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La memoria de la Otra Europa

El cine de la revolución nacional (VII): La guerra de Dios (1953)

El cine de la revolución nacional (VI): La paz empieza nunca (1960)

Marcha de las Antorchas 2012

 

Fuente: Asoc In memoriam Juan Ignacio

¡¡Salud, Revolución ... y leña al turrón!!

¡¡Salud, Revolución ... y leña al turrón!!

 

Navidad 2012

 

Fuente: Asoc In memoriam Juan Ignacio

Marcha de las antorchas: Jorge Garrido, Nosotros los malditos

Marcha de las antorchas: Jorge Garrido, Nosotros los malditos

En estos últimos días han sido varios de los que compartieron lucha con Juan Ignacio en Fuerza Joven o el Frente de la Juventud, quienes le conocieron, estuvieron a sus órdenes, fueron detenidos junto a él o encarcelados tras su asesinato quienes han escrito bellas, emocionantes y combativas palabras de fidelidad y de auténtica camaradería, esa camaradería de la que hablamos muchas veces y de la que resulta ser más fuerte que el fuego para aquellos que así la vivan: con lealtad hacia nuestros héroes y Caídos, con fidelidad hacia los Principios y luchando con compromiso y coherencia en defensa de Nuestros Valores y de aquellos que nos antecedieron como fue el arquetipo de Juan Ignacio.

Yo no conocí a Juan Ignacio, yo no milité en el Frente de la Juventud, cuando le asesinaron yo todavía no había cumplido ni los 12 años, pero ya había pisado la sede de un partido político, si esa sede hubiera sido la de la Alianza Popular de entonces o la del Psoe, hoy seguramente, por desgracia, no estaría aquí, sería como mínimo concejal en mi pueblo, diputado regional u otro cargo corrupto dentro de la casta parasitaria que nos desgobierna a derecha e izquierda.

 

Antes de entrar en el local de ese partido político del que se dice tenía el mayor número de militantes o al menos afiliados, que cualquier otro de los partidos del Sistema, acababa por primera vez de pisar, también una cervecería, algunos os sonará, la cervecería Odín de Avilés, allí Mero (también os sonará) me invitó a la primera cerveza a mi y a otros preadolescentes, algunos de los cuales han olvidado selectivamente esa circunstancia y como a la semana siguiente nos recibían con un ¡Arriba España! en la puerta del local de Fuerza Nueva de Avilés y a los pocos días ya estábamos pegando carteles y haciendo pintadas al lado de los mayores.

 

De aquellos jóvenes, hoy me sobran dedos de una mano para contar los que siguen en esta trinchera, quiero recordar aquí a dos de ellos que sigo contando entre mis camaradas y sin embargo amigos: Alvarito y Javier Cedrón…y de los mayores qué decir, no me sale ningún nombre que siga de alguna forma fiel o comprometido con aquella Causa, algunos se desinflaron con mayor o menor motivo, adquirieron responsabilidades que ven incompatibles con la Lucha que aprendí de ellos, quisieron alcanzar cota de poder, a través de opciones políticas bien-pensantes y populistas y no queda en ellos rescoldo, ni chispa ya no de militancia y activismo sino ni siquiera de auténtico patriotismo, como mucho un tímido y vergonzante “Arriba España” en la barra de un bar, una palmadita en la espalda para decirnos “sigo siendo de los vuestros”, pero ni siquiera compran una puta papeleta de lotería.

 

Ya no son de los míos, si es que algún día lo fueron verdaderamente, aquí no están ni se les espera.

 

Han pasado más 30 años desde esa primera cerveza en la mítica cervecería Odín que se encontraba (por suerte o por desgracia) a menos de 100 metros de la puerta de mi colegio, por culpa de esa cerveza, de esa pegatina de Fuerza Nueva en el reloj, de esas octavillas repartidas y pegadas por el pasillo, me echaron en 8ºde EGB y digo por culpa de ello, pero grito: ¡Honor! Cuando escuché a mi madre contestar al director del colegio que a su hijo le echaban por temas políticos y a él replicar que ya se me pasaría como si aquello fuese un acné de juventud…, pues no, no se me ha pasado y hasta él lo sabe porque todavía me lo cruzo por la calle y mantengo la mirada hasta que el la baja, sabe que sigo siendo del mismo palo, porque no me escondo, porque no he renunciado a nada ni en las formas ni en el fondo, que sé que se empieza cambiando las formas y se acaba trastocando el fondo, los Principios y la Ideología.

