Blogia

La memoria de la Otra Europa

Jean Raspail: La patria traicionada por la República (Le Figaro)

Jean Raspail: La patria traicionada por la República (Le Figaro)

 

He dado vueltas en torno al mismo tema como un perro amaestrado en torno a un paquete con trampa. Es difícil tratarlo de forma directa sin que os estalle en la cara. Se corre peligro de muerte civil. Se trata sin embargo de la pregunta fundamental. He tenido mis dudas. Sobre todo porque en 1973, al publicar El Campamento de los Santos ya he contado todo sobre el asunto. No tengo gran cosa que añadir, salvo que creo que el guiso ya está preparado.

Porque estoy convencido de que nuestro destino como franceses está sellado, porque «En mi casa están en su casa » (Mitterrand), en el seno de « una Europa cuyas raíces son tan musulmanas como cristianas» (Chirac), porque la situación es irreversible hasta el cambio definitivo de los años 2050, cuando los franceses de origen constituyan solamente la mitad (la más avejentada) de la población del país, estando compuesto el resto por africanos, magrebíes o negros y por asiáticos de todas partes originarios de la reserva inextinguible del tercer mundo, con el Islam, integristas y djihadistas incluídos, como elemento dominante, y esto no habrá hecho más que empezar.

No sólo Francia está concernida. Toda Europa camina hacia la muerte. No faltan las advertencias – informe de la ONU (que se alegra de ello), trabajos incontestables en especial de los demógrafos Jean-Claude Chesnais et Jacques Dupâquier –, pero son sistemáticamente ocultadas y la Oficina de Estadística juega a la desinformación. El silencio casi sepulcral de los medios de comunicación, de los gobiernos y de las instituciones comunitarias sobre la quiebra demográfica de la Europa de los Quince es uno de los fenómenos más importantes de nuestra época. Cuando se produce un nacimiento en mi familia o en casa de unos amigos, no puedo contemplar este bebé sin inquietarme por lo que le está preparando la incuria de los gobernantes y a lo que deberá hacer frente en su fase adulta...

Hay que contar con que los franceses de origen, machacados por el tam-tam incesante de los derechos humanos, de la « acogida al distinto », del «compartir» tan grato a nuestros obispos, etc., encuadrados por todo un arsenal represivo de leyes supuestamente «antiracistas», condicionadas desde la primera infancia al « mestizaje » cultural y de comportamiento, a los imperativos de la «Francia plural» y a todas las derivas de la antigua caridad cristiana, no tendrán otra salida que bajar la cerviz y fundirse sin rechistar en el nuevo molde de “ciudadano” francés del futuro. De todas formas no hay que desesperar del todo. Sin duda subsistirán lo que en etnología se denominan islotes, fuertes minorías, quizá una quincena de millones que aún hablarán nuestro idioma en su integridad y que se empañarán en permanecer fieles a nuestra cultura y nuestra historia tal como nos han sido transmitidas de generación en generación. Esto no les resultará fácil.

Frente a las distintas “comunidades” cuya formación estamos presenciando sobre las ruinas de la integración (o mejor dicho, a la inversa : somos nosotros los que nos estamos integrando al “distinto” y no al revés) y que en 2050 estarán definitiva y sin duda institucionalmente establecidas, se tratará de alguna forma de una especie de comunidad francesa de la continuidad. Ésta se basará en las familias, su natalidad, su endogamia de supervivencia, sus colegios, sus redes paralelas de solidaridad, quizá incluso en sus zonas geográficas, sus porciones de territorio, sus barrios, sus plazas de seguridad y, por qué no, su fe cristiana, y con un poco de suerte católica, si este cimiento consigue sostenerse.

Lo que no llego a comprender y que me sume en un estado de perplejidad, es cómo y por qué tantos franceses informados y tantos políticos coinciden de forma metódica, contumaz, no me atrevo a decir que cínica, a la inmolación de cierta Francia (evitemos el calificativo de eterna que revuelve las buenas consciencias) en el altar del humanismo utópico exacerbado. Me planteo la misma pregunta a propósito de todas esas omnipresentes asociaciones de derecho a esto y a aquello, y de todas esas ligas, esas sociedades de pensamiento, esas oficinas subvencionadas, esas redes de manipuladores infiltrados en todos los engranajes del estado (educación, magistratura, partidos políticos, sindicatos, etc.), esos incontables demandantes, esos medios de comunicación correctamente consensuales y todos esos « inteligentes » que día tras día inoculan impunemente su sustancia anestesiante en el organismo aún sano de la nación francesa.

