negras, mozas elegidas en un cásting: carnadas excitantes y vagamente mafiosas. Sobre la izquierda, por encima de un maniquí medio cachivache vestido de mucamita hot inclinado a 90 grados, un DJ siempre torturó a los comensales con música house y tecno a todo volumen. Conversar, imposible. Pero al fondo persiste el gran respaldo de la tradición mediterránea: el horno de pizza y su maestro.
Nadie le daba vuelta la cara a Giovanni Ventura , el terrorista que se atribuyó la participación en 21 de 22 atentados cometidos en Milán en 1969. Supongo que en los conocedores del magnífico anfitrión (artistas y gente ligada a las artes plásticas, la izquierda nucleada entorno de la librería Gandhi, políticos, entre ellos Jorge Telerman, progresistas de todo pelaje) siempre funcionó algo así como una “suspensión voluntaria de la ideología”. Creo que él ejercía una atracción superior, la que nos hace más débiles: el magnetismo propio de las máscaras , la curiosidad que despierta asistir al triunfo de una formidable impostura.
Giovanni era un maestro de ceremonias con los mejores zapatos de la ciudad y la dosis precisa de calidez, mundanidad y distancia, un ciudadano de la gran urbe, un plebeyo elegante y viril, aristocrático como todos los venecianos –aunque había nacido en Padua, su pueblo de adopción era Castelfranco, en Treviso, cerca de Venecia, donde murió su madre, a quien se le vio llorar.
Lo conocí a fines de los años 90 por amigos suyos y ya tenía a su esposa, una mujer más joven, una belleza autóctona de rasgos aindiados, con el aire neutro perfecto para acompañar al personaje.
Giovanni nadaba con gracia en todas las aguas y era un espléndido conversador. Le gustaba acompañar a ciertos clientes y ponderar detalles gastronómicos, precisar las diferencias entre el queso blanco y el auténtico mascarpone a los fines del tiramisú o la metafísica del aceite de oliva –hay escritos anaqueles enteros sobre la centralidad de la gastronomía en la sociabilidad mafiosa. Algunos amigos recuerdan las periódicas visitas de su madre, una mujer refinada y con aires de contessa . Aunque Ventura tenía mano suelta para las invitaciones de cortesía, cada plato de Filò no pasaba de los rigurosos 125 gramos de pasta. Yo pensaba en él como uno de esos raros casos en que una persona consigue ensamblar dos identidades consecutivas y logra que los testigos de su segunda vida consientan en la amable comedia de ignorar su vida anterior; un ser con la versatilidad y la gelidez necesarias para rehacerse –¿nunca soñaba con jueces o detonadores?–, para decretar la muerte de quien ha sido y recrearse bajo otra coordenada, a la manera de Wakefield, de N. Hawthorne, o mejor, de El pasajero de Antonioni. Si se piensa con rigor, es inconcebible la estrechísima amistad que tuvo con un intelectual de izquierda como Pancho Aricó o representarse una muy mentada cena, hace pocos años, en que el mismo Giovanni, ya enfermo, cocinó en silla de ruedas para el librero Elvio Vitali y sus mejores amigos.
“Travestirse en radical de izquierda fue la máscara que usó toda la vida” , sostiene el periodista italiano Mauricio Chierici. “Está probado por la Justicia que era un criminal ligado a los viejos servicios secretos italianos”.
Quienes compartían un rato o negocios con él aceptaban la convención de ignorar su trayectoria anterior, con su tendal de tragedia y víctimas , y participaban del alegre guión que la desmentía, lo que demuestra hasta qué punto los poderes de la simpatía y la seducción pueden ser corrosivos. Hay un hecho inobjetable: si la Justicia italiana acabó absolviéndolo, ¿por qué tendrían que hacerse cargo sus amigos de volver a procesarlo? Ni la Embajada de Italia le veía problema a Giovanni.
En Buenos Aires, alguna vez la ciudad de las bombas, en un país con deslizamientos políticos y torbellinos ideológicos que nos dejaron perplejos, en una cultura tan próxima a la italiana en su romantización del delito y su integridad vacilante, el criminal de lesa humanidad pudo renacer . Los graves actos de Giovanni Ventura fueron perdonados, prescribieron. Ya se sabe, panza llena, corazón contento; no hay diferencia que no se zanje ante una buena fuente de fusilli al fierrito.
E la nave va...
Entre mediados de los ‘60 y los ‘70, Italia vivió unos años de plomo marcados por la “estrategia de la tensión”, en la que las acciones ultraviolentas de la derecha y la izquierda se cruzaban subterráneamente con larvadas tentativas de golpes de Estado. Algunos historiadores definen esos años como una “guerra civil de baja intensidad”, cuyas derivaciones e híbridos ultra llegan tanto a la izquierda radical de los alemanes Baader Meinhoff como a las acciones de la P2. En esas confusiones entre extremos, bajo el paragua de una Ilustración muy acendrada, singular y propia de Italia –leer la increíble biografía de Giangiacomo Feltrinelli, editor y tirabombas–, Ventura aquilataba la doblez de su discurso radical inconformista.
Nacido en Piombino, Padua, el 2 de noviembre, Ventura vivió su juventud en el pueblo de Castelfranco, en el Véneto. Bachiller en filosofía y amigo del declarado neofascista Franco Freda, abren la librería Ezzelino en Padua y la convierten en un polo activo de insurgencia antidemocrática y se integran al grupo Ordine Nuovo. La red crece a escala nacional sumando a otros grupos fascistas.
En 1969, en lo que se conoce como el “atentado de Piazza Fontana”, frente al Banco de Agricultura de Milán, un atentado mata a 16 personas, Ventura es el segundo imputado junto a Freda. La sala de Justicia pide para ambos la cadena perpetua. Pero cuando faltan apenas dos semanas para la sentencia, en uno de los procesos más escandalosos de Italia y después de muchos años, Freda se fuga. Dos días después Ventura escapa de su residencia vigilada en Cattanzaro, donde lo cuidaban tres gendarmes. Alguna vez en una mesa de Filò oí un relato tal vez apócrifo pero verosímil, muy apto para una vida tan cinematográfica: uno de sus tres hermanos fue a visitarlo e intercambió su ropa con él; las autoridades lo supieron dos días más tarde y tuvieron que liberar al Ventura incorrecto.
