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Israel-Líbano: Fábula del elefante y la hormiga

Israel-Líbano: Fábula del elefante y la hormiga

Hezbollah (“Partido de Dios”, en árabe), organización con un brazo civil y un ala militar, nació en 1982 con respaldo de Irán para resistir la ocupación israelí en el sur de Líbano. En su país –donde cuenta con ocho diputados en el Parlamento– y en la mayor parte del mundo árabe se le reconoce como un legítimo partido político. Dispone, además, de una eficiente red civil que suministra a la población chiita libanesa de servicios sociales, sanitarios, culturales y educativos.

Para Estados Unidos, Hezbollah es sólo “un grupo terrorista”. La Unión Europea, menos simplista que Washington, juega a ser salomónica: considera “extremista” únicamente al sector militar.

En Argentina se ha pretendido involucrar a Hezbollah –sin pruebas sólidas– en la implosión de la embajada de Israel, en marzo de 1992, y en el atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), en julio de 1994. El semanario Nueva Sión, de Buenos Aires, órgano de un importante sector de la comunidad judeoargentina, ha descartado la participación de esta organización árabe en el ataque a la AMIA. Por otra parte, el periodista francés Thierry Meyssan, director de la Red Voltaire, escribe: “La mayoría de las enciclopedias siguen atribuyendo esos crímenes al Hezbollah o a Irán. A pesar de ello, nadie cree ya en esas acusaciones y la propia justicia argentina se orienta hoy hacia una pista israelí. Como consecuencia, Washington hace presión para que se ponga fin a una investigación que se está haciendo molesta”,.

¿Representa Hezbollah una amenaza para Israel como para justificar un bombardeo por tierra, mar y aire? Además de que la mayoría de víctimas libanesas son civiles, la destrucción de plantas eléctricas, sistemas de comunicación, carreteras, puentes, puertos y aeropuertos han ocasionado en una semana daños valuados en dos mil millones de dólares, según declaró a Financial Times, de Londres, el ministro de Finanzas del Líbano, Jihad Azour.

El investigador alemán Jochen Hippler, profesor del Instituto de Desarrollo y Paz de la Universidad de Duisburg-Essen, sostiene contra viento y marea que Hezbollah no representa una amenaza seria para Israel. Dedicado desde hace años a estudiar las relaciones Norte-Sur, las identidades políticas en Oriente Medio y los conflictos internacionales –para los que procura posibles soluciones– Hippler afirma que Hezbollah “es un factor militar sólo dentro de Líbano” pero si se la compara a nivel internacional es de “tercera categoría”.

En declaraciones al multimedio alemán Deutsche Welle, el académico menciona cifras: la organización paramilitar oscila entre dos mil y cinco mil milicianos, a los que se pueden agregar de 500 a 700 cuadros militares mejor entrenados. “Para el Líbano estas cifras son altas; para países como Siria o Israel son irrisorias”, asegura. De acuerdo con fuentes de información públicas, Israel cuenta con 168 mil 300 miembros en activo y 408 mil reservistas, mientras que Siria dispone de 500 mil efectivos.

Además, según Hippler, el armamento de Hezbollah es irrisorio: subametralladoras y fusiles AK-47, de ocho mil a diez mil cohetes rusos Katiushka (20 kilómetros de trayectoria) y una cantidad menor de misiles fabricados en Irán (entre 60 y 70 kilómetros de desplazamiento), por lo que Tel Aviv está fuera de alcance. Se cree que también posee cañones antiaéreos, pero nadie lo puede comprobar con certeza debido a la precaria fidelidad de las fuentes.

Datos de Wikipedia –que conviene tomar con pinzas– indican que Hezbollah cuenta con “armamento pesado, incluidos algunos blindados, misiles tierra-tierra iraníes de largo alcance Al-Fajr 3 (240 mm) y Al-Fajr 5 (333 mm), misiles antitanque Tow (guiados por radio), misiles sirios de 220 mm de alcance medio y unas 13 mil piezas de artillería ligera, además de aviones no tripulados Mahajer-4 de fabricación iraní (uno de ellos, empleado para hundir una corbeta israelí en los enfrentamientos con el Tsahal de julio de 2006)”.