 

Muchos, sino todos de los que estamos aquí hemos pasado, militado o colaborado con diferentes siglas, hemos vivido distintos proyectos de unidad, pequeños éxitos que alimentan el seguir aquí y muchas decepciones en lo político y hasta en lo personal, hemos querido dar con la estrategia correcta, hemos ensayado otra, y hoy por segundo año consecutivo, nos volvemos a encontrar en las calles, en un sentido homenaje a Juan Ignacio y a todos nuestros Caídos, una Marcha que quizá con toda seguridad es ajena al pueblo español, porque a ese pueblo, los malvados que mataron y los que mandaron matar a Juan Ignacio le han enseñado que nosotros somos los malditos, a ese Pueblo le han enseñado a identificar la bandera roji-gualda que abría la Marcha de esta noche con el fascismo, el mal absoluto, y en el colmo de la estupidez pueden sacar hasta en los telediarios que Tintín, los Pitufos y últimamente hasta que la abeja Maya eran “malditos nazis”.

 

En fin, ha llegado la hora de asumir plenamente esa maldición, pero el asumirla, no nos puede echar para atrás, ni caer más en la marginalidad, donde hay voluntad, hay un camino, pero tiene que haber voluntad, una voluntad muy fuerte, un compromiso con la Causa alejado de la nostalgia estéril y del populismo electoralista, fomentar una Comunidad en el que cada uno de nosotros asuma su responsabilidad en esta Lucha dentro de la disciplina de unas siglas u otras, sin falta de predicar la unidad a todas horas o utilizar la falta de unidad como disculpa para no hacer nada.

 

Son muchos los campos en los que podemos servir dentro de este amplia área Social, Nacional y Revolucionaria, no buscamos medallitas, carnets ni diplomas, buscamos SERVIR con mayúsculas y hacerlo todos los días del año, apartando el ego personal y resistiendo en la batalla que ya es dura y más dura se pondrá, de la maldición mediática del Sistema, a la censura, a la persecución y de ahí a la cárcel, quien esté dispuesto a asumir estos riesgos que hoy no guarde su bandera hasta el año que viene y que la mantenga alzada todo el año.

 

Mantengo la esperanza de que el asesinato de Juan Ignacio no quedará impune y se hará Justicia más tarde o más temprano gracias al compromiso de los que hoy marchamos bajo el fuego de esas antorchas en camaradería, porque esa camaradería, repito, debiera ser más fuerte que el propio fuego. El año que viene no deberá importarnos si seremos más marchando, debiera preocuparnos si somos mejores camaradas y que hemos asumido que la fuerza, nuestra Fuerza Nueva, está en el interior de cada uno de nosotros, en nuestra conciencia militante y escuadristaque un día asumimos aunque nadie nos prometió que esta lucha sería fácil.

 

Nos debe emocionar y nos emociona pensar en la Patria y en la Revolución, pues imaginaros lo que sería no pensar en ellas y empezar a hacer Patria y hacer la Revolución, eso si sería emocionante, que el año que viene sobren estas palabras y que hablen los hechos.

 

Escribió Pierre Vial, y con esto concluyo:

“Nosotros, no nos hacemos ilusiones: Estamos, hemos elegido estar, en el campo de los malditos. Para siempre. Y en él nos encontramos a gusto puesto que es el único sitio en el que uno se cruza con hombres y con mujeres dignos de estima y admiración”.

Fuente: Asoc In memoriam Juan Ignacio

In memoriam: José María Arrizabalaga Arcocha 33 años despues

In memoriam: José María Arrizabalaga Arcocha 33 años despues

Nueve disparos rompieron el silencio de la tarde en la biblioteca municipal de Ondárroa. Era el 27 de diciembre de 1978. Y quien quebrantó tan abruptamente el silencio, descerrajando nueve tiros cobardemente sobre su víctima desarmada, se dejó abierto el libro; el libro que fingía estar leyendo, el libro que no leía, el libro que no leyó y con el que disimulaba sus designios criminales.

Cuando encontró la ocasión favorable, el pistolero perpetró su cobarde asesinato, apretando el gatillo a bocajarro y su pistola alevosa escupió nueve balas del 9 milímetros Parabellum sobre su víctima. Después de cometer su atentado, el sicario se dio a la fuga.

Exánime, en el suelo, yacía José María Arrizabalaga Arcocha, Jefe de las Juventudes Tradicionalistas del Señorío de Vizcaya, que había entregado su alma a Dios. Jose Mari no tuvo tiempo para coger en sus manos la cadena del Rosario que siempre llevaba consigo.