La opinión pública italiana está convencida de que la fuga ha sido organizada desde el poder , para no llegar a la conclusión de un proceso en el que están implicados no sólo los neofascistas, sino también militares, políticos y funcionarios con altos cargos. De hecho, originalmente se buscó descargar el atentado en anarquistas y grupos de izquierda. El informe del juez de Instrucción Guido Salvini concluirá que el atentado de Piazza Fontana fue más que eso. Uno de los testimoniantes, Vicenzo Vinciguerra, admitirá: “El grave acto tenía el fin de propiciar la declaración del ‘estado de excepción’ en Italia.” En 1973, cuando se produjo su arresto en Argentina y fue deportado, Ventura confesó su participación en 21 distintos atentados en 1969 pero negó el de Piazza Fontana. Fue condenado por actividades subversivas en relación con ellos: por poner dos bombas en Milán el 25 de abril y atentados a trenes el 9 de agosto, cuando ocho explosivos rudimentarios estallaron en 8 trenes en diversas localidades y dejaron doce heridos. Para entonces tanto él como Freda habían sido absueltos en el caso de la Piazza Fontana. Es inexacto, como aseguraba el folclore local, que participara del atentado en la estación ferroviaria de Boloña, en agosto de 1980: quien sí participó fue su amigo Massimiliano Fachini.
Don Giovanni regresó y se hizo definitivamente porteño . En 1992 se le restituyó el pasaporte para permitirle visitar ese noviembre a su madre enferma. Murió el lunes último en Buenos Aires de una atrofia muscular.
Hess: Algunos no te hemos olvidado
El 17 de Agosto de 1987, hace ahora 23 años, muere estrangulado por sus carceleros en la cárcel de Spandau (Berlín) Rudolf Hess, condenado en 1946 por los vencedores de la II Guerra Mundial a permanecer en esta prisión de por vida. Hemos sido muchos los que dedicamos una parte importante de nuestra juventud a participar en las incesantes campañas por la libertad de Hess organizadas -en España- desde Cedade y desde la Hermandad Pro-libertad de Rudolf Hess, jóvenes que aun militando en otros grupos nos comprometimos en denunciar una aberración histórica y jurídica y una crueldad inhumana que pocos querían ver. En una época como la actual en la que no existen los héroes y se han denostado hasta el infinito los valores del sacrificio, de la lealtad y del honor, se hace necesario resaltar lo que Hess ha representado y representa para los militantes europeos y para las nuevas generaciones: la Fidelidad. Durante décadas, habían sido incesantes las campañas en pro de la liberación de Hess en todo el mundo. Grandes personalidades del ámbito de la política y de la intelectualidad, en absoluto sospechosas de simpatías hacia el nazismo, pidieron el cese del trato inhumano e indigno del que era víctima Hess. Curiosamente ninguna de estas peticiones vino nunca de Amnistía Internacional ni de las distintas Iglesias (católicas o protestantes), ocupados en otros menesteres menos incómodos y seguramente mucho más gratificantes y más rentables. Recogidas de firmas, miles de carteles, adhesivos, conferencias, encadenamientos, cartas a la prensa…constituyeron básicamente las campañas realizadas a favor de la liberación de Hess a lo largo de los años, pero lo que personalmente más intensamente se me viene a la memoria de aquellos tiempos fue la edición, con unos cuantos años de anticipación, del gran cartelón-esquela anunciando su muerte. Efectivamente, todos sabíamos que desgraciadamente y a la postre, Hess acabaría muriendo en prisión y que como ese hecho era ineludible, lo mejor era estar preparados para ello. Con tal motivo Cedade editó un gran cartel con formato de esquela en la que, bajo el águila nacional-socialista, rezaba simplemente con grandes letras la frase: “HA MUERTO RUDOLF HESS. Ahora ya es libre”. Estos carteles fueron distribuidos oportunamente por toda España, incluso alcanzaron gran difusión por muchos otros países, y fueron pasando de unos camaradas a otros custodiándolos como si del legado de un tesoro se tratase, con una única consigna: empapelar las ciudades cuando se anunciase la muerte de Hess. Y damos fe que así se hizo.
Alfonso Fernández del Rey ¡¡Presente!!
Hoy me he alejado un poco mas de la infancia, de aquellos veranos a mediados de los 80 en los que con apenas 11 años aprendí a saludar a la romana ante la mirada severa de Tito.
Allí conocí a los primeros divisionarios, todos de la capital; bajo las lonas aprendí a entonar marchas y canciones que todavía hoy recuerdo y tarareo aunque (por desgracia) sin la misma convicción que antaño. A los vallisoletanos del "Circulo Juvenil español"; a los madrileños de la centuria "José Tudela Balillas"; a querer a España, a soñar con echarme al monte, a luchar por la Revolución Nacional; a ser buena persona y a ser mala (según como, cuando y donde), a ser mas "paisano", a aceptar los castigos (frente al mástil) brazo en alto cuando se hacían las cosas mal y a recibir también brazo en alto el yugo y las flechas rojas como premio cuando se hacían bien.
Allí me acostumbré a las guardias nocturnas y a los servicios de cocina, a obedecer y a servir, a meter la pata y a saber que no siempre se puede arreglar las cosas cuando se hacen mal.
Hoy he mirado al cielo y he rezado... es de noche son las dos de la madrugada y solo pido a los Dioses que le hagan un sitio a Tito, porque dificilmente encontraran a mejor persona como compañía.
Hoy, 24 de Julio, nuestro camarada Alfonso Fernández del Rey, más conocido por todos como Tito, ha fallecido tras una larga enfermedad.