Entre la marea de referencias que acumulo en gruesos expedientes de apoyo de esta tesis, he aquí una que bajo una apariencia inocente aclara en gran medida la extensión de los daños. Está tomada de un discurso de Laurent Fabius al congreso socialista de Dijon, el 17 de mayo de 2003 : « Cuando la Mariana (figura femenina símbolo de la república francesa) de nuestros ayuntamientos adopte el bello rostro de una joven francesa procedente de la inmigración, ese día Francia habrá dado un paso en la dirección de hacer vivir plenamente los valores de la República... »

Ya que hemos empezado con las citas, he aquí dos, para concluir: «No existen bombas atómicas en el mundo para detener la marea formada por los millones de seres humanos que un día partirán de la parte meridional y pobre del mundo, para irrumpir en los espacios relativamente abiertos del rico hemisferio septentrional, en búsqueda de supervivencia. » (Presidente de Argelia Bumedian, marzo de 1974.)

Y esta otra, tomada del Canto XX del Apocalipsis: «La era de los mil años se acaba. He aquí que salen las naciones que están en los cuatro rincones de la tierra y que igualan en número a la arena del mar. Saldrán de expedición sobre la superficie de la tierra, irrumpirán en el campamento de los santos y en la ciudad bien amada. »

Hispanismo.org

Francia: Ordre nouveau (1969-1973)

Alfonso Fernández del Rey ¡¡Presente!!

Alfonso Fernández del Rey ¡¡Presente!!

 

Hoy me he alejado un poco mas de la infancia, de aquellos veranos a mediados de los 80 en los que con apenas 11 años aprendí a saludar a la romana ante la mirada severa de Tito.

Allí conocí a los primeros divisionarios, todos de la capital; bajo las lonas aprendí a entonar marchas y canciones que todavía hoy recuerdo y tarareo aunque (por desgracia) sin la misma convicción que antaño. A los vallisoletanos del "Circulo Juvenil español"; a los madrileños de la centuria "José Tudela Balillas"; a querer a España, a soñar con echarme al monte, a luchar por la Revolución Nacional; a ser buena persona y a ser mala (según como, cuando y donde), a ser mas "paisano", a aceptar los castigos (frente al mástil) brazo en alto cuando se hacían las cosas mal y a recibir también brazo en alto el yugo y las flechas rojas como premio cuando se hacían bien.

Allí me acostumbré a las guardias nocturnas y a los servicios de cocina, a obedecer y a servir, a meter la pata y a saber que no siempre se puede arreglar las cosas cuando se hacen mal.

Hoy he mirado al cielo y he rezado... es de noche son las dos de la madrugada y solo pido a los Dioses que le hagan un sitio a Tito, porque dificilmente encontraran a mejor persona como compañía.

Patriotas.es

Hoy, 24 de Julio, nuestro camarada Alfonso Fernández del Rey, más conocido por todos como Tito, ha fallecido tras una larga enfermedad.

Tito ocupó distintos cargos en nuestra organización, pero ante todo le recordaremos por todos esos largos años al cargo del Campamento Nacional Juvenil Loma Riviellas.

Para algunos de nosotros, ese campamento sirvió para conocer nuevos camaradas, dar nuestros primeros pasos en el mundo nacional-sindicalista o incluso afianzar nuestra camaradería. Tito, todo esto no hubiese sido posible gracias a ti. Muchas gracias Tito por tu vida de oficio y sacrificio al servicio del nacional sindicalismo y por mantener, hasta una cacicada, el último campamento falangista.

Justo hoy, se realizaba un pequeño homenaje a Tito en la Playa de la Concha de Artedo (próxima al campamento) y en el que La Falange le iba a imponer a Tito “La Palma de Plata” de La Falange que se le había concedido en los últimos días. Casualmente, en el momento que llegaba nuestro representante al homenaje, éramos informado que Tito acababa de fallecer.

Adjuntamos a continuación unas palabras de nuestro camarada Francisco Díaz de Otazú junto a la carta de cinco camaradas significativos que habían escrito unas palabras para Tito en el día de hoy, coincidiendo con el homenaje que se le iba a hacer.

Alfonso Fernández del Rey ¡¡PRESENTE!!

Más mensajes…

24 de julio, víspera de Santiago y aniversario de la muerte de Onésimo. Un pequeño grupo de “veteranos” del Campamento de Cudillero, en Asturias, desaparecido físicamente como consecuencia de la Ley de Costas, que no por la falta de espíritu, quisimos hacer un encuentro de homenaje a su jefe, Alfonso Fernández del Rey (Tito). Homenaje apresurado por que un cáncer avanzado no permitía dilación. Se trataba de una comida en un restaurante de la playa contigua a la antigua instalación de lona, hoy su aparcamiento.