Jose Mari era un bizarro ejemplar de la raza vasca. Un auténtico vasco que no tenía que falsificar sus apellidos para serlo. Un verdadero vasco que había mamado desde la cuna el amor a la Santa Religión y a España. Y por eso lo mataron los esbirros del extranjero.

A las cinco y media de la tarde la parroquia de Santa María de Ondárroa estaba a tente bonete. Una muchedumbre de vecinos se había congregado para el funeral. Con la rabia concentrada, alguno sin poder contenerse las lágrimas, la feligresía asistió al funeral: todos eran familiares y vecinos de Ondárroa y, entre los asistentes, no faltaban tampoco vecinos nacionalistas.

Sobre el féretro, la bandera rojigualda. En el féretro, el cadáver de Jose Mari Arrizabalaga, amortajado con el uniforme del Requeté, tocado con su boina encarnada, le habían puesto Santo Rosario en las manos y un paño anudado a su cabeza que le pasaba por debajo de sus viriles barbas.

A cencerros tapados quisieron darle sepultura. La Guardia Civil acordonó Ondárroa, obturando los accesos a la Muy Noble y Leal Villa. La Policía Armada se apostaba en las inmediaciones del templo parroquial. El párroco Jesús Garitaonaindía pidió que cesara la violencia. El celebrante, Padre Basterrechea, no pronunció homilía. Su Alteza Real Don Sixto Enrique de Borbón-Parma había querido asistir al sepelio, pero la Guardia Civil se lo impidió.

Años de vergüenza y asco. Años de insoportable discurso aborregado y embustero. Años de democracia dicharachera e inútil. Años de impostura, de guerra sucia encomendada a mercenarios y socialistas robando de los fondos reservados, dándole a los terroristas el gusto de justificar lo injustificable. Años... ¿Qué digo años? ¡Décadas, Señor Nuestro! ¡Décadas de intolerable pacifismo de gallos capones! Pobre España, ¿en manos de quién estás?

José María Arrizabalaga Arcocha tenía 27 años cuando ETA lo mató. Hoy se cumplen 32 años de aquel asesinato político. Pero si algo tenemos los tradicionalistas es memoria, y un corazón reverente para venerar a nuestros Caídos. Por eso mismo no olvidamos. Con todo lo que esa incapacidad de olvido trae consigo.

 

Fuente: Hispanismo.org

Marcha de las antorchas: Discurso de Belén de Espona

Marcha de las antorchas: Discurso de Belén de Espona

En el trigésimo segundo aniversario del vil e impune asesinato de JUAN IGNACIO GONZALEZ RAMIREZ, Fundador y Secretario Nacional del Frente de la Juventud, la Asociación Cultural In Memoriam Juan Ignacio quiere agradeceros a todos y cada uno de vosotros vuestro apoyo y vuestra presencia hoy aquí.

 Especialmente, a todos los grupos de patriotas que habéis acudido desde Madrid y desde distintos puntos de España e incluso desde diferentes puntos de Europa.
 
Gracias por la disciplina y por el orden que habéis demostrado.
 
Gracias por el silencio sobrecogedor y por el respeto.
 
Y sobre todo gracias por haber abandonado, durante unas horas, ese nuevo patriotismo digital y virtual para transformarlo en el patriotismo real que en estos momentos terribles la Patria exige.
 
ESPAÑA SE NOS ESCAPA COMO ARENA ENTRE LOS DEDOS y ser patriota hoy significa implicarse, ser patriota hoy significa moverse, ser patriota hoy significa dejar la comodidad del sillón y del teclado y bajar a la calle, al asfalto, para luchar porque nuestra voz se oiga contra este sistema corrupto y caduco que lleva décadas con la única obsesión de callarnos y de hacernos desaparecer.
 
 El Sistema no distingue entre unas siglas y otras y no entiende nada de nuestros personalismos.
 
 El Sistema nos mete a todos en el mismo saco para perseguirnos a todos por igual, a todos los que estamos representados por esas banderas y por esas pancartas e incluso a los que habéis venido sin pancartas ni banderas...
 
Camaradas, Patriotas, todos tenemos el deber de mojarnos, porque en la orilla solo se quedan los cobardes.
Juan Ignacio González : ¡¡¡ PRESENTE !!!
PATRIA JUSTICIA REVOLUCION