Tito ocupó distintos cargos en nuestra organización, pero ante todo le recordaremos por todos esos largos años al cargo del Campamento Nacional Juvenil Loma Riviellas.
Para algunos de nosotros, ese campamento sirvió para conocer nuevos camaradas, dar nuestros primeros pasos en el mundo nacional-sindicalista o incluso afianzar nuestra camaradería. Tito, todo esto no hubiese sido posible gracias a ti. Muchas gracias Tito por tu vida de oficio y sacrificio al servicio del nacional sindicalismo y por mantener, hasta una cacicada, el último campamento falangista.
Justo hoy, se realizaba un pequeño homenaje a Tito en la Playa de la Concha de Artedo (próxima al campamento) y en el que La Falange le iba a imponer a Tito “La Palma de Plata” de La Falange que se le había concedido en los últimos días. Casualmente, en el momento que llegaba nuestro representante al homenaje, éramos informado que Tito acababa de fallecer.
Adjuntamos a continuación unas palabras de nuestro camarada Francisco Díaz de Otazú junto a la carta de cinco camaradas significativos que habían escrito unas palabras para Tito en el día de hoy, coincidiendo con el homenaje que se le iba a hacer.
Alfonso Fernández del Rey ¡¡PRESENTE!!
Más mensajes…
24 de julio, víspera de Santiago y aniversario de la muerte de Onésimo. Un pequeño grupo de “veteranos” del Campamento de Cudillero, en Asturias, desaparecido físicamente como consecuencia de la Ley de Costas, que no por la falta de espíritu, quisimos hacer un encuentro de homenaje a su jefe, Alfonso Fernández del Rey (Tito). Homenaje apresurado por que un cáncer avanzado no permitía dilación. Se trataba de una comida en un restaurante de la playa contigua a la antigua instalación de lona, hoy su aparcamiento.
Una docena, ante la improbable presencia de Tito, contando con que su hijo le llevaría noticia de algún modo. Me atreví a pedir una carta de adhesión a cinco camaradas , uno por cada flecha o por cada rosa, vinculados al campamento y a la vez representativos por su significación del falangismo contemporáneo. Más, sería prolijo, quedando claro que “no están todos los que son”, pero lo que es seguro es que sí “son todos los que están”.
Algunas de las claves o guiños no se captarán por el lector que no haya pasado por “el santuario”, que, para ese lector profano, fue un poco el intento imperfecto y humilde de continuidad del Frente de Juventudes en los 30 años que siguen a 1978. Tito fue un poco el padre de sucesivas hornadas de jóvenes, de diversa trayectoria pero los más con la impronta de ese humilde y titánico esfuerzo.
Ni nuestro número, ni el tono de la reunión pretendían mayor solemnidad. Al acabar la lectura de las cinco cartas, por rotación entre cinco voces, el representante de La Falange, Jorge García, leyó el diploma por el que su Junta otorgaba la Palma de Plata a Tito. Se adjuntaba dicha alta distinción que tendré el honor de entregar a su hijo. Nunca otra llevó el coincidente refrendo de tres sucesivos jefes nacionales.
Tito no la verá en vida, por que justo en ese momento, por una paradoja de la Providencia, tomó su sitio,-el cristiano lo cree, el falangista, lo sabe-, en esa formación que las almas de los mejores tienen sobre los luceros.
Alfonso Fdez. del Rey: ¡Presente!
Francisco Díaz de Otazu
Siento mucho no poder asistir al homenaje que habéis organizado en homenaje a nuestro buen camarada Tito. Coincide que ese mismo día celebramos el 94 aniversario de mi madre y nos reunimos toda la familia, que viene expresamente desde Barcelona, donde viven.
En cuanto a Tito hazle llegar mi mas profundo reconocimiento y gratitud, por todo lo que ha hecho a lo largo de su vida por que el Nacional-Sindicalismo se consolidará en algo que pudieran asumir los jóvenes de hoy. Desde el Campamento Lomas Riviellas y a lo largo de muchísimos años Tito ha trasmitido a las nuevas generaciones falangistas que han pasado por allí, todos aquellos valores patrios, de disciplina, abnegación y servicio de que tan carentes se encuentra hoy la Sociedad española.
Tito ha sembrado con su ejemplo de sacrificio y dedicación la semilla del Nacional-Sindicalismo en este rincón de España, esa Asturias que gracias a la existencia de ese Campamento, siempre llevaremos en nuestro corazón todos los que hemos tenido la enorme suerte de pasar por allí.
Sencillamente ………….TITO….. MUCHAS GRACIAS POR TODO
Un fuerte abrazo, con un saludo a nuestro estilo.
¡ARRIBA ESPAÑA!
Carlos Batres
Juro ante Júpiter Óptimus Máximus y todos los dioses de la antigua Roma, incluso del extranjero, que es imposible olvidar aquella mirada de Tito, acerada, intensa…penetrante. Digámoslo en castizo, puro román paladino, Tito te miraba y te cagabas.
Al margen de bromas, Tito ha dejado en mí, el recuerdo del hombre firme, austero, íntegro, del hombre sacrificado a una causa que era carne de su corazón.
Siento en el alma no poder estar hoy con vosotros en la Concha de Artedo, compartiendo estos momentos que después se hacen inolvidables.
No hará ni dos semanas, estaba tomando unas cañas con “Piru” recordando anécdotas de Asturias, que por supuesto recordaremos una y otra vez, mil veces mil. Qué decir, cuando te encuentras con Gustavo u otros camaradas y parece que estamos todos muchos años más jóvenes, más guapos, más fuertes y la velada vuelve al Mar Cantábrico.
Hoy día, cuando nos juntamos viejos camaradas, recordamos con la nostalgia de los años todas aquellas anécdotas que vivimos en La Concha de Artedo y que forman parte íntima de nuestra vida. En este mismo instante, me vienen a la mente un tropel de ellas. Dicen que es mala la nostalgia, pero si me hace sentir, me cala y me empapa, ¿ cómo puede ser mala?. Recordar es vivir dos veces.