Una docena, ante la improbable presencia de Tito, contando con que su hijo le llevaría noticia de algún modo. Me atreví a pedir una carta de adhesión a cinco camaradas , uno por cada flecha o por cada rosa, vinculados al campamento y a la vez representativos por su significación del falangismo contemporáneo. Más, sería prolijo, quedando claro que “no están todos los que son”, pero lo que es seguro es que sí “son todos los que están”.

Algunas de las claves o guiños no se captarán por el lector que no haya pasado por “el santuario”, que, para ese lector profano, fue un poco el intento imperfecto y humilde de continuidad del Frente de Juventudes en los 30 años que siguen a 1978. Tito fue un poco el padre de sucesivas hornadas de jóvenes, de diversa trayectoria pero los más con la impronta de ese humilde y titánico esfuerzo.

Ni nuestro número, ni el tono de la reunión pretendían mayor solemnidad. Al acabar la lectura de las cinco cartas, por rotación entre cinco voces, el representante de La Falange, Jorge García, leyó el diploma por el que su Junta otorgaba la Palma de Plata a Tito. Se adjuntaba dicha alta distinción que tendré el honor de entregar a su hijo. Nunca otra llevó el coincidente refrendo de tres sucesivos jefes nacionales.

Tito no la verá en vida, por que justo en ese momento, por una paradoja de la Providencia, tomó su sitio,-el cristiano lo cree, el falangista, lo sabe-, en esa formación que las almas de los mejores tienen sobre los luceros.

Alfonso Fdez. del Rey: ¡Presente!

Francisco Díaz de Otazu

Siento mucho no poder asistir al homenaje que habéis organizado en homenaje a nuestro buen camarada Tito. Coincide que ese mismo día celebramos el 94 aniversario de mi madre y nos reunimos toda la familia, que viene expresamente desde Barcelona, donde viven.

En cuanto a Tito hazle llegar mi mas profundo reconocimiento y gratitud, por todo lo que ha hecho a lo largo de su vida por que el Nacional-Sindicalismo se consolidará en algo que pudieran asumir los jóvenes de hoy. Desde el Campamento Lomas Riviellas y a lo largo de muchísimos años Tito ha trasmitido a las nuevas generaciones falangistas que han pasado por allí, todos aquellos valores patrios, de disciplina, abnegación y servicio de que tan carentes se encuentra hoy la Sociedad española.

Tito ha sembrado con su ejemplo de sacrificio y dedicación la semilla del Nacional-Sindicalismo en este rincón de España, esa Asturias que gracias a la existencia de ese Campamento, siempre llevaremos en nuestro corazón todos los que hemos tenido la enorme suerte de pasar por allí.

Sencillamente ………….TITO….. MUCHAS GRACIAS POR TODO

Un fuerte abrazo, con un saludo a nuestro estilo.

¡ARRIBA ESPAÑA!

Carlos Batres

Juro ante Júpiter Óptimus Máximus y todos los dioses de la antigua Roma, incluso del extranjero, que es imposible olvidar aquella mirada de Tito, acerada, intensa…penetrante. Digámoslo en castizo, puro román paladino, Tito te miraba y te cagabas.

Al margen de bromas, Tito ha dejado en mí, el recuerdo del hombre firme, austero, íntegro, del hombre sacrificado a una causa que era carne de su corazón.

Siento en el alma no poder estar hoy con vosotros en la Concha de Artedo, compartiendo estos momentos que después se hacen inolvidables.

No hará ni dos semanas, estaba tomando unas cañas con “Piru” recordando anécdotas de Asturias, que por supuesto recordaremos una y otra vez, mil veces mil. Qué decir, cuando te encuentras con Gustavo u otros camaradas y parece que estamos todos muchos años más jóvenes, más guapos, más fuertes y la velada vuelve al Mar Cantábrico.

Hoy día, cuando nos juntamos viejos camaradas, recordamos con la nostalgia de los años todas aquellas anécdotas que vivimos en La Concha de Artedo y que forman parte íntima de nuestra vida. En este mismo instante, me vienen a la mente un tropel de ellas. Dicen que es mala la nostalgia, pero si me hace sentir, me cala y me empapa, ¿ cómo puede ser mala?. Recordar es vivir dos veces.

Camarada Tito, quisiera tenderte de nuevo mi mano y desearte otra vez las buenas noches del campamento que tantas veces compartimos, como si esos tiempos nunca fueran a acabar, siendo eternos. Hoy sabemos todos, aunque entonces quizá no fuimos muy conscientes de ello, que aquel pequeño paraje, donde dejamos una parte de nuestra juventud, significó algo muy grande en nuestras vidas.

Cuando hablamos de aquel lugar a otras jóvenes generaciones, notas como ellos hubieran deseado conocer aquel sitio y aquel tiempo, donde nuestras palabras y aventuras se juntaban con la lluvia y la hierba.