Aún así, la consideración de Hippler de que el poder militar de Hezbollah es de “tercera categoría” resulta demasiado generoso. En realidad, puede decirse que es de “cuarta”, tomando en cuenta que carece de marina y aviación, y que los ejércitos de Uruguay, Honduras y El Salvador –por mencionar a tres países pequeños– están muchísimo mejor equipados.

Por otra parte, para Hippler el papel de Siria “no es claro”. Si bien el país vecino apoya a Hezbollah, a la hora de las definiciones extremas no se sabe –como siempre sucede en la región árabe– si “habla en serio” o es mera verborrea.

Sobre lo que el investigador alemán no tiene ninguna duda es que Israel viola claramente el derecho internacional y que el rescate de un par de soldados capturados es sólo un pretexto: “Si se emprende una guerra contra El Líbano por dos soldados secuestrados, es claro que es necesario justificar esa guerra. No es nada convincente justificar con ello la destrucción de la infraestructura del Líbano, cuando al mismo tiempo mantiene a decenas de miles de palestinos en cautiverio. Por eso es que se cacarea la supuesta amenaza que representa Hezbollah”.

Hippler estima que los efectos devastadores de 200 vuelos diarios de la aviación israelí, con metralla de alto calibre y bombas, pueden hacer retroceder a Líbano al estado que que se encontraba hace 20 ó 30 años. ¿Y la ONU, mientras tanto? Bien, gracias. “Sumamente preocupada”, como siempre.

Artículo publicado por Roberto Bardini

Carta abierta al Consejo de Europa

Carta abierta al Consejo de Europa
Quieren ustedes hacer del 18 de julio de 2006 día internacional de repulsa al franquismo, erigir monumentos en memoria de sus víctimas y recordar que el Valle de los Caídos fue construido por presos republicanos. Inmediatamente se vienen a la cabeza las frases del gran filósofo español Ortega y Gasset dirigidas a Einstein y otros intelectuales, favorables al Frente Popular español: "Einstein se ha creído con derecho a opinar sobre la guerra civil española y tomar posición ante ella. Ahora bien, Albert Einstein usufructúa una ignorancia radical sobre lo que ha pasado en España ahora, hace siglos y siempre. El espíritu que le lleva a esta insolente intervención es el mismo que desde hace mucho tiempo viene causando el desprestigio universal del hombre intelectual, el cual, a su vez, hace que hoy vaya el mundo a la deriva, falto de pouvoir spirituel".

Me temo que la información que ustedes manejan sobre el 18 de julio proviene del gobierno español, liderado por un autoproclamado "rojo", el señor Zapatero. Se trata básicamente de la propaganda elaborada por la Comintern comunista, reproducida desde los años 60 por historiadores de la misma ideología, como Tuñón de Lara o Gabriel Jackson. Acerca de ella expresaba su indignación otro de los más distinguidos intelectuales liberales españoles del siglo XX, el doctor Gregorio Marañón: "Esa constante mentira comunista es lo más irritante de los rojos. Por no someterme a esa servidumbre estúpida de la credulidad, es por lo que estoy contento de mi actitud". El reconocido historiador británico Paul Johnson ha señalado la guerra de España como uno de los episodios del siglo XX sobre los que más se ha mentido. Creo que ustedes debieran imitar a Ortega y a Marañón, y precaverse contra esa "constante mentira comunista", hoy nuevamente tan en boga.