Camarada Tito, quisiera tenderte de nuevo mi mano y desearte otra vez las buenas noches del campamento que tantas veces compartimos, como si esos tiempos nunca fueran a acabar, siendo eternos. Hoy sabemos todos, aunque entonces quizá no fuimos muy conscientes de ello, que aquel pequeño paraje, donde dejamos una parte de nuestra juventud, significó algo muy grande en nuestras vidas.
Cuando hablamos de aquel lugar a otras jóvenes generaciones, notas como ellos hubieran deseado conocer aquel sitio y aquel tiempo, donde nuestras palabras y aventuras se juntaban con la lluvia y la hierba.
Al fin y al cabo, qué más se puede pedir, que haber compartido vida y obras con buenas y nobles personas. Para mí, ha sido, es y será siempre un honor que me han hecho, regalándome el privilegio de haberles conocido.
No puedo seguir, porque la emoción ya me ha embargado. De mi parte, darle un fuerte abrazo, ese abrazo que une las almas.
Emilio Mariat
En mi nombre y en el de la Junta Nacional de La Falange (FE), quiero expresar mi más profundo agradecimiento y gratitud a nuestro camarada Tito, por su vida dedicada al nacional-sindicalismo y en especial por su alto sentido de camaradería, verdadero ejemplo para generaciones de falangistas que hemos estado a sus ordenes y que hemos pasado por aquel inolvidable campamento de “Cudillero” sin el cual no se puede entender la historia de la Falange o de las falanges, de los últimos treinta años.
Tú nos enseñaste lo que era la disciplina y el saber estar, tanto en los buenos momentos como en los malos y sólo te pido, nos perdones a quienes seguramente no hemos sabido estar a la altura de las circunstancias en estos tiempos tan delicados por los que atraviesa nuestra patria y hemos sido incapaces de articular una verdadera y fuerte alternativa falangista, sólo falangista, a este sistema caduco, monárquico y liberal que nos ha tocado en desgracia soportar.
Recibe un fuerte abrazo y el agradecimiento más sincero de aquellos quienes siempre te hemos apreciado como amigo y sobre todo como camarada.
Arriba España
Manuel Andrino Lobo
Jefe Nacional de La Falange (FE)
A mi camarada y sin embargo amigo, Tito.
En Villaluenga, Toledo a 24 de julio de 2010.
Buen día para que nos juntemos unos cuantos para darte las gracias por todo, hace 74 años asesinaban a Onésimo Redondo en Labajos, siempre hemos elegido fechas para mantener viva la memoria de los que nos precedieron en nuestra lucha. Aunque en este caso cualquier día hubiera sido perfecto, entre otras cosas porque para darte las gracias por tantas cosas, nos harían falta todos los días del año y nos faltarían fechas.
No recuerdo muy bien el día que tuve el honor de conocerte, no se si fue en alguna Asamblea de Falanges Juveniles de España, de Falange Española de las JONS, o directamente en Soncillo, en aquel albergue de verano, previo al turno campamental de Loma Riviellas. En cualquier caso, tengo la impresión de haberte conocido cuando nací, porque siempre has sido un referente para mí. Tu ejemplo, camarada, ha dejado huella en varias generaciones de falangistas que hemos aprendido e intentando serlo, teniendo siempre como cristal donde mirarse tu manera de ser y de estar.
Siempre me acuerdo cuando en una marcha por los montes de Burgos, en dirección a Puente Dei, metidos entre aquellos caminos duros de Castilla, vimos las huellas de un lobo viejo y pesado que bajaba a buscar comida fácil en aquellas casas de campo que componían pequeñas aldeas sin aldeanos. Las huellas cada vez eran mas claras y mas profundas, el lobo nos habría olido y empezaba su marcha atrás, cansado y desorientado. De repente, el lobo se dio la vuelta y se paró desafiante para enfrentarse a aquella hilera azul, de voces imperiales y paso decidido. Tú encabezabas la marcha y sin dudarlo, sacaste del morral un revolver y de un tiro certero acabaste con el lobo. Luego, ya puestos, con Antonio Martín, camarada de Villanueva de la Serena, otro ejemplo de vida, desmantelaste a un grupo de separatistas vascos que habían tomado Puente Dei, esta vez sin disparar (aunque ellos si lo hicieron), solo fue necesario el respeto que imponían vuestros bigotes y vuestros ojos clavados en el enemigo. Aquello, para los que el enfrentamiento eran cruces de bofetadas o porrazos en las calles de Madrid, era algo que como en mi caso, jamás pasaría al olvido.
Podría contar miles de anécdotas vividas contigo, en nuestra ingenua lucha política, en nuestras visitas comerciales en Galicia, en nuestras reuniones “patronales”. Siempre me he sentido a tu lado aunque hayan pasado años sin vernos, siempre he tenido la sensación de no haber estado a la altura de las circunstancias y no haber correspondido con todo lo que me has dado, siempre me he sentido en deuda contigo y con María Luisa, esa mujer que nos ponía con los pies en la tierra cada vez que nuestra imaginación nos llevaba a la utopía, sin medias tintas, solo había que verle la cara para darnos cuenta que había que ponerse a cubierto porque la batería de verdades incontestables estaba a punto de dispararse con la misma tranquilidad que cocinaba para trescientos acampados.
Os hecho de menos, mis aventuras en todos los sentidos no han acabado conmigo, pero me han dejado muy tocado, he vuelto a empezar muchas cosas y he dejado poca huella en mi camino, pero he aprendido, quizás tarde, a valorar a mis amigos, ahora que escasean, siguiendo una táctica necesaria, la de cuantificar, no lo que no me han dado, sino lo que yo no os he dado a vosotros. Como también he aprendido a esperar poco de Dios y a cambio ofrecerle todo lo que pueda, aunque algunas veces solo sea una oración.