Al fin y al cabo, qué más se puede pedir, que haber compartido vida y obras con buenas y nobles personas. Para mí, ha sido, es y será siempre un honor que me han hecho, regalándome el privilegio de haberles conocido.

No puedo seguir, porque la emoción ya me ha embargado. De mi parte, darle un fuerte abrazo, ese abrazo que une las almas.

Emilio Mariat

En mi nombre y en el de la Junta Nacional de La Falange (FE), quiero expresar mi más profundo agradecimiento y gratitud a nuestro camarada Tito, por su vida dedicada al nacional-sindicalismo y en especial por su alto sentido de camaradería, verdadero ejemplo para generaciones de falangistas que hemos estado a sus ordenes y que hemos pasado por aquel inolvidable campamento de “Cudillero” sin el cual no se puede entender la historia de la Falange o de las falanges, de los últimos treinta años.

Tú nos enseñaste lo que era la disciplina y el saber estar, tanto en los buenos momentos como en los malos y sólo te pido, nos perdones a quienes seguramente no hemos sabido estar a la altura de las circunstancias en estos tiempos tan delicados por los que atraviesa nuestra patria y hemos sido incapaces de articular una verdadera y fuerte alternativa falangista, sólo falangista, a este sistema caduco, monárquico y liberal que nos ha tocado en desgracia soportar.

Recibe un fuerte abrazo y el agradecimiento más sincero de aquellos quienes siempre te hemos apreciado como amigo y sobre todo como camarada.

Arriba España

Manuel Andrino Lobo
Jefe Nacional de La Falange (FE)

A mi camarada y sin embargo amigo, Tito.

En Villaluenga, Toledo a 24 de julio de 2010.

Buen día para que nos juntemos unos cuantos para darte las gracias por todo, hace 74 años asesinaban a Onésimo Redondo en Labajos, siempre hemos elegido fechas para mantener viva la memoria de los que nos precedieron en nuestra lucha. Aunque en este caso cualquier día hubiera sido perfecto, entre otras cosas porque para darte las gracias por tantas cosas, nos harían falta todos los días del año y nos faltarían fechas.

No recuerdo muy bien el día que tuve el honor de conocerte, no se si fue en alguna Asamblea de Falanges Juveniles de España, de Falange Española de las JONS, o directamente en Soncillo, en aquel albergue de verano, previo al turno campamental de Loma Riviellas. En cualquier caso, tengo la impresión de haberte conocido cuando nací, porque siempre has sido un referente para mí. Tu ejemplo, camarada, ha dejado huella en varias generaciones de falangistas que hemos aprendido e intentando serlo, teniendo siempre como cristal donde mirarse tu manera de ser y de estar.

Siempre me acuerdo cuando en una marcha por los montes de Burgos, en dirección a Puente Dei, metidos entre aquellos caminos duros de Castilla, vimos las huellas de un lobo viejo y pesado que bajaba a buscar comida fácil en aquellas casas de campo que componían pequeñas aldeas sin aldeanos. Las huellas cada vez eran mas claras y mas profundas, el lobo nos habría olido y empezaba su marcha atrás, cansado y desorientado. De repente, el lobo se dio la vuelta y se paró desafiante para enfrentarse a aquella hilera azul, de voces imperiales y paso decidido. Tú encabezabas la marcha y sin dudarlo, sacaste del morral un revolver y de un tiro certero acabaste con el lobo. Luego, ya puestos, con Antonio Martín, camarada de Villanueva de la Serena, otro ejemplo de vida, desmantelaste a un grupo de separatistas vascos que habían tomado Puente Dei, esta vez sin disparar (aunque ellos si lo hicieron), solo fue necesario el respeto que imponían vuestros bigotes y vuestros ojos clavados en el enemigo. Aquello, para los que el enfrentamiento eran cruces de bofetadas o porrazos en las calles de Madrid, era algo que como en mi caso, jamás pasaría al olvido.

Podría contar miles de anécdotas vividas contigo, en nuestra ingenua lucha política, en nuestras visitas comerciales en Galicia, en nuestras reuniones “patronales”. Siempre me he sentido a tu lado aunque hayan pasado años sin vernos, siempre he tenido la sensación de no haber estado a la altura de las circunstancias y no haber correspondido con todo lo que me has dado, siempre me he sentido en deuda contigo y con María Luisa, esa mujer que nos ponía con los pies en la tierra cada vez que nuestra imaginación nos llevaba a la utopía, sin medias tintas, solo había que verle la cara para darnos cuenta que había que ponerse a cubierto porque la batería de verdades incontestables estaba a punto de dispararse con la misma tranquilidad que cocinaba para trescientos acampados.