Según esa propaganda, la guerra de España enfrentó a la democracia y al fascismo. Pero si ustedes prestan atención a los integrantes del Frente Popular y sus aliados, verán cuán imposible es tal pretensión. Ni los anarquistas ni los comunistas ni los socialistas de entonces, en muchos aspectos más radicalizados que los comunistas, tenían nada de demócratas. Tampoco el racista Partido Nacionalista Vasco, ni los republicanos de izquierdas y nacionalistas catalanes, que habían intentado golpes de estado nada más perder las elecciones democráticas del 1933. Y, en fin, como no pueden ignorar ustedes, aquel Frente Popular estuvo dirigido, más que protegido, por Stalin, a quien, supongo, nadie calificará en serio de demócrata.

En la guerra de España la democracia no jugó ningún papel, pues la relativa democracia republicana había sido destruida previamente en dos golpes sucesivos. El primero fue el movimiento revolucionario de octubre de 1934, contra un gobierno de derecha plenamente legítimo y respetuoso con la ley. La revolución fue organizada, textualmente como guerra civil, por el PSOE con el fin explícito de imponer un régimen de tipo soviético; y por los nacionalistas catalanes, con fines separatistas. La apoyaron los comunistas, los anarquistas (en parte) y los republicanos de izquierda. El ataque a la legalidad fracasó en dos semanas, pero dejó 1.400 muertos y cuantiosas destrucciones.

El segundo golpe a la democracia fue el proceso revolucionario desatado tras las elecciones de febrero de 1936. Elecciones irregulares por sus violencias y sus fraudes, reconocidos por Azaña, el republicano de izquierda que pasó a gobernar entonces. Las izquierdas, agrupadas en el Frente Popular, ganaron en escaños, aunque empataron en votos, y de inmediato comenzó a imponerse la ley desde la calle, mientras el gobierno destituía ilegítimamente al presidente de la República, Alcalá-Zamora, arrebataba despóticamente escaños parlamentarios a la derecha, depuraba el alto funcionariado, liquidaba la independencia del poder judicial y amparaba unas violencias callejeras que en sólo cinco meses causaron 300 muertos, centenares de incendios de iglesias, centros culturales y políticos de la derecha, periódicos, etc. Las izquierdas respondían con amenazas de muerte, en pleno Parlamento, a los líderes derechistas, el moderado Gil-Robles y el más extremista Calvo Sotelo, cuando éstos pedían al gobierno, simplemente, que cumpliese e hiciese cumplir la ley.

Al negarse a cumplir la ley y anularla activamente por medio de actos consumados, el gobierno del Frente Popular perdió una legitimidad ya dudosa de origen. El arrasamiento de la legalidad democrática por las izquierdas y la total descomposición del estado quedaron de relieve cuando una fuerza mixta de policías y milicianos socialistas secuestró en su casa y asesinó a Calvo Sotelo, después de haber fallado en el intento de hacer lo mismo con Gil-Robles. Aquel crimen colmó el vaso y empujó a la rebelión a una parte del ejército, que venía preparándose para ella ante el cariz de los sucesos, pero era muy renuente a emprenderla, entre otras cosas por la gran probabilidad de ser vencidos. Probabilidad que estuvo a punto de materializarse.

Y, cuando la ley cae por tierra, en todos los países vienen las atrocidades y las venganzas, cometidas en España por los dos bandos. Pero el gran responsable de haber llegado a ese extremo fue el Frente Popular, al cual una propaganda grotesca pretende identificar con la democracia. Contra la "irritante mentira roja", el alzamiento derechista y la guerra no destruyeron la democracia, sino al revés: la destrucción de la democracia por aquellas radicalizadas izquierdas ocasionó la guerra. La cual no fue una pugna entre demócratas y fascistas, sino entre totalitarios de izquierda y autoritarios de derechas: la dictadura de Franco jamás llegó al absolutismo de las comunistas ensayadas en España e impuestas a la mitad de Europa después de 1945.