Posiblemente si volviera a nacer, cometería los mismos errores que he cometido en mi vida, pero solo por volver a encontrarme con vosotros, merecería la pena repetir lo vivido. Solo encuentro motivos para darte las gracias.
Y como diría la orden del día en el acto de arriar las banderas, Campamento Nacional Juvenil Loma Riviellas, Concha de Artedo, Cudillero, Asturias, España, Artículo único Mañana regirá el horario habitual de un día de faena.
En la Concha de Artedo a 24 de julio de 2010, firmado el Jefe de Campamento, FIRMES, Alfonso Fernández del Rey
¡Arriba España!
Un fuerte abrazo amigo, hermano, maestro y camarada, rezo por ti
Jesús López, aprendiz de falangista y español
Querido Tito:
Somos hombres de fe. Por eso, muchas veces, nuestra causa es como el mito de Sísifo: un hombre que sube una piedra a lo alto de una montaña, la piedra cae y vuelta a empezar. Los estúpidos hablarán de inutilidad, nosotros sabemos que hay una grandeza inmensa en esa persona trascendente cuando vuelve a bajar para iniciar de nuevo la subida empujando la roca, una y otra vez.
Nuestra causa, además, me permitió conocerte, saber de ti y del sueño hecho realidad que representaba esa república de los camaradas de lona donde tantos sueños salieron de las brumas de las ilusiones para pasar a la forja de la realidad. Tuviste un sueño y lo has transmitido, sales hasta en el cancionero de OJE y estás presente cada día en las oraciones que elevamos al Padre Eterno.
Eres un hombre renacentista: músico de los Archiduques, trabajador, soldado, marido, padre y jefe; español por asturiano, un hombre azul como el mar en la concha de Artedo. Tu descripción podría corresponder a un personaje de Guareschi pero eres, como escribió Schopenhauer de los españoles, un hombre increíble y sin embargo real.
Nosotros sabemos que esto es un hasta luego. Pon arriba tus ojos, siempre arriba. Te quiere tu camarada que se cubrió contigo de azul español.
No estás solo, camarada, arriba España.
Gustavo Morales
Ciudadano del campamento Loma Rivielles, concha de Artedo, Cudillero, Asturias, España.
Un periodista... con dos cojones. No como en Europa
Una de incitación al odio y sobre vejación a las mujeres: Almudena Grandes
«(…)”Déjate mandar. Déjate sujetar y despreciar. Y serás perfecta”. Parece un contrato sadomasoquista, pero es un consejo de la madre Maravillas. ¿Imaginan el goce que sentiría al caer en manos de una patrulla de milicianos jóvenes, armados y -¡mmm!- sudorosos? En 1974, al morir en su cama, recordaría con placer inefable aquel intenso desprecio, fuente de la suprema perfección. . Que la desbeatifiquen, por favor. A cambio, pueden beatificar a Bono, porque la pequeña vanidad de su implante capilar es pecado venial frente a tamaña perversión.»
Un tribunal ha constatado la muerte de Franco. Qué risa, dicen algunos. Yo prefiero reírme de otras cosas. "Déjate mandar. Déjate sujetar y despreciar. Y serás perfecta". Parece un contrato sadomasoquista, pero es un consejo de la madre Maravillas. ¿Imaginan el goce que sentiría al caer en manos de una patrulla de milicianos jóvenes, armados y -¡mmm!- sudorosos? En 1974, al morir en su cama, recordaría con placer inefable aquel intenso desprecio, fuente de la suprema perfección. Que la desbeatifiquen, por favor. A cambio, pueden beatificar a Bono, porque la pequeña vanidad de su implante capilar es pecado venial frente a tamaña perversión.
Ríanse. Es lo mejor porque, más allá de la risa, se extienden el llanto y la úlcera de estómago. Quizás, también, el exilio de este país humillado, que debería ser el nuestro, pero no nos pertenece. Sus eternos propietarios, entre ellos quienes hacían el saludo fascista para celebrar el ingreso bajo palio de un asesino en sus templos, siguen disfrutándolo. A los demás nos queda madrugar, y que los capataces, con toga o sin ella, de los señoritos obispos, nos señalen con el dedo para decirnos si hoy trabajamos o no. Últimamente, es que no.
A mí, Franco no me da risa ni muerto. Y si la legalidad es que la amnistía del 77 sirva para exculpar, entre otros culpables, a quienes mataban a manifestantes pro-amnistía, esa legalidad me parece una tragedia. Pero que nadie se equivoque. No es cuestión de jurisprudencia, sino de política. El Parlamento hace las leyes, y si hace falta, las deshace, y los jueces se limitan a aplicarlas. Por eso, cada vez es más difícil vivir en una democracia que desprecia su propio honor, para reverenciar sumisamente el de sus verdugos. Habrá quien, como Maravillas, le vea la gracia a esta humillación. Yo no, así que, por si toca exiliarse, me voy pidiendo México.
Ramelli 2010: I Camerati Non Dimenticano!
Pedro Varela y los delitos de opinión en España

22 de mayo de 2010.
Giovanna Canzano entrevista a Pedro Varela
CANZANO 1- Desde 1996, tras la aprobación en España de una ley que establece el delito de apología de genocidio y la incitación al odio racial (11 de mayo 1995), Ud. es perseguido por los tribunales españoles. ¿Puede resumir las etapas de esta persecución legal?