Os hecho de menos, mis aventuras en todos los sentidos no han acabado conmigo, pero me han dejado muy tocado, he vuelto a empezar muchas cosas y he dejado poca huella en mi camino, pero he aprendido, quizás tarde, a valorar a mis amigos, ahora que escasean, siguiendo una táctica necesaria, la de cuantificar, no lo que no me han dado, sino lo que yo no os he dado a vosotros. Como también he aprendido a esperar poco de Dios y a cambio ofrecerle todo lo que pueda, aunque algunas veces solo sea una oración.

Posiblemente si volviera a nacer, cometería los mismos errores que he cometido en mi vida, pero solo por volver a encontrarme con vosotros, merecería la pena repetir lo vivido. Solo encuentro motivos para darte las gracias.

Y como diría la orden del día en el acto de arriar las banderas, Campamento Nacional Juvenil Loma Riviellas, Concha de Artedo, Cudillero, Asturias, España, Artículo único Mañana regirá el horario habitual de un día de faena.

En la Concha de Artedo a 24 de julio de 2010, firmado el Jefe de Campamento, FIRMES, Alfonso Fernández del Rey

¡Arriba España!

Un fuerte abrazo amigo, hermano, maestro y camarada, rezo por ti

Jesús López, aprendiz de falangista y español

Querido Tito:

Somos hombres de fe. Por eso, muchas veces, nuestra causa es como el mito de Sísifo: un hombre que sube una piedra a lo alto de una montaña, la piedra cae y vuelta a empezar. Los estúpidos hablarán de inutilidad, nosotros sabemos que hay una grandeza inmensa en esa persona trascendente cuando vuelve a bajar para iniciar de nuevo la subida empujando la roca, una y otra vez.

Nuestra causa, además, me permitió conocerte, saber de ti y del sueño hecho realidad que representaba esa república de los camaradas de lona donde tantos sueños salieron de las brumas de las ilusiones para pasar a la forja de la realidad. Tuviste un sueño y lo has transmitido, sales hasta en el cancionero de OJE y estás presente cada día en las oraciones que elevamos al Padre Eterno.

Eres un hombre renacentista: músico de los Archiduques, trabajador, soldado, marido, padre y jefe; español por asturiano, un hombre azul como el mar en la concha de Artedo. Tu descripción podría corresponder a un personaje de Guareschi pero eres, como escribió Schopenhauer de los españoles, un hombre increíble y sin embargo real.

Nosotros sabemos que esto es un hasta luego. Pon arriba tus ojos, siempre arriba. Te quiere tu camarada que se cubrió contigo de azul español.

No estás solo, camarada, arriba España.

Gustavo Morales
Ciudadano del campamento Loma Rivielles, concha de Artedo, Cudillero, Asturias, España.

En busca de nuestras raices (X): Malta

Arturo Pérez-Reverte: La carga de los tres reyes

Arturo Pérez-Reverte: La carga de los tres reyes

 

ya ni siquiera se estudia en los colegios, creo. Moros y cristianos degollándose, nada menos. Carnicería sangrienta. Ese medioevo fascista, etcétera. Pero es posible que, gracias a aquello, mi hija no lleve hoy velo cuando sale a la calle. Ocurrió hace casi ocho siglos justos, cuando tres reyes españoles dieron, hombro con hombro, una carga de caballería que cambió la historia de Europa. El próximo 16 de julio se cumple el 798 aniversario de aquel lunes del año 1212 en que el ejército almohade del Miramamolín Al Nasir, un ultrarradical islámico que había jurado plantar la media luna en Roma, fue destrozado por los cristianos cerca de Despeñaperros. Tras proclamar la yihad –seguro que el término les suena– contra los infieles, Al Nasir había cruzado con su ejército el estrecho de Gibraltar, resuelto a reconquistar para el Islam la España cristiana e invadir una Europa –también esto les suena, imagino– debilitada e indecisa.

Los paró un rey castellano, Alfonso VIII. Consciente de que en España al enemigo pocas veces lo tienes enfrente, hizo que el papa de Roma proclamase aquello cruzada contra los sarracenos, para evitar que, mientras guerreaba contra el moro, los reyes de Navarra y de León, adversarios suyos, le jugaran la del chino, atacándolo por la espalda. Resumiendo mucho la cosa, diremos que Alfonso de Castilla consiguió reunir en el campo de batalla a unos 27.000 hombres, entre los que se contaban algunos voluntarios extranjeros, sobre todo franceses, y los duros monjes soldados de las órdenes militares españolas. Núcleo principal eran las milicias concejiles castellanas –tropas populares, para entendernos– y 8.500 catalanes y aragoneses traídos por el rey Pedro II de Aragón; que, como gentil caballero que era, acudió a socorrer a su vecino y colega. A última hora, a regañadientes y por no quedar mal, Sancho VII de Navarra se presentó con una reducida peña de doscientos jinetes –Alfonso IX de León se quedó en casa–. Por su parte, Al Nasir alineó casi 60.000 guerreros entre soldados norteafricanos, tropas andalusíes y un nutrido contingente de voluntarios fanáticos de poco valor militar y escasa disciplina: chusma a la que el rey moro, resuelto a facilitar su viaje al anhelado paraíso de las huríes, colocó en primera fila para que se comiera el primer marrón, haciendo allí de carne de lanza.