Cabe recordar, además, las numerosas atrocidades, con torturas y asesinatos, entre unos y otros partidos de izquierda. Y la represión franquista de posguerra no debe oscurecer el hecho de que los jefes del Frente Popular huyeron todos, sin la menor preocupación por el salvamento de miles de seguidores suyos comprometidos en el terror contra las derechas. Estos últimos, culpables de crímenes espeluznantes, fueron juzgados y ejecutados por el franquismo al lado de bastantes inocentes. Pero es un insulto a los inocentes equipararlos a todos bajo el título de "víctimas del franquismo". En cuanto al Valle de los Caídos, también precisan ustedes información más fidedigna. Sólo un pequeño número de los trabajadores en esa obra, alrededor de una décima parte, fueron presos. Y trabajaron en régimen de "redención de penas por el trabajo", a razón de cinco días de pena conmutados por cada uno trabajado. Nada parecido a los campos soviéticos o nazis.

Probablemente el gobierno del "rojo" Zapatero quiera hacerles creer a ustedes que lo aquí expuesto es una interpretación franquista. Para que se hagan una idea al respecto, añadiré a las citas de Ortega y de Marañón, el comentario de uno de los mayores novelistas españoles de la época, el liberal Pérez de Ayala, sobre el Frente Popular: "Cuanto se diga de los desalmados mentecatos que engendraron y luego nutrieron a sus pechos nuestra gran tragedia, todo me parecerá poco. Nunca pude concebir que hubieran sido capaces de tanto crimen, cobardía y bajeza". Marañón observó que "todo es en ellos latrocinio, locura, estupidez". Y las citas podrían alargarse mucho.

Pues bien, estos tres intelectuales, Ortega, Marañón y Pérez de Ayala, habían sido declarados "padres espirituales de la República", por sus esfuerzos para traer a España una democracia liberal. La misma que fue echada abajo por las violencias revolucionarias. "Mi respeto y mi amor por la verdad me obligan a reconocer que la República española ha sido un fracaso trágico", constató Marañón amargamente. Termino con una cita del propio Azaña, líder de las izquierdas burguesas, sobre la calidad de aquellos republicanos: "política tabernaria, incompetente, de amigachos, de codicia y botín, sin ninguna idea alta".

Nada, pues de versiones franquistas. Ustedes han sido víctimas de la "irritante mentira roja" difundida masivamente por el actual gobierno español, que les ha manipulado para convertirles en portavoces de ella, desacreditando una institución consagrada a la defensa de la democracia y los derechos parlamentarios. Un gobierno que está hundiendo la Constitución española mediante hechos consumados y en connivencia con el terrorismo etarra. No sé qué dirían de él los "padres espirituales de la República", pero no me cuesta mucho imaginarlo.

Publicado en el blog de Pio Moa


Requiescat in pacem.

Requiescat in pacem.

El Comunismo condenado

El Comunismo condenado

 La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa aprobó este miércoles (25/01/2006) una resolución en favor de "una condena internacional de los crímenes de los regímenes comunistas totalitarios". Pero el Grupo Socialista, por boca de su presidente, el senador español del PSC, Lluís María de Puig, se  negó a apoyar la resolución que constata las "violaciones masivas de los derechos humanos" perpetradas por los regímenes comunistas. Según el socialista catalán el informe adolece a "falta de análisis" y puede dar lugar a "interpretaciones incorrectas y nefastas".