VARELA – En 1996 sufrimos sendos registros policiales en mi domicilio particular y simultáneamente en los locales de la Librería Europa de la calle Séneca 12 de Barcelona. La policía secuestró 20.900 libros que no han sido devueltos hasta el día de hoy. Además de todos los archivos históricos, mi biblioteca privada, documentación, ordenadores, etc. Fui acusado de ”negación del holocausto” e “incitación al odio racial”. Dos años después, el 16 de octubre de 1998 tuvo lugar un juicio-espectá culo a la soviética, en el que el juez de extrema izquierda Santiago Vidal Marse dispuso una inmensa pantalla con traductor simultaneo y proyectó la película histórica de Fritz Hippler “Der ewige Jude” (El judío eterno), de la que encontraron un ejemplar en la Librería Europa. Me acusaban como si yo mismo fuera el director de la producción y el fiscal solicitaba 4 años de cárcel, multa económica, etc. Un mes después, el 16 de octubre de 1998, este mismo juez dictaba sentencia y me condenó a 5 años de prisión, ¡por vender libros!. Me fue retirado el pasaporte y se me prohibió salir de España durante 10 años, con obligación de ir a firmar ante el juez cada mes. El 16 de enero de 1999 una manifestación autorizada y controlada por la policía de Barcelona, irrumpió en nuestros locales y destrozó la Librería Europa, lanzando los libros a la calle, quemándolos en una gran pira. Hicimos un recurso en la Audiencia Provincial que fue aceptado por considerar que la ley aplicada contra mi era inconstitucional. La Audiencia Provincial que presidía Ana Ingelmo envió la sentencia y sus consideraciones al Tribunal Constitucional de Madrid, que necesitó 10 años para tomar una decisión. Finalmente, en 2008 el Tribunal Constitucional consideró que, al menos en parte, no se podía condenar a nadie por dudar o negar presuntos hechos históricos mediante la palabra o el escrito. Una vez más en Barcelona, el nuevo Tribunal admitió que no podía condenarme por “negar el Holocausto” puesto que el Tribunal Constitucional lo impedía. Pero me condenaban por “¡promover el genocidio!”. Finalmente tuve una pena en firme de 7 meses de prisión. Pero entre tanto, y ante esta nueva situación, los fanáticos del Tripartiro en Barcelona ordenaron en abril de 2006 un nuevo registro y un nuevo proceso contra las Ediciones Ojeda que dirijo, secuestrando los siete ordenadores y otros 5.000 libros y numerosa documentación. El nuevo juicio tuvo lugar finalmente el pasado 29 de Enero de 2010 y la condena se conoció el 8 de Marzo: 2 años y 9 meses de prisión por “genocidio” y atentado “contra los derechos fundamentales” , crimen que estaría cometiendo al editar libros que denuncian al lobby judío internacional, documentos históricos como el Mi Lucha o los discursos de Hitler y otros de temática raciológica. Sumados a los 7 meses de la condena anterior esto suma 3 años y 4 meses que, ahora sí, debería cumplir por reincidencia y sumar más de 2 años de cárcel. Intentaremos un nuevo recurso si es posible.
CANZANO 2- Ud. ha sido condenado recientemente por el juez penal 11 de Barcelona a 1 año y tres meses de prisión por el delito de difusión de ideas negacionistas y a otro año y medio de prisión por violar los derechos fundamentales y libertades públicas que garantiza la Constitución. ¿Estas sanciones se impusieron como el propietario de la librería Europa?
VARELA – No, como responsable de Ediciones Ojeda. Aunque la sede es la misma que la de Librería Europa en la Calle Séneca, 12 de Barcelona, aunque la persona es la misma, aunque los libros de Ediciones Ojeda también se venden en Librería Europa. Era un truco semi legal para volver a intervenir contra nosotros.
CANZANO 3- Ud. se sometió al proceso como un librero sencillo, pero la sentencia dice que vendía libros que aconsejaban la segregación y representaban “un desprecio por el pueblo judío y otras minorías” y, como se ha comentado por el juez, “en términos de unidireccional contenido, con una total falta de pluralismo “y” dirigido a una sola línea de pensamiento”.
VARELA – ¿Quién decide qué ideologías son genocidas y cuáles no? ¿El fiscal amigo de Sos-Racismo? ¿Sus amos que les pasan el sobre a fin de mes? ¿O tal vez una juez sustituta que necesita asegurarse las habichuelas y conseguir plaza fija? Nuestro abogado preguntaba a la juez y la parte contraria durante la defensa: “¿Hemos de obligar a los editores a compartir todos los textos que publican? ¿Eliminamos de la historia los textos que no nos gustan?” Lo que hacen el Fiscal General de Catalunya y los funcionarios de la policía autonómica es como una iluminación de teatro. Con sus potentes focos, los nuevos magos concentran la atención del público en la esquina que les interesa, dejando en la oscuridad el resto del escenario. Envían al juez sólo aquellas frases fuera de contexto que interesan para criminalizarme, incluso sin ser siquiera el autor de los textos. El Fiscal fue más lejos: estuvo leyendo durante un largo tiempo un montón de frases inconexas que serian hoy políticamente incorrectas, pero “olvidó” mencionar que A) Ninguna de ellas era de Pedro Varela y B) En su mayoría se trataba de ideas de pensadores clásicos citadas por los autores de los libros en cuestión. De este modo consiguió que expresiones de Quevedo, Fichte, Jung, Schopenhauer, Wagner, Nietzsche, Rosenberg, o los clásicos griegos, románticos o hindúes, aparecieran como opiniones personales del editor. De hecho, la acusación pretende, además, que los editores y libreros se lean absolutamente todos los textos que ofrecen al público, lo que resulta de todo punto imposible. Y además, que los libreros y editores ejerzan autocensura ellos mismos. Es decir, nadie quiere erigirse en Gran Inquisidor, nadie quiere aceptar que existe, de facto, un nuevo Índice de libros prohibidos, nadie quiere admitir que existen, como demuestra este proceso, textos malditos, pero se espera que los editores y libreros “comprendan” por sí mismos que hay cosas que pueden y no pueden editar, distribuir u ofrecer al público.