La escabechina, muy propia de aquel tiempo feroz, hizo época. En el cerro de los Olivares, cerca de Santa Elena, los cristianos dieron el asalto ladera arriba bajo una lluvia de flechas de los temibles arcos almohades, intentando alcanzar el palenque fortificado donde Al Nasir, que sentado sobre un escudo leía el Corán, o hacía el paripé de leerlo –imagino que tendría otras cosas en la cabeza–, había plantado su famosa tienda roja. La vanguardia cristiana, mandada por el vasco Diego López de Haro, con jinetes e infantes castellanos, aragoneses y navarros, deshizo la primera línea enemiga y quedó frenada en sangriento combate con la segunda. Milicias como la de Madrid fueron casi aniquiladas tras luchar igual que leones de la Metro Goldwyn Mayer. Atacó entonces la segunda oleada, con los veteranos caballeros de las órdenes militares como núcleo duro, sin lograr romper tampoco la resistencia moruna. La situación empezaba a ser crítica para los nuestros –porque sintiéndolo mucho, señor presidente, allí los cristianos eran los nuestros–; que, imposibilitados de maniobrar, ya no peleaban por la victoria, sino por la vida. Junto a López de Haro, a quien sólo quedaban cuarenta jinetes de sus quinientos, los caballeros templarios, calatravos y santiaguistas, revueltos con amigos y enemigos, se batían como gato panza arriba. Fue entonces cuando Alfonso VII, visto el panorama, desenvainó la espada, hizo ondear su pendón, se puso al frente de la línea de reserva, tragó saliva y volviéndose al arzobispo Jiménez de Rada gritó: «Aquí, señor obispo, morimos todos». Luego, picando espuelas, cabalgó hacia el enemigo. Los reyes de Aragón y de Navarra, viendo a su colega, hicieron lo mismo. Con vergüenza torera y un par de huevos, ondearon sus pendones y fueron a la carga espada en mano. El resto es Historia: tres reyes españoles cabalgando juntos por las lomas de Las Navas, con la exhausta infantería gritando de entusiasmo mientras abría sus filas para dejarles paso. Y el combate final en torno al palenque, con la huida de Al Nasir, el degüello y la victoria.

¿Imaginan la película? ¿Imaginan ese material en manos de ingleses, o norteamericanos? Supongo que sí. Pero tengan la certeza de que, en este país imbécil, acomplejado de sí mismo, no la rodará ninguna televisión, ni la subvencionará jamás ningún ministerio de Educación, ni de Cultura.

 

XL semanal

Dégénération- Mes aïeux- subtítulos en español

De un Camarada: Hermano Boer

De un Camarada: Hermano Boer

 

Nos llega desde Argentina este poema.

 

No sé si pensábamos lo mismo

Posiblemente no.

Pero hace días me da vueltas

Por la cabeza este poema

Hermano Boer.

 

Los otros no saben

Lo que fue poner el piano

En la casa junto al río

Y que en las tierras solitarias

Y despiadadas, sonara Mozart

Por primera vez.

Nosotros sí sabemos.

 

Los otros no saben

Lo que es quemar las naves

Abandonar la tierra con tus muertos

Y partir.

Nosotros sí sabemos.

 

Los otros no saben

Lo que es pelear contra todos a la vez

Y mantener la sonrisa por las noches

Para que los niños

Tengan un minuto de paz.

 

Los otros no saben nada del confín

Del vacío, de la sequía, de la soledad.

Nosotros sí sabemos.

Y también sabemos que fue, nuestra propia madre

Seca de odio y ávida de divisas

La que nos arrojó con el hambre

A los espacios vacíos.

 

Nosotros, hermano Boer

Somos el vástago terrible

El hijo al que los padres, volvieron la espalda.

En realidad, no sé si pensábamos lo mismo

Ni me importa.

 

Tuvimos los mismos enemigos:

El inglés amante del exterminio

Y de los campos de concentración,

La hidra oscura de mil cabezas que grita

Homicidio y sangre y bailar embriagados

Alrededor de los cadáveres recién muertos.

 

Pero nosotros, aún somos

El piano junto al río, el tibio sol

En la pradera, el fuego y las charlas

Sobre libros junto al fuego.