La resolución aprobada con 99 votos a favor y 42 en contra, tras un encendido debate dentro y fuera del hemiciclo, pone de manifiesto que los regímenes comunistas que hubo en Europa "estuvieron marcados, sin excepción, por violaciones masivas de los derechos humanos", que "incluyeron asesinatos y ejecuciones". También señala que esos crímenes "se justificaron en nombre de la teoría de la lucha de clases y del principio de la dictadura del proletariado", lo que "hacía legítima la 'eliminación' de las categorías de personas consideradas perjudiciales para la construcción de una nueva sociedad, y por tanto enemigas de los regímenes comunistas totalitarios". El ponente del informe, el parlamentario conservador sueco Goran Lindblad, defendió la necesidad de su iniciativa porque "el gran público es poco consciente de estos crímenes" por la falta de una investigación exhaustiva sobre lo que ocurrió. En la resolución se argumenta que la condena por parte de la comunidad internacional "favorecerá la continuación de la reconciliación" e incitará a los historiadores de todo el mundo a "establecer y verificar objetivamente el desarrollo de los hechos". En el texto, en el que se propone rendir homenaje a las víctimas, se invita a los partidos comunistas a "reexaminar su propio pasado y a tomar distancia" de los citados crímenes. Lindblad recuerda que sólo en China y en la Unión Soviética hubo a causa de esos regímenes al menos 65 y 20 millones de muertos respectivamente. El debate creó tanta expectación que 63 parlamentarios pidieron la palabra. La mayoría de los diputados de los grupos popular, liberal y demócrata se mostraron a favor del texto. Varios de ellos recordaron que en "ningún país" el Partido Comunista "ha conquistado el poder y ha seguido siendo democrático". Socialistas y postcomunistas se niegan condenar los crímenes Por el contrario, el Grupo Socialista, por boca de su presidente, el español Lluis María de Puig, senador del PSC por Gerona, pidió la devolución del informe a la Comisión de Asuntos Políticos, debido a la "falta de análisis" y a que puede dar lugar a "interpretaciones incorrectas y nefastas", pero su propuesta fue rechazada por 81 votos en contra y 70 a favor. Los representantes del Grupo de la Izquierda Unitaria se opusieron a la resolución, mientras que algún demócrata ruso, como Konstantin Kosachev, quiso subrayar las "diferencias que no vale la pena explicar aquí" entre los crímenes del comunismo y los del nazismo. Si bien la resolución fue aprobada, no ocurrió lo mismo con un proyecto de recomendación a los gobiernos de los Estados miembros del Consejo de Europa para el que eran necesarios dos tercios de los votos. Tampoco salió adelante la iniciativa de crear, junto a la Unión Europea (UE), un Museo europeo en memoria de las víctimas de los regímenes comunistas totalitarios, con sede en Bruselas, o el lanzamiento de campañas nacionales de sensibilización sobre "los crímenes cometidos en nombre de la ideología comunista" Durante las últimas jornadas se han celebrado concentraciones frente a la sede del Consejo de Europa de comunistas –en contra del texto–, y de independentistas tibetanos, que denunciaban la represión del régimen comunista chino. En su próxima sesión, que se celebrará el próximo mes de abril, la Asamblea Parlamentaria debatirá un informe titulado "Combatir el resurgimiento de la ideología nazi". Es de suponer que en esta ocasión los socialistas si se opondrán a la barbarie. Fuente: libertaddigital.com

 