Habrá que responder lo evidente. Un editor, y mucho menos un librero, carecen del tiempo, la capacidad y aún menos la obligación de censurar los libros que ofrecen al público. Además es el público el que decide qué libros quiere o no quiere comprar y menos que nadie Sos-Racismo puede erigirse en ”consejero” universal de lo que la gente puede o no puede leer. Uno puede llegar a comprender que, como su nombre indica, esta asociación y sus colegas tengan la urgente necesidad de encontrar “racistas” en cualquier esquina, porque viven de eso y, si no los encuentran, los inventan. Pero dudo mucho que el público quiera aceptarlos como guías intelectuales de sus lecturas. Una de las acusaciones de las que soy objeto por parte del fiscal es que pretendería “justificar el genocidio” (léase el manido Holocausto), dando por verdad absoluta lo que está justamente en discusión (pretenden hacer de este tema supuestamente histórico el fundamento ideológico del Sistema).
Muchos de estos libros existen desde hace tiempo de servicio libre en la red. Así pues, ¿dónde empieza el crimen? ¿Cuando leo el libro en internet? ¿Cuando alguien se imprime una copia en la impresora de casa? ¿Cuando otro decide imprimirse 30 copias y repartirlas entre amigos? ¿O cuando Ediciones Ojeda realiza una impresión de X ejemplares? Como vemos pues, en la era de las comunicaciones libres y masivas, poner fronteras a la información abierta no sólo carece de sentido, es inviable. Nuestros acusadores, como ciertos amigos suyos en el mundo político e intelectual, forman parte de los vividores que se llaman a sí mismos ”antirracistas” : Sos-Racismo, Antifa, Searchlight, Expo y otros grupos parecidos cuya naturaleza ahora entendemos y en ocasiones con excelentes conexiones en las fiscalías o magistraturas. Son las tropas de choque del Predador. Acaban con los grupos de solidaridad local. Actúan como un disolvente, desintegrando la sociedad tradicional. Son sionistas fervorosos, obedecen devotamente a lo que diga la ADL de Foxman; y reciben apoyo de financieros judíos (como bien podría hacer un Basat-Cohen con ciertos periodistas en Barcelona).
El problema es que la ideología dominante, experimentada en la manipulación del lenguaje político y ejerciendo un control cada vez más total en el mundo de las ideas, está absolutamente en manos de los Maestros del Discurso (2). Todo el imaginario difundido entre nosotros durante las últimas décadas -pero que arrastramos desde hace más de un siglo-, no es otro que el defendido por “el judaísmo, la masonería y el marxismo” (según el célebre discurso del anterior Jefe del Estado, cuyo mensaje ha sido ridiculizado socialmente como única forma de combatirlo, pero la realidad cotidiana no hace sino darle la razón). Esa ideología imperante, fundamentada en mera propaganda, da por hecho lo que está precisamente en discusión. Y así se puede ir acorralando a quienes, ejerciendo oposición, por pequeña que ésta sea, no tienen la más mínima intención de dejarse abatir.
La izquierda española y en general la clase política y mediática, incluida la derecha liberal o centrista, por ejemplo, utiliza vocablos demoledores para el contrario. Ante cualquier razonamiento del adversario ya sea liberal o conservador pero máxime si es identitario, utilizan en España los típicos conceptos de bloqueo: facha, fascista, franquista, ultraderecha, con lo cual, sin necesidad de mayores argumentos, se deja al otro acorralado contra las cuerdas y a la defensiva. En ocasiones importantes, como es el caso de esta casa, se añaden los aún más demoledores vocablos paralizantes: nazi, racista, antisemita, genocida. Con ellos no hay interlocutor que no quede helado al instante, sin atreverse a mediar palabra. Es fruto de una muy estudiada magia del idioma o ingeniería lingüística que precede a la ingeniería jurídica y finalmente a la ingeniería social en marcha, incluyendo el proceso de sustitución de la población autóctona y su aniquilamiento, que debe aceptar voluntariamente y sin rechistar.
CANZANO 4- ¿También trató de “condenar” los libros en un país donde no existe la censura inquisitorial y un índice o en la oficina inquisitoria donde se puede aprender de los libros que se pueden o no pueden imprimir, cuales son los autores y los libros condenados? ¿Es por que asusta la circulación de estos libros?
VARELA – Hay que destacar que entre los 16 libros condenados a ser destruídos en enero de 2010, encontramos a un famoso psicólogo anti-nazi como Eysenck o a un judío israelí como Shamir. Adjuntamos la lista:
LIBROS QUE HAN DE SER QUEMADOS Y POR LOS QUE SOMOS CONDENADOS ESTA VEZ:
1. LA LLUVIA VERDE DE YASUF, de Israel Shamir
2. RAZA, INTELIGENCIA Y EDUCACIÓN, de H. J. Eysenck
3. FUDAMENTOS DE BIOPOLITICA de Jacques de Mahieu
4. EL PENSAMIENTO WAGNERIANO de Houston Stewart Chamberlain
5. ÉTICA REVOLUCIONARIA, Editado por Pedro Varela
6. ECUMENISMO A TRES BANDAS: Judios, cristianos y musulmanes, Padre Angel
Garcia de la Ojeda
7. LA HISTORIA DE LOS VENCIDOS Tomo II, de Joaquin Bochaca
8. LOS CRIMENES DE LOS BUENOS, de J. Bochaca
9. LOS PROTOCOLOS DE LOS SABIOS DE SIÓN, de Sergei Nilus
10. MI LUCHA, de A. Hitler
11. AUTORRETRATO DE UN FASCISTA: LÉON DEGRELLE, de JM Charlier
12. HITLER Y SUS FILOSOFOS, de J. Bochaca y otros
13. HITLER DISCURSOS Tomo I (1933, 1934, 1935)
14. NOBILITAS, del Dr. Alexander Jacob
15. EL HOMBRE NUEVO, de Ion Motza
16. GUARDIA DE HIERRO, de Corneliu Codreanu
Si se enteran en otros países de Europa que en España se persiguen los libros de una eminencia en psicología como H. J. Eysenck, conocido anti-nazi, o de un judío que era además diputado socialista en el parlamento israelí como Israel Shamir, o los discursos históricos sin comentario alguno que pronunció Hitler entre 1933 y 1935 (publicados incluso en Alemania hoy en día), o el de un hindú cuya obra es considerada en universidades y se vende en Francia o Inglaterra sin problemas, se quedarán pasmados y este país volverá a hacer el ridículo más espantoso
Los Predadores, los Amos del dinero y las voluntades, los que están postrados ante el becerro de oro y son los dueños de este mundo, hacen pedazos cualquier oposición, o por lo menos, eso intentan. ”Os envío como ovejas en medio de lobos”, dijo bien Nuestro Señor. Cuándo los Predadores y sus sirvientes anestesian a las ovejas, censurando información, es que pretenden devorarlas. La respuesta es orar más, amar más y luchar más.