Los caballos que con tanto amor criamos

La tierra que abonamos, con sudor y con sangre

Durante siglos.

 

Somos, camarada, los últimos pueblos

Del trigo y las canciones.

Tuvimos una vida hermosa

Los dioses lo saben.

Sabíamos que solos, algún día

Esto pasaría. Pero entre nuestro destino

Y el de ellos, prefiero el nuestro.

 

Descansa en paz, hermano Boer

El destino es extraño y milenario

Y los ríos llevan tu sangre y la de Mozart

Hasta un lugar idílico

Olimpo, Walhalla, paraíso

Donde nunca mueren los guerreros

Donde nuestro pueblo es feliz

Y cultiva soles.

   

Eduardo Arroyo: La policía del pensamiento cabalga desbocada

Eduardo Arroyo: La policía del pensamiento cabalga desbocada

 

Acaba de llegarme la noticia de que el último número de la revista "Play Boy", en su edición portuguesa, muestra a Jesucristo en un burdel. ¿Eso no ofende a un colectivo?

Por su parte, el diario El Mundo ha "informado" a sus lectores acerca del tratamiento "polémico" de la publicación y su "periodista" –anónimo- explica en tono irónico que Play Boy ha optado por mostrar el lado canalla del líder cristiano". Además, cierra la noticia diciendo que "habrá quienes estén deseando hacerse con el último número, pues los 28.000 dólares que se pagaron por el sándwich con la imagen de la Virgen María demuestran que los ´protagonistas´ de la Biblia cotizan muy alto". El número de la revista Play Boy portuguesa intenta homenajear al "escritor" José Saramago y a su "libro" titulado El Evangelio según Jesucristo.

Advierta el lector la profusión de comillas en estas líneas introductorias. Y es que considero que todas estas cosas son solo mera apariencia: el diario El Mundo no ha informado de nada. Solo explica que existe la mierda y te pone una foto para que la veas en tu casa. Lejos de esa estupidez de que "el público tiene derecho a saber", nadie ha pedido que un detritus encuadernado –que no "periódico" o "revista"- me explique las taras mentales de un tratante de basura y por eso tampoco creo que "el público tenga derecho" a saber nada. Amparándose en la "libertad de expresión", Play Boy intoxica a millones y ofende a más millones aún de gente sencilla, mientras que el escribiente –"periodista" le dicen- se ampara en que una amplia mayoría –porque eso de ser mayoría no sirve de mucho si no coincide con los criterios de la ideología dominante- no puede defenderse, para ironizar sobre "el lado canalla del líder cristiano".
Por desgracia para todos ellos, hay muchos que , como yo, creemos que es imprescindible no leer el periódico y que sentimos un hondo desprecio por la mayoría de los "periodistas" al uso. Tampoco creemos que los libros de Saramago sirvan más que de monumento a la extraordinaria estafa moral de alguien que se escudó en las tropelías del capitalismo para reivindicar el genocidio comunista, intentando rehabilitar una falseada preeminencia moral de la ideología más criminal de todos los tiempos. Así, en lo que a mi respecta, Saramago, El Mundo, Play Boy –el portugués o el polaco- se igualan en un totum revolutum indiferenciado que explica muy bien la altura a la que rayan los tiempos. Pero lo que más me sorprenden es que decididamente proliferan las prohibiciones de los que luchan por "la libertad" y así, el Grupo Intereconomía –que en mi opinión ha cometido honradamente la estupidez de declararse de "derechas"- ha sido multado por un spot supuestamente hiriente con el colectivo homosexual. Para nuestro ministro de industria –aquél que hizo el ridículo en las elecciones al Ayuntamiento de Madrid- "ni este Gobierno ni ningún otro está censurando a nadie ni mucho menos cercenando la libertad de expresión".

La frase de Sebastián es sólo un ejemplo más de ese intento de machacarte y encima ir de víctima y rebela cómo el manejo de la historia de acuerdo con un ideario fabricado a conveniencia permite utilizar la coerción del Estado contra el otro en nombre de la "libertad" o incluso –si llega el caso- organizar un sistema de campos de concentración en Siberia en nombre de la "emancipación" humana. Y es que el cinismo de Miguel Sebastián –o del denominado COGAM, que pide el cierre de la cadena- no es sino un ejemplo más de cómo medra la ideología dominante. El spot de Intereconomía hablaba de "364 días de orgullo de gente normal y corriente", una frase considerada por una "ciudadana andaluza" como "ejemplo clarísimo de intolerancia y homofobia por presentar a los homosexuales como personas que no son normales y corrientes". Pero las burlas gays contra religiosos nunca han sido proporcionalmente reprendidas pese a que la gente religiosa es un "colectivo" sin duda mayoritario. Es decir, que si eres homosexual y piensas que los que no lo son resultan, cuando menos, sospechosos de "fanatismo" e "intolerancia" , entonces te respalda el imaginario del pensamiento "PC"; si por el contrario no eres homosexual y atisbas un ápice de duda sobre la tesis oficial –es decir, que la homosexualidad es tan normal como ir al cine- entonces procede contra ti… el Ministerio de Industria.