El Consejo de Europa aprueba la primera condena internacional de los crímenes de las dictaduras comunistas  ESTRASBURGO, 25 Ene. (del corresponsal de EUROPA PRESS Javier Gómez) -       Los 46 países que forman el Consejo de Europa aprobaron hoy, en un voto histórico, una resolución de "condena internacional de los crímenes de los regímenes comunistas totalitarios". Tras un apasionado y extenso debate, con casi 50 oradores, la asamblea decidió dar su visto bueno a un texto que subraya "la poca consciencia" de las sociedades europeas sobre las "violaciones masivas e los derechos humanos" que acontecieron bajo las dictaduras comunistas del pasado y las actuales. "Este debate era necesario para que la gente de nuestros países se de cuenta de lo que fueron los crímenes del comunismo", declaró hoy en el hemiciclo el parlamentario conservador sueco Goran Lindblad, del Partido Popular Europeo, redactor del informe. El texto final ue aprobado por 99 votos a favor, 42 en contra y dos abstenciones. "Mientras que otro régimen totalitario del siglo XX, el nazismo, ha sido condenado internacionalmente y los autores de estos crímenes, juzgados, crímenes similares cometidos en nombre del comunismo nunca han sido objeto de investigaciones ni de condena internacional alguna", sostiene la resolución.       Lindblad afirma en su texto que "todos los regímenes comunistas totalitarios han estado marcados sin excepción por las violaciones masivas de derechos humanos", e incluye en esta definición a "los países actualmente comunistas", como Cuba, China y Corea del Norte. Entre las violaciones de derechos humanos que Lindblad enumera figuran los "asesinatos y ejecuciones, individuales o colectivos, muertes en campos de concentración, muertes por hambre, deportaciones, torturas, trabajos forzados y otras formas de terror físico colectivo". El grupo socialista pidió hoy el envío del texto a la comisión, "para seguir analizándolo" y argumentó que "no se trata de un buen informe". Los pertenecientes a partidos comunistas expresaron su rechazo. El debate ha provocado una viva expectación en Rusia, e incluso protestas frente a la embajada sueca en Moscú. El jefe de los comunistas rusos, Guennadi Ziuganov, tomó la palabra en el hemiciclo de Estrasburgo durante la sesión de hoy para defender el compromiso histórico, la lucha contra el nazismo y los ideales del comunismo.  Los partidos comunistas occidentales han criticado duramente esta iniciativa. El griego KKE y el francés PCF han sido de los más duros a la hora de juzgar el informe. "Nada puede justificar una asimilación revisionista del nazismo. No es la idea comunista, sino su desnaturalización, la que produjo estos crímenes", condenaron los comunistas franceses.  En un duro comunicado, el PCF culpó incluso al Consejo de Europa de "participar a la negación de la excepcionalidad del fenómeno nazi" y "contribuir así a la banalización del genocidio de los judíos", por equiparación Lindblad habría planteado entre esa ideología y el comunismo.      Sin embargo, el Consejo de Europa reconoce explícitamente en el informe que "a pesar de los crímenes de los regímenes comunistas, algunos partidos comunistas europeos han trabajado en la realización de la democracia".  El presidente de la Asamblea, el holandés René Van der Linden, pidió que se entendiera este texto como una condena de los "crímenes" de las dictaduras comunistas, y no del comunismo como tal. "Hay que tomar conciencia de lo que pasó", dijo Van del Linden. RECOMENDACIONES RECHAZADAS      Sin embargo, los parlamentarios no aprobaron el proyecto de recomendación que acompañaba a la resolución. Este texto pedía a los estados miembros del Consejo de Europa que fueron gobernados por el comunismo "una campaña nacional de sensibilización de los crímenes cometidos en nombre de esa ideología".  Para que las recomendaciones pasen al Comité de Ministros, el Ejecutivo del Consejo de Europa, debía conseguirse una mayoría de dos tercios. Finalmente, esta parte del proyecto fue aprobada por 85 parlamentarios de 146 presentes, pero hubiera necesitado 97 votos.   De haberse aprobado, el Comité de Ministros habría pedido a los estados ex soviéticos revisar también los contenidos de sus manuales escolares e instituir un día conmemorativo por las víctimas del comunismo. El parlamentario pedía a los partidos post comunistas existentes en los regímenes parlamentario de Europa que "condenen sin ambigüedad" las derivas de su ideología en el pasado. Fuente: Europapress