Pero para imponer la rendición sin condiciones hacen falta dos. Uno lo suficientemente fanático, prepotente y estúpido para exigirla. Y otro dispuesto a aceptarla. En sus cálculos olvidaron que este último no existe.
CANZANO 5- ¿El juez Estela Pérez Franco ordenó también la confiscación de algunos “objetos” presentes en su biblioteca como un busto de Hitler, la esvástica de hierro, cascos militares, carteles nazis, tiene sentido su secuestro?
VARELA – Aunque carezca de mayor importancia material, el tema de la parafernalia supone un peligro grave. Ordenando destruir una obra de arte de un escultor de los años 40 del siglo pasado, sólo porque representa a Adolf Hitler (nacido en el siglo XIX) nos introduce en el mundo de los nuevos iconoclastas. ¿Se imaginan que un juez ordenara destruir bustos de Napoleón, Bismarck o Julio Cesar? Entre los vecinos indignados, un señor ha propuesto reproducir centenares de bustos de Hitler para ver si alguien se atreve a prohibirle su venta junto a los bustos que ofrece de Stalin, Mao y Lenin o los de auténticos genocidas como Churchill o Truman. Otro, que colecciona y vende cascos históricos, se preguntaba si habrían secuestrado y ordenado destruir -como ha hecho esta juez peculiar-, junto al casco alemán original que nos suministraba, los cascos americanos y soviéticos que también vende. Está preocupado porque con este precedente, un día cualquier juez excéntrico ordenará pasar una apisonadora sobre su colección de condecoraciones de época.
Si una juez, como es el caso, decide destruir una lampara india con la esvástica levogira (regalo de algún cliente con mal gusto), ¿ordenará destruir la hoz y el martillo que luce, hasta hoy, en la Plaza Cataluña de Barcelona? (local del PC) ¿O tal vez prohibirá a los budistas o al ejército finlandés el uso de su símbolo tradicional por excelencia? Con razón la población hindú en Alemania obligó a la canciller Merkel a retractarse de su intención de prohibir la representació n de cualquier esvástica histórica en el país: “Ustedes tienen problemas con este símbolo por sólo doce años de historia, para nosotros representa varios miles de años de cultura” afirmaban.
CANZANO 6- En octubre de 2007, el Tribunal Constitucional español ha despenalizado el delito de “negación”. ¿Sobre qué base Ud. fue condenado por los tribunales en Barcelona?
VARELA – El juez falsamente progresista Santiago Vidal, que ni siquiera es juez de carrera, consideró que dudar negar el holocausto ya es crimen suficiente. Pero lo primero que aprendimos en la Universidad, es que la Historia nunca está cerrada, nunca se acaba de investigar, siempre permanece abierta, siempre pueden surgir nuevos documentos, nuevas pruebas. De lo contrario un hecho ya no es histórico, sino dogma religioso en el que hay que creer por fe o por miedo a la Inquisición. La Ley contra la negación del genocidio fue introducida por la puerta de atrás en el Parlamento en 1995, a pesar de que la comisión jurídica técnica desrecomendó hacerlo por la falta de profesionalidad y base jurídica de la misma. Finalmente los Predadores y sus agentes la introdujeron con calzador. Pero gracias a nuestro caso y el trabajo incansable de nuestros abogados, el Tribunal Constitucional hizo modificar dicha Ley y su acepción, al menos hasta hoy.
CANZANO 7- ¿Cómo ha afectado prácticamente a esta despenalizació n, sobre la libertad de expresión en España en relación con el revisionismo histórico?
VARELA – Gracias a nuestro caso y el trabajo incansable de nuestros abogados, el Tribunal Constitucional hizo modificar dicha Ley y su acepción, al menos hasta hoy. Por eso no pueden perseguirse libros de autores que revisen el Holocausto. Lo que la nueva persecución pone sobre la mesa, es la capacidad de manipulación del lenguaje y de la justicia, para perseguir libros que no están prohibidos, editores y libreros. Ahora nos persiguen por ”justificar o incitar al genocidio”, por defender ciertos autores que creen en la defensa de la identidad étnica de nuestros países y otros libros que denuncian a ciertos cuatreros internacionales, judíos sinvergüenzas (que no todos lo son, como es de Perogrullo recordar).
CANZANO 8- ¿Cuál es la situación actual del revisionismo y del antirevisionismo en España?
VARELA – En España, hoy por hoy, se puede escribir, hablar o difundir textos revisionistas sin problemas. El anti-revisionismo está haciendo muchos esfuerzos por reprogramar las mentes y las conciencias con emisiones de radio, televisión, textos para los colegios, monumentos, etc. Tienen el poder económico y los medios de comunicación. Pero no tienen la verdad. Hay que seguir trabajando y luchando.
CANZANO 9- ¿Cuál es su opinión el futuro del revisionismo en España y Europa a la luz de la orden de detención europea?
VARELA – Los Predadores harán lo que esté en sumanos para imponer dicho mandato. Les costará que sea aceptado en países con una larga tradición de libertad de expresión como Inglaterra o Dinamarca. Pero es posible que lo quieran imponer centralizando la persecución a nivel continental. Hay que seguir difundiendo la verdad. Si al final nos espera una corona de laurel o la hoguera, eso carece de importancia, pues el fin último de esta vida es ponerse de parte del Bien, la Verdad y la Belleza.
giovanna.canzano@ alice.it