Este esquema es el mismo, en líneas generales, que sostiene las ideas de los grandes fanáticos de hoy. Philip Pullman, el ateo beligerante autor de La brújula dorada explicaba allá por el año 2002 a su entrevistador Huw Spanner, que le preguntaba por los genocidios de los regímenes ateos, que "sí, pero funcionaban exactamente igual [que una religión]. Tenían un libro sagrado que explicaba la historia de un modo tan trascendental que cualquier otra explicación resultaba incuestionable. Había grandes profetas –Marx, Engels, Lenin, Stalin, Mao Tse-Tung- tan por encima de la raza humana que podían muy bien ser exaltados como dioses. Eran tratados igual que el Papa. Cada palabra que decían, cada cosa que tocaban, era sagrada; sus cuerpos debían ser preservados y debían ser contemplados al pasar con silencio. El hecho de que proclamasen que no hay Dios no les hace diferentes: era una religión y actuaban de la manera en que lo haría un sistema religioso totalitario" . En otras palabras, la culpa siempre es de otro y si lo que yo sostengo conduce a resultados nefastos, se debe a una interpretació n errónea. De semejante estafa moral ha vivido la izquierda reciclada en todo el mundo, de manera que tras perpetrar los peores crímenes, se salvaba la idea personalizando los resultados. No era culpa del marxismo sino, del "estalinismo" o de un cierto "dictador" cubano o coreano.

El problema es que mientras que la condena a unos se basa en suposiciones, otros quedan eximidos pese a ostentar el peor de los curricula. A la respuesta anterior de Pullman, Spanner repregunta diciendo: "Bueno, quizás. Pero usted insiste en que el problema con el monoteísmo es que conduce a la gente a comportarse de modo opresivo. A partir de la evidencia del último siglo, puede decirse que el ateísmo, también conduce a la gente a comportarse de ese modo. Y no ha habido autoridad cristiana que haya matado alguna vez las decenas de millones que mató Stalin". Pullman, ni corto ni perezoso, responde: "No, ¡pero dádles una oportunidad! Si la tuvieran…". La falta de evidencias se llena con la suposición teórica, prescindiendo así de los datos que no interesan.

Por desgracia el caso de Pullman no es único. El pasado 3 de marzo, Benjamin D. Wiker ha permitido que el escritor conservador americano Dinesh D´Souza corrigiera al enajenado Richard Dawkins y le explicara un poco de historia. Dawkins sostenía que el genocidio comunista no tuvo lugar en nombre del ateísmo y D´Souza le explica que la criminal persecución religiosa no fue algo casual sino una consecuencia directa del ateísmo profesado por los ideólogos y líderes marxistas.

Sebastián, Saramago, Pullman, Dawkins o el COGAM, además de un largo etcétera, no son sino evidencias palpables del modo en que funciona la ideología dominante. Uno acusa a otro y lo demuestra con su prensa y sus medios; después, legalmente te exterminan si pueden. Y al candor de esa propaganda medran todos ellos. De ahí la importancia de las "memorias históricas" manipuladas y de las invenciones sostenidas a todo trance.

Tampoco es nada casual, por ejemplo, las conclusiones maquilladas a las que se llega en el informe oficial Europol sobre el terrorismo en la UE, conocido como TE-SAT (EU Terrorism and Trend Report 2009), que puede descargarse en la red. El informe cuantifica el origen de todos los "ataques" exitosos, fracasados y frustrados durante 2009 en la UE, así como su filiación política. Sorprendentemente, hubo 0 atentados islamistas, 397 separatistas, 28 izquierdistas y anarquistas y 0 por extremistas de derechas. De los 397 separatistas, 293 han tenido lugar en España, con lo que podemos suponer que esos 293 podrían agruparse tanto con los "separatistas" como con los "izquierdistas" .

Algo así puede verse en los tres informes que he consultado (2007, 2008 y 2009), donde es fácil concluir que el principal origen de la violencia política es la izquierda y los anarquistas, pese a que las leyes contra la violencia política son siempre e invariablemente contra la extrema derecha en todos los países de la unión. Sin que cause sonrojo, el informe de Europol de 2009 dice en su página 12 que "en línea con sus legislaciones nacionales, un número de estados miembros informaron de las actividades de los grupos izquierdistas y anarquistas como de extremismo y no terrorismo".

¿Les suena?