Rumanía creó un instituto para investigar los crímenes cometidos bajo la dictadura comunista de Ceaucescu El Gobierno rumano anunció el 21 de diciembre de 2005 la creación del “Instituto para la Investigación de los Crímenes del Comunismo”, que tiene el fin de revelar a la sociedad los crímenes cometidos por el régimen comunista en Rumanía entre 1944 y 1989.  Según informó el primer ministro, Calin Popescu Tariceanu, “es un deber moral dar a conocer los crímenes, las ejecuciones, los abusos y las violaciones de los derechos humanos en las cárceles y los campos de exterminio donde perecieron las élites políticas y culturales de Rumanía”.  El primer ministro de Rumanía, Calin Popescu, señaló que existen todavía numerosos archivos que no fueron investigados o a los que el público no tiene acceso, como los del Partido Comunista Rumano y de sus órganos directivos. Según el dirigente rumano, el Instituto para la Investigación de los Crímenes del Comunismo "no sustituirá a la Fiscalía", sino que tendrá por objetivo una investigación científica y publicará los resultados estimados como "importantes para el conocimiento de la historia reciente" de Rumanía.  Además de las víctimas y los verdugos, de los lugares de detención, se conocerán también las leyes y los decretos sobre cuya base funcionaban los organismos represivos.  El nuevo Instituto funcionará durante seis años y será dirigido por un Consejo integrado de once personalidades de la sociedad civil designadas por el primer ministro.  Popescu Tariceanu destacó que de modo simbólico este Instituto fue creado el día 21 de diciembre, cuando hace 16 años la población de Bucarest se sublevó para derrocar el régimen comunista de Nicolae Ceaucescu, fusilado esa misma Navidad tras un precipitado juicio sumarísimo. 

Fuentes: libertaddigital.com/EFE

Juan Ignacio ¡¡No al olvido!!

Juan Ignacio ¡¡No al olvido!! Publicado en FE Digital (nº 11 Noviembre 2005)

    Pasaban diez minutos de la medianoche en aquella fría madrugada de Diciembre en Madrid, cuando un taxi se detenía delante del número 19 de la calle Antonio Acuña.

    Juan Ignacio había estado hasta ese momento reunido con los camaradas y después se habían ido al cine, en uno de aquellos raros momentos de tregua que la frenética actividad política como Secretario Nacional del Frente de la Juventud le permitía. Acababa de despedirse momentos antes de otro camarada, con quien había compartido parte del trayecto en el mismo taxi. – Bueno, hasta mañana- –Hasta mañana, Juan. ¡Arriba España!-

    Mañana tenían que operarle de la fractura de la muñeca fruto de un accidente de automóvil y aquello no dejaba de ser un incordio. Pero en fin, el caso era liberarse pronto de la dichosa escayola.

    Juan Ignacio descendió tranquilo y confiado, bastante molesto por tener el brazo izquierdo en cabestrillo y extrajo las llaves del bolsillo. Nunca pudo pensar que, mientras se disponía a abrir la cerradura del portal, aquellos serían los últimos instantes de su vida. En el momento en que abre la puerta, siente por detrás un fuerte empujón y, sin posibilidad alguna para defenderse, se desequilibra y cae al suelo en el interior del portal.

    Juan Ignacio nunca más pudo levantarse de allí. En cuestión de pocos segundos, cuatro disparos del nueve largo sobre su cabeza acaban con su vida.

    Era la fatídica madrugada del 12 de Diciembre de 1980.

    Han pasado ya, efectivamente, veinticinco años. ¡Veinticinco años, qué pronto se dice!. Quienes compartimos con Juan Ignacio González esos momentos y esa época de lucha política, éramos muy conscientes de que aquello no era un juego, que la situación en España podía dar un vuelco en cualquier momento y que, derivase para donde derivase la dirección de la marea política, los patriotas teníamos la convicción de que a nosotros nos tocaría casi con toda seguridad pagar una cuota de sangre y cárcel. Y realmente así fue.

    Desgraciadamente, fue a Juan Ignacio a quien le tocó pagar ese tributo de sangre a sus veintiocho años de edad, después de haber dedicado su vida por entero a la lucha por España.     Antiguo Jefe Provincial de Fuerza Joven de Madrid, en Junio de 1978 es uno de los dirigentes que protagoniza y encabeza la creación del Frente de la Juventud.

    El Frente, desde sus comienzos, se constituye en la principal punta de lanza de la confrontación directa de la juventud patriota contra el sistema, y la dinámica de activismo, movilización y presencia intensiva en la calle se mantuvo incansable hasta su disolución dos años más tarde del asesinato de su Secretario Nacional, tras una brutal represión por parte del gobierno de la UCD en la que no fue ajena aquella famosa afirmación del Ministro del Interior de la época, Juan José Rosón de que “el Frente de la Juventud era la organización más peligrosa en el escenario político español, después de ETA”.

    Estaba claro que la estrategia de confrontación terminante y directa contra el Estado habría de costarle muy cara al Frente de la Juventud. Tanto fue así que a la orden de ejecución y posterior asesinato de Juan Ignacio, le siguió semanas después un encarnizado proceso de persecución hacia los militantes del Frente, que llevó a decenas de ellos al exilio, a la prisión y en algunos casos, también a la tortura.

    Pero lo auténticamente escarnecedor de todos aquellos acontecimientos es que a día de hoy aun no se ha sentado a nadie en el banquillo de los acusados por el asesinato vil y cobarde de nuestro camarada. Resulta absolutamente increíble constatar que los asesinos de Juan Ignacio ejecutaron su crimen con total impunidad y que se pasean por la calle o se acercan a nuestro lado con toda tranquilidad, con la confianza de que el inexorable transcurrir del tiempo relegue definitivamente al olvido los hechos de una época que muchos quisieran obviar, como si aquí no hubiera pasado nada, como si esta democracia hubiera sido fruto de un consenso de todo el pueblo español representado por los políticos y bajo el paraguas de la monarquía, pese al alboroto y al tumulto de unos cuantos jóvenes ultras que hoy ya no son nada. Sin embargo, muy por el contrario, tenemos que decir que la historia de la llamada transición se escribió con sangre, sangre generosa y joven, entre la que se encuentra la de Juan Ignacio González.

    Como decíamos antes, han transcurrido 25 años desde que a Juan Ignacio González le asesinaran cobardemente.

    Ciertamente, los demás tuvimos -con posterioridad- tiempo suficiente para analizar los errores cometidos, para emprender o no otros derroteros, para disfrutar de nuestros hijos, para seguir sintiendo que más que nunca nos duele España, para volver atrás la mirada y constatar, con orgullo y desesperanza, que “luchamos y perdimos” –como reza el título escrito por el coronel Otto Skorzeny-, para ver con rabia y desolación que la España por la que murió Juan Ignacio hoy está en trance de desaparición y también incluso pensar que todos los sacrificios sufridos pudieron haber sido en vano. Pero a Juan Ignacio una mano asesina, truncándole la vida, le privó de poder sentir todo esto y en aquella fría madrugada de Diciembre, para él todo terminó.

    Miramos atrás, Juan Ignacio, y no queremos quedarnos con la imagen de aquel portal ensangrentado, ni con la de millares de jóvenes acompañando tu féretro llevado a hombros por tus camaradas, ni con el desconsuelo de tus familiares y de tus compañeros más cercanos. Nos quedamos con tu ideal de entrega, tu ánimo siempre dispuesto para la lucha, tu mirada clara, tus ideales imperecederos y tu amor a España.

    Veinticinco años después, camarada, aquí nos tienes nuevamente. No te hemos olvidado, en absoluto. Nadie podrá acallar nuestra exigencia de que se haga justicia y que se esclarezca, de una vez y para siempre, quién fue el autor material y el inspirador intelectual de tu asesinato. El 17 de Diciembre formaremos a tu lado, te recordaremos con más firmeza que nunca, cantaremos en tu honor otra vez aquellas viejas canciones de camaradería, guerra y amor, y en el acto político que se organizará en homenaje a tu memoria, tendrás reservada en la tribuna de honor una silla vacía, un brazalete del Frente y una boina negra.

    No sabemos si ese día estaremos muchos o pocos recordándote, ya sabes que el número nunca nos importó, pero una cosa sí es segura: que allí vamos a procurar que estén los mejores y que todos sentiremos como algo cierto y palpable tu presencia a nuestro lado.

Juan Ignacio González
¡PRESENTE!

Para mas información: http://www.juanignacio-justicia.tk